Palermo II. Arte. GEOG.
Categoria:
Geografía
La antigua Panormus (Todo puerto), colonia fenicia, no obstante su nombre griego, conserva monumentos de la época normanda-suaba, de la renacentista y, sobre todo, de la barroca-española. La parte meridional de la ciudad, dividida en cuatro por las dos calles principales, corso Vittorio Emanuele y vía Maqueda, que se unen en ángulo recto en la plaza Vigliena o Quattro Canti, es justamente considerada como la más antigua. La zona septentrional, más espaciosa y elegante, es, en cambio, la parte moderna. De la P. fenicia, romana, bizantina o árabe, poco queda hoy. Son más numerosos los monumentos del periodo normando (S. XI y XII), que muestran influencias árabes y bizantinas, junto a las latinas. Basta recordar las iglesias de S. Maria dell’Ammiraglio, verdadera joya de arte, S. Cataldo, S. Giovanni degli Eremiti y el palacio dei Normanni, actual sede del Gobierno regional siciliano. También la catedral es un conjunto arquitectónico muy pintoresco, en que se encuentran diversos estilos debido a las diferentes fases de su construcción, a partir de 1185, sobre una precedente basílica, antes transformada por los árabes en mezquita y después restituida al culto cristiano por los normandos.A las formas tradicionales se añaden las góticas en el S. XIV, continuando también en el S. XV, pero con particulares influencias catalanas. En el estilo gótico-catalán se distinguen Matteo Carnelivari (S. Maria della Catena, palacio Abbatelli, palacio Aiutamicristo). Es tardía la entrada del Renacimiento, cuyo ejemplo más ilustre es la iglesia de S. Giorgio dei Genovesi, que data del S. XVI. Mucho más ricos y numerosos son los monumentos del periodo barroco. A ellos debe la ciudad gran parte de su aspecto moderno. Trabajan en particular los arquitectos Mariano Smitriglio, Orazio del Nobile, Gaspare Guercio, Andrea Cirincione, Andrea Giganti y, sobre todo, Paolo y Giacomo Amato. En el S. XVIII se distingue Giacomo Serpotta, gran maestro estuquista. El Teatro Massimo, uno de los más grandes teatros líricos italianos, obra de los arquitectos Basile, padre e hijo, representa, junto con el Politeama Garibaldi, sede de la Galería de Arte Moderno, la mayor realización arquitectónica de fines del S. XIX. La ciudad moderna, que se extiende al N, está armónicamente construida según un cuidado plan regulador; presenta numerosos jardines y zonas verdes, calles amplias y arboladas. Especialmente vivo es el carácter de los habitantes, la gente puebla las calles de la ciudadvieja y de la ciudad nueva con sus innumerables voces, con sus cantos y sobre todo con gestos mímicos que no tienen comparación en ninguna otra ciudad italiana.GIUSEPPE PALMIERI.
BIBL.: L. BIAGI, Palermo, Bergamo 1929; E. MONNERET DE VILLARD, Il soffitto della capella palatina, Roma 1950; G. SORGE, I teatri di Palermo nei seccoli XVI-XVII, Palermo 1926.
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