Ortopedia MEDICINA
Categoria:
Medicina
La O. es una especialidad de la Medicina, que se ocupa del estudio y tratamiento de las enfermedades y deformidades del sistema musculoesquelético.Origen y evolución. Puede afirmarse que desde la época pre-hipocrática, el hombre se interesó por encontrar solución a las alteraciones de las que se ocupa esta especialidad médica. La localización visible en muchos casos de sus afecciones despertó interés en el hombre de esta época, que intentó buscar una solución acorde con su mentalidad. Hasta finales del siglo pasado lo que hoy entendemos por O. estuvo englobada dentro de la Cirugía (v.) general, pero la importancia y frecuencia de las enfermedades y deformidades del sistema musculoesquelético, así como la necesidad de un planteamiento y métodos especiales, hizo que se desglosase como especialidad independiente.El término de O. se debe al francés N. Andry, de la Univ. de París, quien en 1741 publicó: La ortopedia o el arte de prevenir y corregir en los niños las deformidades del cuerpo. Andry formó el término de las raíces griegas orthos, recto, y paidos, niño. Con este concepto pretendía inculcar que la manera de evitar las deformidades en el adulto era el prevenir y corregir, en caso de que se presenten, las deformidades en el niño. Por una parte reforzaba el concepto de que las deformidades en el niño se presentan por un desequilibrio en las fuerzas musculares que iban a condicionar la presentación y evolución de la deformidad. Si este desequilibrio se mantiene, la deformidad evolucionará; si se consigue compensar dicho desequilibrio, mediante actuaciones en sentido contrario a las fuerzas que lo ocasionan, se conseguirá corregir la deformidad. Siguiendo este principio se ha formado el escudo de la especialidad: el árbol joven y torcido, que mediante un tallo rígido, recto, adosado a él, trata de conseguir enderezarlo.Estos conceptos, avanzados para la época en que nacieron, han evolucionado progresivamente. Hoy día, el médico ortopeda debe ocuparse de las lesiones congénitas, infecciosas, neoplásicas y degenerativas del aparato locomotor, así como de las lesiones traumáticas cada vez más frecuentes (V. TRAUMATOLOGÍA).La Ortopedia actual y sus métodos. Aunque el término Cirugía ortopédica parece dar un matiz exclusivamente quirúrgico de la especialidad, la cirugía es un aspecto técnico de la actuación del especialista. Se emplean métodos quirúrgicos cuando por métodos incruentos, ortopédicos, no se puede conseguir la finalidad deseada. En muchas alteraciones del aparato locomotor, especialmente en niños, el conocimiento de lesiones debidas a situaciones posturales anormales pueden compensarse mediante aparatos o posiciones especiales. En estos casos el evitar estas posiciones incorrectas puede ser suficiente para impedir que la deformidad se presente o que progrese.En los pocos años transcurridos, desde que se inició la especialidad, se han producido profundos cambios, tanto en el tipo de enfermedades con las que el especialista debe enfrentarse, como en los medios con los que cuenta para luchar contra ellas. Esta evolución va relacionada directamente con el progreso de la Medicina en su conjunto. Por una parte, se ha llegado a un conocimiento más profundo sobre la etiología de diversas afecciones localizadas en el aparato locomotor. Esto ha hecho posible prevenir la presentación de muchas de ellas, mediante la implantación de campañas de erradicación de diversos procesos infecto-contagiosos. Éste es el caso concreto de la poliomielitis (v.), enfermedad ortopédica por excelencia, ya que sus secuelas en el aparato locomotor imponían una actuación del especialista para compensarlas. En otros casos, si bien se ha llegado al conocimiento de la etiología de la enfermedad, no es posible evitar su presencia, pero basados precisamente en el conocimiento de la causa, se cuenta con medios más efectivos que cuando se actúa basados sólo en el empirismo.Junto al creciente conocimiento etiológico de diversas enfermedades, la O. como especialidad quirúrgica ha avanzado gracias al mejor conocimiento de las técnicas de anestesia (v.), lo que permite realizar intervenciones prolongadas, incluso en enfermos con estado general deficitario, con muchas garantías de éxito.Todos estos factores han influido en la disminuciónde la incidencia de las enfermedades que trataba el ortopeda a principios de siglo. La tuberculosis de huesos y articulaciones, y la poliomielitis, que eran las enfermedades de mayor incidencia, han disminuido en frecuencia, dejando lugar preferente a las enfermedades degenerativas y a las lesiones traumáticas; estas últimas han aumentado de una manera considerable.El tipo de vida que habitualmente soportamos supone un riesgo, cada vez mayor, de lesiones traumáticas. En las que afectan al esqueleto, es donde la especialidad desarrolla con mayor amplitud las dos vertientes: médica y quirúrgica. La indicación del tratamiento adecuado en cada caso y el empleo de las nuevas técnicas de osteosíntesis que se han desarrollado en estos últimos 30 años, han hecho posible el solucionar lesiones traumáticas cada vez más complejas consiguiendo una restitución completa de la función con reducción del tiempo de tratamiento, finalidad primordial del especialista.Respecto a las lesiones degenerativas del aparato locomotor, problema relacionado en muchos casos con el desgaste articular propio de la edad, se podrá evitar que se presenten mediante la corrección de actitudes viciosas de las extremidades que favorecen un desgaste excesivo. En caso de que estas lesiones degenerativas estén formadas y su intensidad sea tan importante que no se pueda conseguir la regresión, hoy día se dispone de medios terapéuticos que permiten resolver estos problemas con una perspectiva mucho más optimista que la del ortopeda de hace unos años. La ya remota actitud del ortopeda ante una articulación fatalmente destruida era el conseguir su fijación en la posición menos incapacitante posible; con ello evitaba las molestias propias que ocasiona toda articulación enferma y proporcionaba una situación lo más funcional posible, evitando las deformidades invalidantes. Hoy día, ante la misma lesión articular no recuperable, se dispone de prótesis articulares, auténticas nuevas articulaciones, que con discretas limitaciones suplen a las enfermas, mejorando la movilidad funcional, con supresión del dolor y conservación de la posición correcta del miembro.Es posible llevar a la práctica estos recambios articulares a nivel de las rodillas, caderas, hombros, codos y en algunas pequeñas articulaciones de las manos.Futuro de la Ortopedia. Todos estos avances pueden dar la impresión de que existe la posibilidad de prevención o de solución de la mayoría de las alteraciones del aparato locomotor. Si bien estos nuevos conocimientos han cambiado la actitud del médico ortopeda, debemos tener presente que existen todavía gran número de enfermedades de etiología desconocida, frente a las que todavía se adoptará una posición expectante. Las alteraciones congénitas, los procesos tumorales y las afecciones degenerativas osteoarticulares son problemas que impulsan cada día más a la investigación, cuya meta es poder conseguir la prevención de todas estas enfermedades, no confiando sólo en la cirugía de sustitución como finalidad de la O. Actualmente el principio de Andry, creador del nombre que lleva la especialidad, está vigente. El desequilibrio que para él constituía el fundamento y origen de la deformidad, ha dado paso con el tiempo a la etiología como único fundamento de cada enfermedad. El conocimiento de la etiología puede conducir a su misma prevención o al menos a la curación, fundamentada en el conocimiento real del problema que se combate.V. t.: MÚSCULOS Y SISTEMA MUSCULAR; OSTEOLOGÍA; TRAUMATOLOGÍA.JOSÉ LUIS BEGUIRISTALN.
BIBL.: I. C. ADAMS, Manual de Ortopedia, 2 ed. Barcelona 1968; N. ANDRY, Orthopaedics, Filadelfia y Montreal 1961; G. APPLEY, Recent advances in Orthopaedics, Londres 1969; CAMPBELL, CRENSHAW y OTROS, Cirugía Ortopédica, Buenos Aires 1967.
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