Odontología MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto y etimología. Es una rama de la Medicina que se ocupa del estudio genérico de los dientes (v.), de su entorno y del tratamiento de sus dolencias. Estomatología (del gr. stoma, boca) es la especialidad de la Medicina que se ocupa genéricamente del estudio de la boca y tratamiento de sus alteraciones. Se ha tomado el término O. en atención a su aceptación genérica, pues aunque estomatología es más idónea, se halla ésta más bien restringida oficialmente a la esfera profesional y médica. En realidad se trata en este artículo del conjunto de ambas, es decir, de la odontoestomatología.Semántica. De las funciones bucales tomadas como apelativo para diversos atributos se derivarán bucal y oral. Bucal -del lat. bucca-bucaae, boca- abarca la cavidad anatómica con sus funciones: digestiva, fonética, respiratoria y estética. Oral -del lat. os-oris, boca-, en cuanto puerta de entrada, es el orificio de acceso en su enmarcamiento labial. Oral -del lat. oro-oras-orare, hablar- interpreta la función fonética de la boca, la modulación del verbo humano. Vía bucal es el término correcto cuando en el acceso al interior haya de seguirse alguna función para su cumplimiento de ingestión: deglución, respiración. Vía oral sería en sí correcto en cuanto signifique el sentido de acceso al interior: digestivo o respiratorio; pero vía oral y orofaríngeo en el sentido de función o de lugar anatómico no parece correcto.Contenido de la Odontoestomatología. La diversa enfermabilidad de la boca y la precocidad de sus manifestaciones han creado una gradual complejidad en la ocupación profesional. No son los dientes solamente el objeto de la ciencia y del arte del especialista, es el llamado aparato estomatognático en su variedad anatómica, funcional y patológica el objeto de su actuación. Aparato estomatognático que comprende: los dientes, huesos y articulación témporo-mandibular; las mucosas labial y bucal y las estructuras subyacentes; red muscular y nerviosa; ligamentos y músculos; glándulas salivares y tejidos de relleno.La complejidad de las estructuras bucales y peribucales y la de su funcionalismo da lugar a la especialidad O.; en la que, a diferencia de las otras especialidades médicas, el contenido técnico es tarí amplio como el científico. Esta complejidad hace muy amplio el campo de trabajo de la práctica general, por lo que se van destacando diversas facetas en forma de subespecialidades, como una necesidad dependiente de las exigencias que se presentan en la práctica profesional y de la elevación del nivel científico.La forma de tratamiento en O. evoluciona también a medida que elementos nuevos o mejorados aparecen y se incorporan a las disponibilidades del especialista; así ocurre con la sofrología (del gr. sos, sosiego, y fhren, mente), que en sí misma puede suponer también una terapia, o con la pantografía, que representa un notorio avance en la radiografía, pero sobre todo alcanzando en atención polifacética el concepto unitario de función bucal, lo que constituye la llamada rehabilitación bucal.Las principales subespecialidades desarrolladas que corresponden a las distintas facetas de la especialidad son: Prostodoncia, ortodoncia, parodoncia, cirugía maxilofacial, endodoncia y odontopediatría.1. Prostodoncia o prótesis dental. La necesidad de sustituir la ausencia de piezas dentarias lleva al hombre a ir buscando artificios para resolver tales situaciones que comprometen la función masticatoria y deterioran la estética del rostro. De ello se ocupa la prostodoncia, ateniéndose a unos datos individuales de forma, color y tamaño. Coloca en lugar y posición adecuada unos elementos, los dientes artificiales, que imitan a los naturales y permiten similar funcionalismo. Esta sustitución se realiza, esquemáticamente, de dos maneras: dejando las piezas artificiales de forma que el paciente pueda retirarlas en un momento dado (prótesis completa y removible); y colocadas éstas, dejarlas de forma que no le es posible al paciente retirarlas de su boca (prótesis fija). La prótesis en O. es la terapéutica que ayuda a restaurar las funciones bucales: digestiva, fonética y estética.La meta de esta subespecialidad es restaurar o instaurar una oclusión correcta. La oclusión es la clave y último fin tanto en prótesis como en ortodoncia, y parodoncia; es el denominador casi común de toda la O. que trasciende de la boca (anatómica) a otras estructuras (musculares, nerviosas, etc.) constituyéndose en uno de los capítulos -la gnatología- más sugestivos y debatidos de toda la O.Una modalidad en la aplicación de la terapéutica protésica la da la implantodoncia o colocación de implantes. Un implante es un dispositivo, metálico u orgánico, que colocado en el interior de los tejidos en donde se asienta tiene una parte que emerge parcialmente al exterior, donde se anclará la prótesis a colocar. El implante supone, pues, la infraestructura sobre la que luego se apoyará la prótesis, que constituye la supraestructura. Esquemáticamente, las técnicas implantológicas se reducen a éstas: las que colocan el implante en la superficie del hueso -implantes yuxtaóseos- y las que lo colocan en cierta profundidad -implantes endoóseos-.El principio en que se basa la colocación de implantes es que el hueso tolere la inclusión de un elemento heterólogo y que quede en equilibrio para soportar una prótesis. La adaptación o tolerancia del organismo a cualquier circunstancia o elemento es un complicado fenómeno biológico. Si en una indicación de implantes el organismo está en equilibrio biológico, la adaptación de la estructura metálica, clínicamente, será buena siempre que no se sobrepasen los límites de tolerancia en que se produciría la expulsión o al menos se produciría la manifestación reaccional, la alteración tisular, que significa la no tolerancia.2. Ortodoncia y ortopedia dentofacial. Es la subespecialidad de la O. que se ocupa del estudio y corrección de las anomalías óseo-dentarias. Tiene grandes problemas biológicos planteados para su estudio y tratamiento: ya que no sólo estudia y trata de resolver las malposiciones dentarias, sino que puede dirigir el crecimiento y desarrollo cráneo-facial, con lo que se implica la estética del individuo, su psiquismo, etc.La ortodoncia se dirige a intentar obtener una disposición o alineación dentaria ideal, y la ortopedia dentofacial se dirige a rehabilitar o encauzar un aparato masticatorio funcionalmente equilibrado.El diagnóstico y tratamiento de las irregularidades dentofaciales tiene como principios fundamentales: eliminar los obstáculos para que esa función se desarrolle con equilibrio y llevar las piezas a sus posiciones mediante fuerzas dirigidas en dirección e intensidad. Es por ello que la terapéutica ortodóncica deja de ser un simple movimiento de dientes para perseguir y convertirse en una modificación de las estructuras faciales. Los medios de que se vale para llegar a su finalidad son medios mecánicos y funcionales: una diversidad de aparatos a colocar y de ejercicios musculares a ejercitar por el paciente constituyen un variado arsenal a disposición del especialista. La aparatología empleada se clasifica en fija y removible: es fija aquella que el paciente no puede quitarse siendo manejada solamente por el profesional; consta de una serie de bandas que se fijan a los dientes y de arcos que son los elementos activos que inducen los cambios de posición ósea y dentaria; el paciente, como persona, es sujeto pasivo en este modo terapéutico. La aparatología movible, ortopedia de placas, requiere una cooperación activa por parte del paciente, sin cuya cooperación adecuada no hay resultado positivo: consta de una variedad de placas removibles que se pueden quitar y activar en parte por el paciente y que son los instrumentos de la terapéutica. Otras veces, la aparatología se reduce al mínimo, pero son ejercicios musculares metodizados los que estimulan el desarrollo y corrección. Los fines de tales aparatologías son los mismos; son medios terapéuticos distintos, pero dirigidos a un mismo fin: el equilibrio funcional y la estética del paciente.Aun cuando, en principio, una cierta ortodoncia se puede hacer en todas las edades, armonización posicional de algunas piezas, las modificaciones profundas no se pueden hacer más que antes de la edad de consolidación de las estructuras óseas (18-20 años) y aun dentro de este plazo cuanto más tempranamente se haga, mejor. La edad óptima para los tratamientos oscila entre los siete y los 10 años, aun cuando en ocasiones sea aconsejable hacer entre los tres y cinco años el tratamiento preventivo de alguna desviación mayor ya iniciada.3. Parodoncia. Se ocupa de la enfermedad parodontal, que comprende la serie de manifestaciones de las partes gingivales y óseas que soportan al diente. La llamada vulgarmente piorrea entra en este apartado. Comprende principalmente la llamada gingivitis (no aceptada por todos los autores), la parodontitis y la parodontosis, que son una serie de fases de la enfermedad, en gradación agravante, que acaban con la pérdida de las piezas dentarias.La enfermedad parodontal surge en el individuo según una conjunción de factores: el esquema de Wesky por su simplicidad y precisión es el que mejor lo expresa: Factores locales -I- factores generales + disposición general = Enfermedad parodontalEntre los factores locales figuran el sarro, caries, prótesis no bien ajustadas, desequilibrios oclusales, hábitos nocivos etc. Entre los factores generales, alteraciones sistémicas, hemopatías, diabetes, deficiencias nutricionales, intoxicaciones, etc. Por disposición general se entiende una serie de factores constitucionales, hereditarios y am-
bientales que pueden condicionar un medio favorable a la aparición de la enfermedad.
En la cuantía y proporción en que participe cada uno de los términos de la fórmula de Wesky se tendrá la resultante del grado de gravedad y del pronóstico. En dos formas, esquemáticamente, se polariza su presentación: la forma inflamatoria (con encías abultadas, congestionadas, que supuran, con bolsas, con movilidad dentaria progresiva) y la forma distrófica o seca (con encías muy finas, muy pegadas al hueso, con poca movilidad, casi siempre sin bolsas, con apenas movilidad dentaria salvo en el último estadio). La bolsa parodontal es una profundización circunscrita a una parte del diente que se origina con la parcial reabsorción ósea de junto a la raíz y con el despegamiento gingival de su adherencia al diente. Sin embargo, pocas veces se ven cada una de esas dos formas en su presentación pura, sino que hay una participación de ambas en cada caso.El tratamiento de esta enfermedad exige la atención de cada uno de los términos de la fórmula expresada, pero dada la naturaleza de los factores generales y de la disposición general, el tratamiento local es el que más atención exige del parodontólogo.4. Cirugía maxilofacial y exodoncia. Se ocupan de la parte quirúrgica de la O. Aun cuando la O. preventiva y O. conservadora son de reconocida eficacia, las necesidades a cubrir por estas subespecialidades son tan amplias que desbordan a veces la posibilidad de trabajo y determinan o exigen la preparación y dedicación en exclusiva.Las incidencias odontopáticas -caries y parodontosis- son tan intensas que su final, la extracción, lleva una parte importante del tiempo profesional. No siempre la extracción se presenta de una manera corriente por las circunstancias que sean, y de esta necesidad y de la particular formación profesional que requiere la extirpación de un tumor, de un quiste o de otras presentaciones patológicas, junto al incremento de traumatismos faciales por accidentes, en torno a todas esas necesidades, se va perfilando la figura profesional del cirujano maxilofacial.5. Endodoncia. Es la parte de la O. que estudia y practica las reparaciones dentarias que se presentan en los dientes como consecuencia de las caries, o de algunas alteraciones pulpares, o de algunos traumatismos. Comprende lo que se llama "dentistería operatoria": las obturaciones (empastes) y los tratamientos de conservación de las raíces de los dientes.La caries dentaria es la afección bucal más frecuente y más extendida y su atención lleva la parte mayor del tiempo de la dedicación profesional del práctico general. La sintomatología cariosa es muy variada, y está en función del estado general del individuo, de su modo de alimentación y de su higiene bucal.La endodoncia es la cirugía del diente: la exéresis de la parte enferma y su reparación. Pero así como en la cirugía general la reparación se consigue por aproximación de las partes vecinas en virtud de su elasticidad, o por una plastia (relleno de sustitución), en la endodoncia la reparación de la eliminación de la parte enferma (exéresis) se verifica por relleno (empaste) con los llamados materiales de obturación. El mayor logro de esta especialidad es el llamado tratamiento de raíces: la eliminación del factor infeccioso que supone la pérdida de la pulpa y secuente infección de la cavidad pulpar y zona apical (ápice de la raíz y hueso circundante). Una metodología precisa que comprende: eliminación de restos pútridos e infectados, ensanchado y desinfección de cámara pulpar y conductos radiculares, y relleno de los mismos. Consigue en un tanto por ciento muy elevado no sólo la eliminación sintomática y normalización funcional del diente, sino la restitución tisular de la zona periapical. Puede decirse que la endodoncia es uno de los más resaltantes trabajos de la O. al conseguir de una manera clínicamente válida la prolongación de la permanencia y funcionalismo de una pieza de hecho nociva para el organismo y condenada a la extracción.
6. Odontopediatría. (Paidodoncia, odontoestomatología infantil). La necesidad creciente y precoz de ateaición infantil viene dada por una serie de factores: incidencias cariosa y parodontal y la acrecentada presencia de malposiciones dentarias principalmente. El correcto funcionalismo y desarrollo de la dentición temporal es el marco en donde se desarrollará la definitiva: la atención que se preste cuando niño evitará no pocos problemas en el adulto. La confianza que adquiera el niño en la efectividad de las medidas a tomar y la conciencia que vaya formando de unos tratamientos que aunque molestos son llevaderos y necesarios, harán también de él un adulto con menos problemas y más fácilmente solubles. Es en esta edad donde tiene preferentemente su marco la O. preventiva; la actuación profesional no se limita sólo a obturar unas caries, curarles unas encías o hacer una indicación ortodóncica, sino también a desarrollar unos hábitos de higiene y de vigilancia del estado de su boca, así como unas elementales ideas de conveniencia o nocividad de determinados alimentos.La O. tiene un gran problema social a resolver: es la educación sanitaria, odontológica, de la comunidad. La gran incidencia de odontopatías reclama la necesidad de una divulgación amplia en materia de higiene bucal. Entre los factores que intervienen en la conservación de la salud o en la presentación de una enfermedad, una gran parte corresponden al individuo: consciente o inconscientemente el individuo hace la parte mayor de su enfermedad. La información y orientación de higiene bucal en escuelas y centros de concurrencia juvenil sobre todo se hace imperiosa para sugerir el aprecio y adopción de una higiene correcta antes de la quiebra de la salud bucal: en general, sólo se aprecia la salud bucal cuando una incidencia odontopática está ya establecida, siendo preciso desterrar la creencia de que los problemas de salud bucal (caries y piorrea, sobre todo) son inevitables y su prevención difícil.La O. preventiva viene a poner en marcha aquellas acciones que conducirán fundamentalmente a facilitar el desarrollo de una oclusión correcta que posibilite una buena función bucal, y a evitar las incidencias patológicas sobre el diente. Fundamentalmente, son tres las acciones sobre las que pacientes y profesionales han de coincidir en atención preferente: caries, parodontopatías y anomalías de posición, en aras de una mejora funcional y estética, así como de salud orgánica. La creciente aparición de estomatopatías, habría que situarla principalmente en estos tres capítulos: terreno orgánico, modos de vida y alimentación.La degradación biológica alimentaria, que tiene su causa remota entre otros puntos en una agricultura poco racional (que no devuelve a la tierra muchos elementos, oligoelementos principalmente, de los cuales paulatinamente se va empobreciendo), y como causa próxima la tanta y tan variada transformación o refinamiento de los productos alimentarios, hacen que sea bajo el valor biológico de los componentes de las dietas, aunque éstas hayan ganado, en general, en equilibrio y en racionalidad.La O. preventiva en las primeras edades del individuo es el objeto fundamental del especialista en su aspecto social y comprende: La educación de la población en higiene odontológica; la profilaxis de las caries y parodontopatías; la estomatología infantil o paidodoncia; y la ortodoncia.Pero sobre todo, es preciso insistir en la necesidad de una higiene individual diaria, esmerada, constante, como es el cepillado de los dientes y encías, que unida a una dieta correcta permita reducir la incidencia de caries y paradontopatías y que, en definitiva, es éste el mejor medio de mantener la salud bucal.N. CORTÉS IZAL.
BIBL.: M. DECHAUME, Estomatología, Barcelona 1969; A. LUNDSTRU y OTROS, Introducción a la ortodoncia, Buenos Aires 1971; H. APRILE y OTROS, Anatomía odontológica, 4 ed. México 1967; R. J. NAGLE y OTROS, Prótesis dental, Barcelona 1966.
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