Monismo I FIL.
Categoria:
Filosofía
1. Concepto y manifestaciones. Del griego mónos, uno solo. Doctrina que afirma la existencia de una sola sustancia, a la que pueden reducirse, como manifestaciones suyas, la totalidad de seres del universo. El término monistas fue introducido en el vocabulario filosófico por Christian Wolff, al decir que "se llaman monistas los filósofos que sólo admiten un único tipo de sustancia" (Psychologia rationalis, 32). El m. establece un único principio al que reduce todo lo real. Para el m., las oposiciones, en apariencia irreductibles entre los diversos seres del mundo, se pueden armonizar en una unidad fundamental y primordial.Por ello se pueden señalar, como notas características de todo m., las siguientes: 1) admisión de una única sustancia o principio fundamental originario; 2) afirmar que esa sustancia única se manifiesta en una pluralidad de seres individuales, con propiedades, en apariencia, distintas e, incluso, contradictorias entre sí; 3) como contrapartida y consecuencia necesaria de las dos anteriores tesis ónticas, la afirmación de que, gnoseológicamente, es posible armonizar la aparente oposición y diversidad de los seres individuales y reducir a todos ellos, en su misma entidad, al principio o sustancia única del que se derivan.El m. ha tomado distintas formas a lo largo del pensar humano. Basándonos en la distinción entre dos tipos de sustancia, la material y la espiritual, podemos establecer tres clases de m.: materialista, espiritualista y de la identidad. El primero mantiene que la única sustancia es de naturaleza material, o mejor aún, de naturaleza no espiritual (v. MATERIALISMO I). Esto lo enfrenta con el segundo tipo de m., para el que sólo existe la sustancia espiritual (V. ESPIRITUALISMO; IDEALISMO). El m. de la identidad mantiene la existencia de la materia y el espíritu como manifestaciones de un primer principio más originario; se trata de un m. que pretende armonizar los dos anteriores; tal es la postura de Schelling (v.), para quien este principio único y originario es lo absoluto, que se manifiesta en la naturaleza y el espíritu; en lo absoluto, la oposición entre lo material y lo espiritual se reduce a plena identidad (v. PANTEÍSMO). Tanto el m. materialista como el espiritualista pueden además -y se completa así el cuadro adoptar una forma evolucionista o no evolucionista, según hagan intervenir o no en la única sustancia el principio de evolución.El m. materialista no evolucionista ha tomado dos formas; una, el m. materialista en sentido estricto, para el que la sustancia se identifica con la materia -es la postura de muchos materialistas modernos (v.), como Büchner, Vogt y Moleschott-; la segunda, el m. energético de Ostwald, que reduce la sustancia a energía (v. DINAMISMO). El m. materialista evolucionista, para el que la materia se va perfeccionando en virtud de una evolución intrínseca a la misma, ha tenido su más conspicuo defensor en Haeckel (v. MATERIALISMO II); a él se debe la difusión que alcanzó el término m., del que fue un acérrimo propugnador, hasta el punto de constituirse en 1906 la Deutsche Monistenbund (Asociación monista alemana), fundada por Haeckel y Ostwald.El m. espiritualista no evolucionista mantiene como única sustancia al espíritu, del que los seres materiales serían meras manifestaciones accidentales. Esta sustancia espiritual se viene a identificar con la sustancia divina; por lo que este m. adopta tres formas: a) La emanatista, en la que todo ser individual se considera proceder de la sustancia divina por emanación (v. EMANATISMO); es la posición del neoplatonismo (v. NEOPLATÓNICOS)., b) La panteísta, en la que el universo, conservando plena realidad y valor, se considera como una manifestación, no de carácter emanado, de la divinidad. Es la postura propia del panteísmo estoico (v. ESTOICOS). c) La acosmista, en la que los seres individuales del mundo se ven como manifestación de la sustancia divina, pero como manifestación puramente accidental y desprovista de valor; es la tesis de Spinoza (v.). Por último el m. espiritualista evolucionista admite que la sustancia espiritual se manifiesta a lo largo de un proceso intrínsecamente evolutivo; es la postura de Hegel (v.), con su dialéctica de la Idea, y algunos neohegelianos, como Bradley y Gentile (v.).V. t.:CREACIÓN;DUALISMO.J. BARRIO GUTIÉRREZ.
BIBL.: R. EUCICEN, Las grandes corrientes del pensamiento contemporáneo, Madrid 1912, 221-248; F. KLIMKE, Der Monismus und seine philosophische Grundlagen, 4 ed. Friburgo 1919; R. EISLER, Geschichte des Monismus, Leipzig 1910.
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