Minnesang LIT.
Categoria:
Literatura
Lírica cortesana o travadoresca, cultivada especialmente en el sudoeste y sur del territorio de habla alemana desde mediados del s. XII; alcanzó su máximo apogeo entre 1190 y 1220, persistiendo hasta fines del s. XIV. Es la primera manifestación de la poesía lírica en lengua alemana, con notable influencia de la lírica provenzal (v.). Constituye uno de los elementos esenciales de la cultura caballeresca de la Edad Media. Sus cultivadores (Minnesinger) pertenecían a las clases más elevadas de la sociedad. El M. es una lírica destinada al canto; de ahí que los trovadores fuesen, a la vez que poetas, músicos y cantores. Cada composición tenía una melodía propia (wise) y era cantada por lo común con acompañamiento de violín o de arpa. Debido a la protección que los grandes señores dispensaban a los trovadores (v.), el M. floreció sobre todo en las cortes de los príncipes y en los palacios de la noblezaDentro del mundo germano, el M. presenta modalidades propias. Su objeto inmediato es el loor de la dama noble casada, y su ejercicio constituye el llamado Minnedienst o servicio de amor. No es esencial en él ser expresión del sentimiento íntimo del poeta. En todo el M. de la época clásica no se encuentra ni una sola referencia a la mujer real. Es ante todo una poesía convencional de la sociedad cortesana, cuyo sentido sólo se comprende partiendo de las formas de vida feudal. Así como el vasallo servía a su señor, así el trovador servía a su dama; elogiaba sus virtudes y solicitaba como recompensa su benevolencia y favor. Por otra parte, el M. cumplía la tarea ética de educar los afectos y ennoblecer las costumbres caballerescas. Durante la época clásica, tan sólo se permitía el elogio de la dama noble (hohe Minne), celebrada como ideal inaccesible. Pero esta tensión idealista no pudo mantenerse largo tiempo. La mujer, convertida en puro símbolo, perdió sus caracteres personales y con ello su verdadero atractivo. El M. evolucionó hacia formas más realistas en las que se cantaba no sólo a la mujer burguesa, sino aun a la simple muchacha (niedere Minne). En su periodo de decadencia, el M. degeneró hasta convertirse en un tipo de poesía villanesca y sensual. Fuera de su aspecto profano o de servicio del mundo, el M. tenía un carácter religioso o de servicio de Dios(canciones de Cruzada y marianas), y otro político o de servicio al Imperio, expresado en epigramas y proverbios. Acerca del origen del M. se han expuesto diversas teorías. Prescindiendo de la posible existencia de una lírica de tema amoroso de la que no se conocen monumentos escritos, pero que se refleja en las canciones populares, alguna influencia hubo de tener la lírica latina medieval, tanto la religiosa (himnos y secuencias) como la profana (lírica goliardesca, v.). Pero el origen más probable del M. está en la lírica de los poetas árabes andaluces, primera fuente de la lírica cortesana provenzal. Sus vías de penetración en el mundo germano son dos: el norte de Italia y Baviera, y, a través del norte de Francia, la zona del bajo Rin
Los géneros más importantes del M. son: la cantiga de amor (Liebesbotschaft); el diálogo (Wechsel); la cantiga de amigo (Müdchenlied), más próxima a la canción popular; el alba (Tagelied) o despedida de los amantes al amanecer; la canción de Cruzada (Kreuzlied); y la elegía (Klagelied) a la muerte de un príncipe, de una dama o de un amigo. Por razón de la forma se distinguen dos tipos de composiciones: la canción de estrofas iguales (Lied) y la canción de estrofas desiguales y artificiosamente compuestas (Leich). Las canciones más antiguas son las más sencillas en la forma: estrofas de dos pareados, por lo común de más de diez sílabas, divididos en dos hemistiquios. Posteriormente, las formas métricas se complican, la rima se hace irregular, hasta que finalmente se impone la rima perfecta
Los primeros Minnesinger los hallamos en Austria, en la zona del Danubio. En la segunda mitad del s. XII, el Kürenberger, Dietmar von Aist y Meinloh von Sevelingen, sin recibir aún influencias de los trovadores provenzales, cultivan una poesía de raíz popular y forma sencilla. El sentimiento amoroso es espontáneo, común al hombre y a la mujer; y su objeto, la posesión del ser amado. No obstante, también aquí aparece ya el elemento cortesano: la dama, el servicio, la función educativa del amor. La influencia provenzal comienza hacia 1170 en la región del bajo Rin. Heinrich von Veldeke utilizó primero motivos flamencos y populares, pero luego quedó impresionado de la lírica provenzal, probablemente en las Cortes de Maguncia convocadas por Barbarroja en 1184. El nuevo arte fue cultivado con entusiasmo en la corte imperial de los Hohenstaufen. El hijo y sucesor de Barbarroja, Enrique VI, compuso cantigas que siguen en parte la tradición de los poetas austriacos y en parte la forma provenzal. La influencia francesa se hace definitiva a partir de Friedrich von Hausen (m. 1190), aliligo de Barbarroja. Hausen tomó de los franceses el ideal del amor platónico, no como juego, sino como vivencia íntima; introdujo la canción de varias estrofas de metro y rima-diversos. F. von Hausen tuvo por discípulos a Bligger von Steinach, Bernger von Hornheim, Ulrich von Gutenburg y Rudolf von Fenis. Mas la influencia provenzal quedó limitada de momento a la región del Rin, no logrando extenderse hacia el E, como muestran las cantigas del suabo Heinrich von Rugge y del austriaco Hartwic von Rúte
El M. superó el estadio de imitación extranjera al aparecer los grandes poetas del alto Rin, Baviera, Turingia y Viena. El amor cortés fue tratado como vivencia interior, y sobre todo como problema humano. Hartmann von Aue (v.) lo interpreta primero platónicamente, luego en sentido sensual, y por fin en forma religiosa (amor a Dios y al prójimo). Albrecht von Johannsdorf 0(11851209), de la baja Baviera, permaneció dentro de la tradición popular austriaca. Heinrich von Morungen (1150-1222), de Turingia, trata el problema del amor ideal, fuerza mágica que arrebata al hombre la razón, el lenguaje, la salud e incluso la vida; al mismo tiempo es el cúmulo de todas las perfecciones, trasciende en su realidad la existencia, y sólo puede ser colmado allende la muerte. Mórungen contempla a la amada como "mujer pura" en el coro de las mujeres y vírgenes gloriosas. El M. siguió ampliando sus motivos y formas. Wolfram von Eschenbach (v.; 1170-1220), poeta épico en primer término, introdujo en Alemania la canción del alba, cultivada luego con gran éxito. Reinmar von Hagenau (1160?A205?) trasplantó el M. del Rin a la corte de Viena; su lírica no conoce más que un tema: la queja elegiaca de un amor infeliz y sin esperanza. El amor es en él ascesis y vía purgativa. El ideal y la norma ética imponen la renuncia. Su lenguaje permanece siempre velado. Walther von der Vogelweide (v.), discípulo de Reinmar, elevó el m. a su más alto esplendor devolviéndole el sentido de la realidad, es decir, haciéndole ser expresión del genuino sentimiento amoroso. Compuso cantigas inmortales por su frescura y naturalidad; escribió además epigramas y proverbios. Hacia 1210 comienza la decadencia de esta lírica cortesana. Neidhart con Reuenthal (11801250), aún dentro del periodo clásico, parodia los motivos cortesanos. Walther le reprocha haber trocado el estilo elevado del M. por formas de mal gusto. Sus Canciones de estío e invierno son de tipo villanesco, como también las de Tannháuser (n. 1200?), quien además se burla de los extranjerismos de esta lírica. Steinmar von Mingenau (1251-93) celebra el otoño como la estación de la glotonería. En sus farsas, el gañán y la vaquera hacen el papel de la pareja cortesana
La lírica del M. se ha conservado en espléndidos manuscritos adornados con miniaturas, posteriores en unos cien años al periodo clásico del M. Los principales son: Kleine Heidelberger Liederhandschrift, de fines del s. XIII; contiene 34 poetas. Weingartner Liederhandschrif t, de principios del s. XIV, con 31 poetas y 25 ilustraciones. Grosse Heidelberger Liederhandschri f t, llamada también Manessische Handschri f t, de la primera mitad del s. XIV, con 140 poetas y 138 ilustraciones
J. A. COLLADO MILLAN
BIBL.: A. MORET, Anthologie du Minnesang, "Bibl. de Philologie germanique" 13, París 1949; F. MAURER, Neue Literatur zum Minnesang, "Der Deutschunterricht" 2 (1953); H. THOMAS, Die fngere deutsche Minnesang-forschung, "Wirkendes Wort" 7 (1956-57); J. FOURQUET, Thése sur le Minnesang, "Études germaniques" 9 (1954); H. FURSTNER, Studien zur Wesensbestimmung der hdfischen Minne, Groninga 1956; T. VOGELSANG, Die Frau als Herrscherin im hohen Mittelalter, "Gdttinger Bausteine zur Geschichtswiss" 7 (1954); R. KIENAST, Die deutschsprachige Lyrik des Mittelalters, Deutsche Fhilologie im Aufriss, 11, 1958
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.