Mestrovic, Ivan
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Biografía GER
Escultor yugoslavo, n. en Vrpolje (valle del Sava, Croacia) el 15 ag. 1883, m. en los Estados Unidos, en South Bend (Ind.), el 16 en. 1962. Descendiente de una casi legendaria familia de resistentes contra la dominación turca, su primera formación fue autodidacta, usando los útiles de cantero de su padre para tallar imágenes de Cristo que pronto fueron populares en la comarca de Otavice. Más tarde, recibe lecciones en Split y, sobre todo, en Viena, donde será discípulo de los escultores Otto Koenig y Hans Bitterlich, y del arquitecto Otto Wagner. Continúa sus estudios hasta 1904, en que emprende un provechoso viaje por Francia e Italia, dando comienzo a los diez años la que sus biógrafos han denominado "etapa de Kosovo", es decir, la ocupada en la preparación de la guarnición escultórica de un gran monumento a los héroes nacionales de dicha batalla nacional. El monumento no llegó a ser realidad, pero las esculturas de M. fueron exhibidas en muchas ocasiones, dando un primer testimonio de su extraordinaria pujanza.De 1913 data su Monumento a la Victoria, en Belgrado, conmemorando la obtenida sobre los turcos en Kumanovo. Al año siguiente talla la sorprendente efigie de Rodin, continúa su obra siempre tendente a la más apretada síntesis y, en 1918, realiza el primer gran encargo americano, La falange canadiense, para Ottawa. En 1924, la valiente figura de Marko Marulié, en Split. En 1926-27, las arrogantes estatuas ecuestres de pieles rojas para el Grant Park, de Chicago. En 1930, el violento y dinámico Monumento de gratitud a Francia, en Belgrado. De 1937-39 datan los bajorrelieves de la capilla de la Santa Cruz, en Split. En 1941 es arrestado por la Gestapo; liberado posteriormente, trabaja en la Ciudad del Vaticano, Lausana y Ginebra, y en 1946 acepta el cargo de profesor de escultura en la Univ. de Syracuse (Nueva York). En 1954 obtiene la nacionalidad norteamericana y, en 1955, cambia el cargo indicado por el de profesor en la Univ. de Nótre Dame, en South Bend, Indiana, con lo que renuncia definitivamente a Europa y prosigue su carrera americana de triunfos.Es posible que esta última circunstancia sea causa del relativo desconocimiento actual del artista en Europa, o, mejor dicho, de su olvido, ya que es innegable su renombre alcanzado por los años veinte, en coincidencia con el de Bourdelle (v.), al que resulta muy similar en determinados aspectos. Ciertamente, M., pese al valor innegable de su labor, tantas veces lindando con lo gigantesco, está lejos de poder ser considerado como un innovador, y la nota más relevante de su estilo consiste en un agudizar, afilar y hacer anguloso todo lo que en Rodin fuera curvo o redondeado. Lo que contiene de formulario se advierte tanto al contemplar no una, sino muchas de sus obras, así como al cotejarlas con las de la extensísima nómina de escultores europeos que le imitaron con mayor o menor descaro y con variable éxito.Abundan en su haber los logros inolvidables, como el Moisés del Museo Mestrovié de Zagreb o el ya mencionado Marko Marulic, de Split, más que suficientes para la testificación de su valentía conceptiva, y, sin embargo, en otras mil ocasiones se deja llevar por un decorativismo plano y gratuito, en el que su tendencia al tajo rotundo y anguloso declara, más que pujanza, reiteración de una fórmula muy explotada. Por otra parte, el misticismo del artista no ha dejado de ir unido al ansia de inmortalidad. El mismo aseguró que "se debe estar enamorado de la eternidad, de modo que la obra de cada uno sea, por lo menos, su sombra... La inmortalidad yace aprisionada dentro de cada uno de nosotros. Debemos liberarla y dejarla salir a la luz. Está escrito que en el principio fue el Verbo y que procede de Dios. Pero no se nos ha revelado si el Verbo fue hablado o esculpido". Es evidente que estas constataciones, por lo menos presuntuosas, deberían haber sido respaldadas prácticamente por un quehacer más reposado y sentido, si M. deseaba ser fiel a las mismas. Y éste es el drama final del escultor croata: el de haber aspirado a la fama eterna con el auxilio de unos medios para lograrla que de ningún modo estuvieron siempre a la misma altura.J. A. GAYA NUNO
BIBL.: A. DEZARROIS y R. WARNIER, [van Mestrovic, París 1933; ANÓNIMO, Katalog Galerije [vana Mestrovica U Splitu, Split 1957; L. SCHMECREBIER, [van Mestrovic, sculptor and Patriot, Syracuse 1959; P. TpAN, [van Mestrovic; en Forjadores del mundo contemporáneo (dir. F. PÉREz-EMBID), IV, 6 ed. Barcelona 1970, 434-444
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