Melville, Herman
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Biografía GER
Novelista norteamericano, n. en Nueva York el 1 ag. 1819; m. oscuramente, tras haber conocido la popularidad, en la misma ciudad el 28 sept. 1891Valoración de su obra. Durante una serie de años estuvo completamente olvidado por propios y extraños, hasta que a partir de los años 20, la crítica experimenta un espectacular redescubrimiento de su obra hasta llegar a convertirlo en los años actuales en una de las figuras más importantes, en un auténtico clásico, de la literatura norteamericana. Monografías, tesis doctorales, artículos e interpretaciones sobre su obra se suceden de modo constante. Basta echar una ojeada a una de las obras que sintetizan algo esta creciente marea de admiración y aprecio melvillianos, Billy Budd and the Critics, editado por William T. Stafford y que reúne, tan sólo sobre una de sus obras, una serie de estudios en los que se analizan y rastrean las actitudes vitales de M. a través de la que muchos consideran su obra maestra y más lograda. Tras una serie de críticas del momento, se recogen en este volumen ensayos interpretativos escritos desde muy diversos puntos de vista: el Billy Budd como testamento del autor, lo que de autobiografía espiritual tiene la obra, su contenido social, el mito y el arte implicados en la novela, sus influencias clásicas y cristianas, su enorme y complejo simbolismo, y, finalmente, el estudio detenido de los tres personajes fundamentales, el sentido de sus digresiones, y una nota sobre el autor, de W. H. Auden. Al volumen contribuyen firmas del prestigio y la solvencia de Richard Chase, el citado Auden y otra serie de reconocidos críticos norteamericanos
El fenómeno podría generalizarse no sólo por lo que a Billy Budd se refiere, sino también por lo que respecta al resto de su producción literaria. M. redescubierto podría muy bien ser la síntesis final que el fenómeno crítico en torno a este autor ha visto producirse en el s. XX, tras casi medio siglo del más profundo olvido e incluso desprecio. La personalidad de M., su vida y su obra, el sentido de su creación novelística, son temasde interés extraordinario en el mundo académico norteamericano del momento
Biografía. La vida del escritor corre paralela con el desarrollo de su propia obra. Es impresionante observar el abismo que distancia su primera novela publicada, Typee, en 1846, de la última, Billy Budd, completada en sus últimos cinco años de vida aunque no publicada hasta 1924. M. cambia profundamente, y también lo hace su obra literaria. A los 12 años se queda huérfano de padre, tercer hermano de ocho y segundo de los varones. Trabaja entonces en los negocios de su hermano mayor y, como habrá de asegurar más tarde, la vida, el mar y los viajes fueron "las únicas Harvard y Yale posibles para mí". En 1839 se embarca en un mercante que zarpa de los EE. UU. rumbo a Liverpool. Redburn, publicada en 1849, se basa en aquel viaje. En enero de 1841 el autor embarca en el ballenero Acushnet que parte rumbo a los mares del Sur. En él permanece, como arponero, 18 meses hasta que, cansado de aquella vida y en compañía de Richard Tobias Greene, abandona el barco el 9 jul. 1842 quedándose en las islas Marquesas. Allí están un mes hasta que parten a bordo de un mercante australiano, el Lucy Aun. Nueva deserción en Papeete y el 20 sept. 1842 se le juzga en tierra y se le arresta. Logra escapar el 15 de octubre, vive en la isla de Tahití, se marcha más tarde a Honolulú. La añoranza de su tierra y familia le hace alistarse en la fragata United States cl 17 ag. 1843. Hasta octubre de 1844 no desembarca en Boston, libre ya de servicio
Empieza a escribir entonces relatos sobre sus viajes, aventuras, las exóticas costumbres de las islas de los mares del Sur, de sus hab. Sus primeras novelas le abren las puertas de la fama y de la prosperidad económica. Typee (1846), Oinoo (1847), Mardi (1849), Redburn (1849), y White-facket (La guerrera blanca), 1850. Esto le permite casarse con Elizabeth Shaw el 4 ag. 1847. En 1849 viaja a Inglaterra, visita París y en 1850, en compañía de su familia, se instala en una finen en Massachusetts, en donde vivirá 13 años. Allí es vecino y amigo de Hawthorne (v.). Esta amistad hará que en lo sucesivo ya nada para M. pueda ser como antes. Conoce a Hawthorne el 5 ag. 1850 y desde entonces cultivará la conversación y la compañía de aquel hombre que le abrirá con sus ideas un mundo inédito, pero a cuya exploración ya estaba M. predispuesto. En 1853 hay un incendio en los talleres de su editor y las pérdidas son cuantiosas, aparte de numerosos plomos destruidos. Poco más tarde su amigo Hawthorne se marcha a Concord y M. atraviesa una terrible crisis de la que nunca consigue recuperarse del todo. En 1857 viaja a Tierra Santa, de donde regresa con enorme acopio de notas. Las cosas le empiezan a ir mal económicamente y se decide a un largo viaje por el país en plan de conferenciante. Pero aquello no resuelve nada. Consigue un modesto empleo en las aduanas de Nueva York y durante 19 años lo desempeña sin pena ni gloria
Después de las primeras novelas que le abren las puertas del mercado literario norteamericano, empieza a estudiar, a reflexionar, a pensar. De un aficionado redactor de aventuras se convierte en un escritor profesional, en el mejor y más hondo sentido del término, con todo cuanto ello supone de actitud filosófica y ética ante la vida. Y en la medida en que sus obras van perdiendo espontaneidad y se van intelectualizando, sus escritos empiezan a venderse menos. Sus fracasos económicos le cierran el camino de las editoriales. Y su retraimiento se acentúa. Esta evolución empieza a producirse en Mardi y no alcanza su apogeo sino en Moby Dick or the White Whale (Moby Dick o la ballena blanca), 1851. Su siguiente novela, Pierre (1852), es un enorme fracaso de crítica y público, y consiguientemente económico. Apenas si se vendieron 200 ó 300 ejemplares. Su popularidad empieza a decaer, y a fraguarse en cambio su genio literario. En 1856 publica una serie de relatos, The Piazza Tales, de los que forman parte, entre otros, Benito Cereno y Bartleby. En 1857 aparece The Confidente Man (El hombre de confianza) y en 1876 Clarel, libro de poemas. Siguen otras obras poéticas, que reflejan aspectos de la guerra civil americana y de sus viajes por Europa y el Oriente Medio
En los últimos años de su vida trabaja en Billy Budd, no publicado hasta 1924. Paulatinamente se le va olvidando mientras que paradójicamente va creciendo su categoría como escritor. Hasta 1922 no se publican sus apuntes The Apple-Tree Table (La mesa de manzano); en 1948 lournal of a Visit to London end the Continent (Diario de una visita a Londres, fin del continente); en 1955 por fin su lournal of a Visit to Europe and the Levant (Diario de una visita a Europa y Mediterráneo Oriental). Por último, en 1960, son editadas sus Letters, un conjunto de 271 cartas conocidas
Evolución literaria y humana. La evolución de M. es sorprendente y sirve para esclarecer el descenso progresivo de su popularidad y la proliferación creciente de sus dificultades económicas. Escribe primero espontáneas y deliciosas novelas de aventuras, relatos de viajes, narraciones exóticas que hacen las delicias de sus ingenuos, espontáneos, naturales lectores. Pero poco a poco su genio literario se le desborda
Moby Dick, significativamente dedicada a Hawthorne, representa la cristalización de un simbolismo, junto a un aparente realismo, que habrá de desencantar a sus habituales lectores. En 1852, un año más tarde, publica Pierre or the Ambiguities, que ofrece curiosos parentescos ideológicos con el Hawthorne que el mismo año edita su Blithdale Romance. M. ha empezado a educarse, a formarse, y, consiguientemente, como hombre de aguda sensibilidad, a tomar conciencia de una serie de dicotomías de su época de la que muy pocos se daban cuenta con la lucidez con que él las advertía. Como dice Howard, M. "hace apelación al concepto calvinista de la depravación innata y el pecado original, ideas de las cuales ningún cerebro que piense profundamente se ve libre por completo y para siempre". Así decía M. de Hawthorne: la afirmación le es perfectamente aplicable. M. trasciende, , comienza a través de símbolos a hacer verdadera metafísica, a eludir las anécdotas particulares y pintorescas para tratar de hacer luz en los universales, en las pocas ideas básicas que mueven al hombre en su peregrinar sobre la tierra. Hace filosofía en sus narraciones. Sus lectores le abandonan. Pierde así la popularidad momentánea, pero gana y se asegura la inmortalidad permanente en la historia de la literatura norteamericana. La alternativa no ofrece duda posible, y aunque hubiera querido tampoco hubiera podido sustraerse a ello y al camino emprendido
La cima de esta nueva actitud literaria, humana y vital la observamos en Billy Budd, una de las narraciones maestras del quehacer literario de EE. UU. Howard observa: "Según el libro avanza, la mente de Melville se muestra más crítica y especulativa. Su búsqueda es una alegórica prosecución de la felicidad, en la que el héroe se siente arrastrado hacia adelante por la fuerza del deseo, a la vez que empujado por los peligros que le amenazan como consecuencia de pasadas acciones". Todo este largo proceso culmina en la última de sus narraciones, Billy Budd. Billy es un marinero jovenzuelo, inocente y sin capacidad de mal alguno. Frente a él está John Claggart, el maestro de armas. Ambas figuras son trasuntos de la vida real observada directamente por M. en sus años de navegar. La obra es un enfrentamiento aparentemente simplista entre el bien y el mal, entre la inocencia y la maldad, entre la ingenuidad y el retorcimiento. Pero si en eso se quedara la obra, no pasaría de ser un modesto folleto, un enfrentamiento más de buenos y malos dentro de la mejor tradición del folletín del Far West, en el que los buenos siempre acaban por triunfar. No es así. En esa confrontación ClaggartBilly hay un testigo excepcional, el capitán Vere, que da la dimensión de profundidad de la obra. Vere asiste estupefacto e impotente, maniatado, al duelo entre el bien y el mal, a esa lucha sin cuartel que se debate sin cesar en el corazón de cada hombre. Al final se verá forzado a formarle a Billy Consejo de guerra y ejecutarle. El remordimiento, el dolor ya no abandonará a Vere el resto de sus días y morirá con el nombre del muchacho en los labios. ¿Está Vere realmente maniatado o no lo está? ¿Es cómplice o inocente en el mal que acaba por destruir al bien?Como testamento de desesperanza han calificado esta obra algunos críticos recientes; como legado de pesimismo y de desengaño. Evidentemente, la filosofía de M. se ve afectada profundamente en los 20 últimos años de su vida, con su fracaso, su aparente hundimiento y desvalorización, su enorme crisis intelectual a la que nunca quizá hubiera llegado sin el influjo bienhechor de Hawthorne y de lecturas y formación posterior. Con esa reflexión, que acentúa conforme pasan los años, su obra gana en universalismo, en alcance pleno. M. se está adelantando casi en un siglo a sus contemporáneos al escribir este tipo de obra y al plantear esta problemática. El capitán Vere, en Billy Budd, es el trasunto del hombre atormentado, que no está solo, que vive en una comunidad (grande o pequeña, en un barco o en un mundo) y que se da cuenta que hiere con frecuencia aun involuntariamente. Que mata "aun diciendo adiós". Ésa es la complicidad en el mal que M. plantea en su extraordinaria novela. La puesta en duda de una inocencia sumamente discutible que, masivamente, no va a plantearse en EE. UU. hasta bien entrado el s. xx, hasta los años 60 de modo agudo, fomentada la interrogante por una serie de factores sociológicos que M. intuyó con profunda sensibilidad y que hoy son ya de dominio público
J. J. COY FERRER
BIBL.: Traducciones: Moby Dick, Barcelona 1955; Taigi-Buenos Aires 1950; Benito Cereno, Barcelona 1943; Bartleby,* Buenos Aires 1943; El enigma del "Santo Domingo", Barcelona 1951. Crítica: L. HoWARD, Herman Melville, en Tres escritores norteamericanos, IV, Madrid 1962; R. CHASE, Melville, Prentice-Hall 1962; íD, La novela norteamericana, Buenos Aires 1958; A. R. Hu~REYS, Melville, Edimburgo y Londres 1962; C. PÉREZ GÁLLEGO, El héroe solitario en la novela norteamericana, Madrid 1967; C. VAN DOREN, La novela norteamericana, 1789-1939, Buenos Aires 1942; D. HERBERT LAWRENCE, Estudios sobre literatura clásica norteamericana, Buenos Aires. Obras: The Works of Herman Melville, 16 vol. Londres 1922-24; Selected Writmgs of Herman Melville, Nueva York 1952
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