Mastaba
Categoria:
Cultura
Es un monumento funerario, típico del Imperio antiguo de Egipto. El término en árabe significa banco. Consta de una cámara de enterramiento en pozo, cuya entrada desde el exterior está cubierta por una superestructura en forma de pirámide truncada o talud, con planta rectangular. Sus dimensiones son muy variadas, sobrenasa en algunos casos los 50 m. de larizo, y no alcanzaen otros los 3 m. La tipología interna de la m. evoluciona con el tiempo. En las más antiguas, la superestructura es maciza, únicamente atravesada desde su extremo superior por un pozo vertical que comunica con una cámara subterránea, a regular profundidad, en la que se da sepultura al difunto. Esta simple estructura podría tener su raíz en los enterramientos predinásticos, consistentes en una cámara subterránea, más o menos amplia, cubierta en el exterior por un sencillo túmulo. Posteriormente, se marca en uno de sus lados una falsa puerta que, poco a poco, origina una rudimentaria capilla, aplicada al edificio, para celebrar en ella los cultos del difunto. Paulatinamente, se desarrolla la tendencia a aligerar la superestructura con apertura de estancias en el interior y, en las V y VI dinastías, la construcción deja de ser maciza para dar paso a un complejo de cámaras internas, destinadas a fines distintos. A pesar de eso, la m. continúa dando la misma impresión de solidez que en principio. La entrada a la cripta subterránea, que antes se abría en la terraza superior de la construcción, pasa ahora a abrirse en el pavimento interior de la misma y, con frecuencia, la rampa del pozo deja de ser vertical, resultando oblicua. Varias cámaras quedan abiertas al público, celebrándose los cultos en la capilla. Los cadáveres se depositan en la cripta. Una tercera cámara, de pequeñas dimensiones, llamada sirdáb, tiene como única comunicación con el resto de la construcción una fisura u orificio muy reducido; su finalidad es guardar los dobles de los difuntos o estatuillas que los representan, llamadas respondentes, destinadas a sustituir al cadáver, en caso de destrucción o desaparición de ésteLas m. se agrupan formando necrópolis, sin un plan preconcebido. Sin embargo, en algunos momentos, constituyen calles ordenadas alrededor. de las pirámides (v.). Entre las m. más importantes hbría que citar, aparte del nutrido grupo de Gizá (v.), las de Ptah-hotep y Ti en el conjunto de Saqqarah (v. SAKKARA) y la de Ranofer en el de Meidum. Como materiales de construcción se utilizaron la piedra y el ladrillo. Durante la IV dinastía se edificaron las primeras m. en piedra, pero ambos materiales se siguieron utilizando indistintamente. En principio, estuvieron destinadas a enterrar a personajes reales; más tarde, sirvieron de enterramiento a los funcionarios de la corte y figuras destacadas. El tipo de m. descrito se repite, con muy pocas variantes, hasta la XI dinastía
Las m. más antiguas presentan como único elemento decorativo la falsa puerta. Luego se decoran profusamente las cámaras abiertas en el interior de la superestructura. En la capilla se representan escenas de culto, de la vida del difunto y del más allá, además de las ofrendas, alimentos, proceso de fabricación de éstos, en algunos casos, y objetos de uso particular de todo tipo. En Menfis se recubrieron algunas salas de las m. con piedra caliza, resultando la decoración en relieve y a la vez pintada. Donde faltan estos revestimientos internos de las cámaras, la pintura se realizó sobre un simple estucado de las paredes. La m., cuya utilización había sido olvidada desde el final del Imperio antiguo, resurge, junto con la pirámide, en la civilización de Méroe, iniciada, según 1. Garstang, ca. el 700 a. C., prosiguiendo hasta el 700 d. C. La m. de época meroética, aunque diferente de la clásica egipcia, consta de los mismos elementos. Suele ser de adobe y ocupa un espacio rectangular con muros inclinados hacia dentro, con una pequeña antesala delantera y exenta, presidida por la figura de un Ka. La influencia de Méroe hacia el N del Nilo, por tierras ya egipcias, puso de nuevo de moda este tipo de enterramiento, hasta ser sustituido por los túmulos del llamado grupo X, que transformó la cultura a partir del s. iv d. C
V. t.: FUNERARIO, ARTE; EGIPTO IIIP. AGOSTA MARTINEZ
BIBL.: C. DESROCHES-NOBLECOURT, El arte agipcio, Barcelona 1967; S. CLARKE y R. ENGELBAcH, Ancient egyptian masonry, Oxford 1930; G. A. REISNER, The development of egyptian Tomb down to the Accession of Cheops, Cambridge 1936; E. DRIOTON y 1. P. LAUER, Sakkarah, les monuments de Zoser, El Cairo 1939; G. REISNER, A history of the Giza necrópolis, Cambridge 1942.
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