Marcial, Marco Valerio
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Biografía GER
Epigramista hispanorromano, nacido en Bílbilis (a unos 5 Km. de la actual Calatayud), entre el 38 y el 41 d. C., de familia sin duda acomodada, que le dio una buena educación y le envió a Roma cuando contaba poco más de 20 años de edad. En Roma gozó de la protección de sus compatriotas (los Sénecas, Quintiliano) y vivió como cliente o amigo de grandes personajes (Partenio, Earino, Crispino, Terencio Prisco, Estela, Faustino, Julio Marcial, Atedio Mélior, Antonio Primo), lo que le permitió observar a sus anchas las costumbres de la sociedad de su tiempo, así como tratar con los escritores más ilustres (Juvenal, Deciano, Canio Rufo, Liciniano, Materno, Plinio el Joven, Silio Itálico). Mendigando sus favores, en un tono tan pronto obsequioso como desabrido, y recompensando a sus bienhechores con piezas de circunstancias, logró disfrutar de cierto bienestar económico, hasta disponer de una casa en Roma, de una propiedad en Nomento, de secretario, carruaje y mulas. Frecuentó igualmente la corte y obtuvo de Domiciano el ius trium liberum y el tribunado militar, con lo que quedaba asimilado a los caballeros. A excepción de una estancia en la Galia Cisalpina durante el 87-88, M. residió en Roma, entre los círculos literarios, las reuniones con sus patronos, los paseos, las termas y los banquetes, donde pudo estudiar y captar una inmensa galería de retratos, hechos e impresiones. Ya viejo y hastiado de su vida en Roma, donde había permanecido unos 35 años, y, sin duda, malquisto de Trajano por sus adulaciones a Domiciano, pudo regresar a Bílbilis gracias a una ayuda pecuniaria de Plinio el Joven; ya en la tierra natal, una admiradora suya, Marcela, le ofreció una finca (ca. 98), pero el poeta, defraudado, no pudo librarse de la nostalgia de Roma, sus bibliotecas, sus tertulias literarias y sus espectáculos. Murió no más allá del 104, cuando contaba unos 65 años de edad.La obra que nos ha llegado del epigramista pertenece aproximadamente a los últimos 20 años de su vida. No conocemos un libro de poesías de su juventud. El epigrama, nombre que se aplicaba primero a toda poesía breve, se convirtió con M. en sinónimo de broma mordaz en verso, que muestra su aculeus o aguijón en la inesperada palabra o frase final. Pero no toda su producción consta de verdaderos epigramas. De los 15 libros de M., el I, llamado Epigrammaton librr o Liber spectaculorum, publicado quizá en el 80 y reeditado después, está dedicado a los juegos ofrecidos por Tito en el 80 para la inauguración del anfiteatro Flavio o Coliseo; sólo algunas de las 33 piezas que hoy contiene el libro aluden quizá a juegos de Domiciano (85-86); los dos últimos libros, el XIII y el XIV, titulados respectivamente Xenia y Apophoreta y publicados en el 84/85, sólo comprenden breves composiciones, de dos versos cada una, propias para acompañar los regalos que se enviaban a los amigos o se sorteaban en los banquetes con ocasión de las Saturnales. Los otros 12 libros encierran entre los epigramas propiamente dichos no pocas piezas de acento personal, lírico, elegiaco y frívolo. Su cronología debe ser la siguiente: I y II, juntos, 84/85, después en edición separada; III, 87/88; IV, 88; V, 89; VI, 90; VII, 92; VIII, 93; IX, 94; X, 95 en primera edición, perdida, 98 en segunda; XI, 96/97; XII, 101/102, quizá en dos ediciones, la segunda póstuma. La recensión del conjunto de la obra fue debida a Torcuato Genadio (401 d. C.);la edición príncipe se publicó en Roma (1470).En una especie de definición que se ha hecho célebre, Plinio el. Joven (Epistolae III,21,1) reconoce en M. a "un hombre de talento, agudo, sutil, que sabía perfectamente mezclar en sus escritos la sal y la hiel, no menos que el candor". El mismo epigramista confiesa que practica un género menor y que se divierte con sus bagatelas: le basta deleitar sin cansar. Pero se muestra orgulloso de su oficio y declara sin rodeos que su fama se extiende por todo el mundo romanizado (VIII,61,3): orbe cantor el legor toto. Al renegar de la retórica de su época y del espíritu de los ampulosos poemas mitológicos, devuelve a la poesía la naturalidad, la sobriedad de expresión, el realismo de la vida (X,4,10): hominein pagina nostra sapit. Quizá no sean sus epigramas la voz de una auténtica protesta social, como ocurre con juvenal (v.), debido a las dosis de cinismo, adulación y exagerada comicidad de su estilo. Tampoco él lo intenta. Dotado del más afilado sentido de la observación, sólo aspira a reflejar la vida cotidiana de Roma, y especialmente su crónica escandalosa o ridícula, en una obra irónica, a veces sarcástica, hábilmente construida siempre, variada y rica de imágenes, sensaciones y sugerencias. Pretende azotar los vicios sin herir a los viciosos, aunque sean de la más humilde extracción: por ello acude a nombres imaginarios para encubrir a los representantes de cualquier medio social, siempre palpitantes en sus versos, pese a los tópicos, los clichés y las alusiones mitológicas. Frente a los reproches que puedan hacerse a su servilismo, a su indecencia y a su desenfreno, aduce como defensa (1,4,8): lasciua est nobis pagina, uita proba. Esta probidad o sinceridad tiene, por otro lado, su manifestación en una serie de rasgos sorprendentes: su amor a la infancia, al campo y a la tierra celtíbera; su piedad ante el dolor y la muerte; su inclinación por la amistad y los ideales honestos.Exacto, conciso y elegante, realmente clásico, M. es un consumado artista en la lengua y la versificación. Los versos por él usados, siempre apropiados a los argumentos y muy regulares, son principalmente el dístico elegiaco, el endecasílabo y el coliambo o trímetro yámbico escazonte.MIGUEL DOTE
BIBL.: G. BoISSIER, Le poéte Martial, en Tacite, París 1903; G. BELLISSIMA, Marziale. Saggi critici, Turín 1914; C. MARCHESI, Valerio Marziale, Génova 1914; K. FLOWER SMITH, Martial, the epigrammatist, and other Essays, Baltimore 1920; O. WEINREICH, Studien zu Martial, Stuttgart 1928; A. SERAPINI, M. Valerio Marziale, Treviso 1941; L. RIBER, Un celtíbero en Roma, Marco Valerio Marcial, Madrid 1941; L. PEPE, Marziale, Nápoles 1950; P. BAWIN, Les poémes de Martial sur son oeuvre; étude analytiqueet critique, Lovaina 1942-43; P. NIXON, Martial and the modern Epigram, Londres-Nueva York 1927; A. A.. GIULIAN, Martial and the Epigram in Spain in the sixteenth and seventeenth Centuries, Filadelfia 1930; M. DOLc, Hispania y Marcial. Contribución al conocimiento de la España antigua, Barcelona 1953.-Ediciones: L. FRIEDLÁNDER, Leipzig 1886 (Hirzel; con notable comentario); W. GILBERT, Leipzig 1912 (Teubner); W. M. LINDSAY, Oxford 1902 (Clarendon); C. GIARRATANO, Turín 1950 (Paravia); W. HERAEUs, Leipzig 1925 (Teubner); W. C. A. KER, Londres 1919-20, "Loeb" (con trad. inglesa); H. 1. IZAAC, París 1930-33, "Les Belles Lettres" (con trad. francesa); M. DOLe, Barcelona 1949-60, "Fundació Bernat Metge" (con trad. catalana)
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