Maories GEOG.
Categoria:
Geografía
Este pueblo primitivo y muy belicoso de Nueva Zelanda pertenece a la familia de pueblos polinesios (v. POLINESIA II). Como tal, ofrece rasgos físicos más bien europeos (tonos claros, cabello ondulado, etc.); pero las influencias negroides e indonesias son muy marcadas, ya que en Oceanía no existen, como en ninguna parte, grupos humanos racialmente puros. Los m. llegaron a Nueva Zelanda (V. NUEVA ZELANDA III) probablemente en el s. XIV, utilizando como medio de transporte largas piraguas hechas de troncos de árboles ahuecados. En 1642, A. J. Tasman (v.) descubrió Nueva Zelanda, pero fue a partir del s. XVIII, después de los viajes de J. Cook (v.; 1769-78), cuando comenzaron las relaciones entre m. y marinos europeos.La isla estaba entonces superpoblada, lo cual, unido a sus limitados recursos (pobreza de fauna, p. ej.), obligaba a sus habitantes a distintas prácticas malthusianas. Esta’s costumbres y la violencia de la colonización europea y norteamericana hizo que su original civilización degenerase y desapareciese rápidamente. En esta cultura, la navegación tenía un puesto importante, ya que la pesca había eliminado a la caza; eran navegantes incomparables y capaces de recorrer más de 2.000 Km. sin escalas, pues disponían de verdaderas flotas con piraguas de 30 m., y más de 100 remeros. Sus casas, dentro de verdaderas fortalezas con fosos y empalizadas, se construían sobre plataformas de piedras y estaban provistas de esteras y mosquiteros. La sociedad, que no conocía la propiedad privada de la tierra, vivía en permanente estado de guerra, pues los conflictos entre las tribus eran continuos; los vencidos eran asados y comidos, reservando sus corazones para los jefes.Aunque eran animistas y practicaban el tabú, los m. tenían una religión con un panteón de numerosos dioses y una divinidad suprema. A partir de 1814, comenzó a cargo de misioneros anglicanos, católicos y wesleyanos la cristianización y educación de los m. En 1835, cuando los europeos eran ya numerosos, se iniciaron una serie de choques entre distintas tribus m. y europeos, que hundieron al país en la anarquía, hasta que la isla fue ocupada en 1840, oficialmente, por Inglaterra. Una sublevación m. en 1857 terminó tres años después con la pacificación completa. La colonización europea, aunque terminó con el canibalismo y las guerras tribales, fue funesta, pues, a consecuencia del alcoholismo y las enfermedades infecciosas, la población m. descendió rápidamente. En 1891, sólo quedaban 42.000, y hoy prácticamente han desaparecido.A. LAZO DIAZ
BIBL.: MOGER, Le Monde Polynésien, París 1902; COWAN, The Maoris of New Zealand, Londres 1909; R. CHAUVELOT, Las Islas Paradisiacas, Barcelona 1930
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