Málaga I. Geografia. 1. Ciudad. GEOG.
Categoria:
Geografía
Capital de la provincia de su nombre. Sus 323.997 hab. (1970) la convierten en la segunda ciudad andaluza y en la séptima española. Situada en el Sudeste de la península Ibérica, a orillas del Mediterráneo, en el fondo de una extensa bahía, la última del litoral español antes de alcanzar el estrecho de Gibraltar. Su importancia como estratégico nudo de comunicaciones, explica su riqueza y desarrollo, históricamente y en la actualidad. El paso marítimo del Mediterráneo al Atlántico; de la Península al Norte de África (Ceuta y Melilla), tienen en ella una escala obligada. Por tierra, es el vértice de las líneas que unen las costas mediterraneas con el Alto Guadalquivir (atravez del desfiladero de Chorro), y con las depresiones intrabéticas: Granada, Guadix, Baza, etc.(atravesando el Portillo de Zafarraya). Junto a esto coadyuva su función regional cabecera de la porción occidental de las cordilleras penibetícas y su feraz comarca agrícola circundante, la Hoya de M.Su crecimiento urbano, partiendo de uan acrópolis púnico-romana, se ha dirigido hacia el O, acercandose y sobrepasando durante los s.XVI y XVII el cauce seco de la rambla de Guadalmedina.Los s.XVIII y XIX contemplan un cenit de su desarrollo basado en la industria, con los primero altos hornos de España; y en una intensa vida portuaria, de exportacion de diversos productos agricolas (pasas , vinos, etc.). La perdida de las últimas posesiones americanas en 1898 provoco un descenso mercantil y con el una paralización de su desarrollo. La aparición del turismo masivo ha dado un nuevo y quizá decisivo impulso, en el proceso de conversión de M. en una gran metropolí, organizadora y dirigente de toda Andalucia oriental.La estructura de la ciudad se ordena en: un núcleo urbano clásico, aglutinado en torno a la catedral, entre la colina de la Alcazaba y el Guadalmedia, formado por calles estrechas y laberínticas; las calles Larios y Granada forman su arteria central. La Alameda y el Parque, construidos en el s. XVIII, ganando terrenos al mar, separan este núcleo del área portuaria. Es aquí donde se acumulan las funciones administrativas, muy importantes por ser la ciudad sede del gobierno civil, obispado, audiencia provincial, etc., y las comerciales, dirigidas a un amplio mercado costero-turístico e interioragrícola. Al O del Guadalmedina y a lo largo de su ribera, se sitúa la zona industrial y los barrios obreros: Trinidad, Huelín y El Perchel. Creados en el s. xix, con el apogeo de la industria metalúrgica (talleres de Heredia) y textil (talleres algodoneros del empresario malagueño decimonónico, Larios). También hacia el E, paralelamente a la costa, ha crecido la ciudad con barrios residenciales y aristocráticos, de casas diseminadas, chalets y jardines: La Caleta, El Limonar, Miramar, hasta enlazar con el antiguo pueblo pescador del Palo. La última expansión urbana, ya en nuestro siglo, se ha desarrollado en dos direcciones. Una curso arriba del Guadalmedina, a partir del antiguo barrio de Capuchinos; ocupando terrenos agrícolas de la vega malagueña, se han construido modernos bloques de hábitat compacto. Una segunda, a lo largo del eje de la autopista de la Costa del Sol, en dirección a Torremolinos, centro hotelero y turístico, donde se encuentra el aeropuerto internacional.El actual desarrollo malagueño está marcado por un hecho: el vertiginoso crecimiento del turismo en los a. 60. Atraído por las playas y el benigno clima; transportado por el automovilismo masivo y la aviación, el turismo se ha aposentado en M. de forma ya casi definitiva. La ciudad es un importantísimo núcleo hotelero (3.740 plazas en 1970), que con el cercano anejo torremolinense (6.787 plazas en 1970) es el mayor de Andalucía. Esta corriente turística, procedente de los países escandinavos, Francia y Alemania, se aglomera durante los tres o cuatro meses de verano, ocupando los miles de apartamentos, bungalows y hoteles existentes. El turismo ha revitalizado la actividad portuaria malagueña. Su puerto siempre fue importante, compitiendo, pero superando siempre, con los de Almería y Motril en esta parte del Mediterráneo sur. Ahora, es el primer puerto pesquero del Mediterráneo meridional, con grandes capturas de merluza, sardinas y el clásico boquerón (chanquete). Además es escala importante de la navegación de cabotaje peninsular, y puerta de entrada y salida del comercio de Andalucía oriental y de las relaciones con África menor. Los grandes cruceros turísticos mediterráneos tienen aquí uno de sus puntos de atraque.La industria malagueña, de añeja tradición, a pesar de su descenso relativo en el total local, ocupa un importante lugar en el conjunto de la industria andaluza (el segundo lugar después de Sevilla). Primeramente destacan las industrias derivadas de la agricultura y de la pesca: fábricas de salazones y escabeches del Perchel; bodegas de vino de M., de características especiales, derivado de la cepa Pedro Ximénez, oriunda de las riberas del Rin; azucareras, molturadoras de la aceituna y refinadoras del aceite. De nueva planta, totalmente original, son las industrias químicas: fábricas de superfosfatos y ácido sulfúrico, relacionadas con capital norteamericano de la Shell; fábrica de cemento, la segunda en importancia de Andalucía.J. BOSQUE SENDRA.
BIBL.: F. BEJARANO, Historia del Consulado y de la Junta de Comercio de Málaga (1785-1859), Madrid 1947; J. CARO BAROJ.A, Málaga vista por viajeros ingleses de los siglos XVIII y XIX, "Gibralfaro" XII (1962), 3-27; D. Ruiz FERNÁNDEZ, Datos para una climatología de la zona Málaga-Torremolinos, "Gibralfaro" 1, Málaga 1951, 113-126; E. VILLAMANA y L. SAN JIMÉNEZ, La Costa del Sol de Málaga, Málaga 1960.
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