Malabar, Iglesia REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
En la actualidad existen dos comunidades malabares, la jacobita y la católica, procedentes ambas de los antiguos cristianos de la India, llamados de Santo Tomás. Todavía podría añadirse una tercera, la malankar, católica también, separada de la jacobita en 1930.¿Evangelizó el Apóstol Santo Tomás estas regiones de la India? Podemos desde luego afirmar que en esta región malabárica existe desde muy antiguo una cristiandad, debida a la evangelización de los tiempos primitivos, que algunos autores hacen remontar incluso hasta S. Tomás. Ya en los primeros años del Cristianismo, y ciertamente antes de finales del s. ii, parece que los cristianos de la India tenían relaciones con la Iglesia de Edessa, como puede colegirse del hallazgo, en esta misma ciudad o en sus alrededores, de la obra titulada Acta Judae-Thomae, y de un Evangelio arameo o siriaco encontrado en la misma India, por S. Panteno. La cristiandad de la India quedaba definitivamente unida con la Sede de Seleucia-Ctesifonte hacia el año 450, cuando comenzó a reafirmarse la Iglesia de Persia y Mesopotamia. Pero de todo este periodo primero, hasta el s. V, faltan documentos que permitan seguir su desarrollo. Un segundo periodo puede extenderse desde esta época hasta la llegada de los portugueses a la India. Existe ya documentación que habla de las relaciones de estos cristianos llamados de S. Tomás con la Iglesia de Babilonia, lo que hace suponer que la Iglesia cristiana del Malabar, había abrazado la fe nestoriana. Hay autores, en cambio, que defienden lo contrario. Quizá haya que seguir una sentencia intermedia, admitiendo, sí, una herejía nestoriana material, pero no precisamente responsable, o formal. En todo caso, ya en la Edad Media habían tenido contactos con algunos católicos, como Juan de Montecorvino (v.) en su ida a China: con dominicos que dirigieron incluso una diócesis en Quilón, de rito latino, con varios franciscanos, entre ellos el mártir Tomás de Tolentino; Juan de Marignolli en su viaje de regreso de China y que se detuvo en Quilón de 1348 a 1349; Nicolás Conti que visitaría la India en varias ocasiones de 1415 a 1438, etc. Sus últimos contactos con los nestorianos de Babilonia parecen ser de la segunda mitad del s. XV, cuando le fueron enviados tres obispos, uno de los cuales alcanzó a hablar con el propio S. Francisco Javier (v.).La existencia, pues, de esta Iglesia debe remontarse a los primeros siglos del Cristianismo. Como reza una tradición antiquísima, el propio S. Tomás debió predicar el Evangelio en estas regiones meridionales de la India. ¿Qué decir de esta antiquísima tradición? Desde luego, que no van de acuerdo los autores, tanto extranjeros como indios. Por la afirmativa se inclinan entre otros: el P. Bernard en su opúsculo A brief Sketch of the history of the St. Thomas Christians (1924); German W. en su obra Die Kirche der Thomaschristen (1877); Kaliankara, en su estudio Defensio indici apostolatus divi Thomae apostoli et orthodoxae christianae Thomaeorum (1921); Medlycott, en su estudio India and the Apostel (1905); Panjikaran, en su The Syrian Church in Malabar (1914); Váth, en su Der Hl. Thomas der Apostel Indiens (1925); Zaleski, entonces Delegado Apostólico en la India, en su obra Les Origines du Christianisme aux Indes (1915); etc. En cambio, están por la negativa otros muchos autores, como el Obispo anglicano L. W. Brown en su obra The Indian Christians of St. Thomas y José F. K., en su obra Six Thomases of South India (1955).Sus recientes divisiones internas de la comunidad jacobita. Para el progresivo desarrollo de esta comunidad jacobita de Malabar (v. JACOBITAS). Tan sólo expondremos sus divisiones internas a lo largo del s. XX. A la muerte de Dionisio V en el 1909, surgió un nuevo y fuerte partido, que apoyaba una amplia autonomía local. El nuevo Metropolita de Malankara (ése era su título oficial) Dionisio VI, aunque externamente reconocía la autoridad del Patriarca siro-jacobita, en la realidad estaba soñando en llevar a su iglesia del Malabar a una plena autonomía. Para evitar una nueva separación, el Patriarca jacobita Abdallah-Sattuf, creyó oportuno hacer una nueva visita al Malabar. La hizo del 1909 al 1911, estableciendo de modo firme su propia autoridad, nombrando nuevos obispos, y excomulgando a Dionisio VI. Le siguió una buena minoría, y nombró un nuevo metropolita que le fuera adepto. A la marcha del Patriarca, quedó abiertamente dividida la iglesia jacobita malabar.La mayoría de los jacobitas seguía fiel a Dionisio VI.Invitaron al Malabar al Patriarca precedente Abd-ulMassih (que moriría el año 1914 en Mardín, después de haberse reconciliado con la Iglesia católica), depuesto por los turcos en 1906. Abd-ul-Masshi llegó al Malabar en 1912, reconoció a Dionisio VI como verdadero metropolita, y tomó a instancias del mismo y de los jacobitas, una medida más decisiva: la consagración y nombramiento de un katholikos para la India del Malabar, en la persona de Pablo Ivanios, al que consagró obispo. Fue un gesto diversamente interpretado, y que iba a provocar conflictos interminables, dentro de los mismos jacobitas. Desde 1913 hasta 1958 ambos partidos, el del metropolita o katholikos, y el del Patriarca jacobita, estuvieron enfrentados en una serie interminable de procesos ante los tribunales civiles. Se trataba de la posesión de los bienes eclesiásticos, poseídos en común hasta entonces. La parte del katholikos hizo esfuerzos inimaginables para llegar a un entendimiento común, al menos de compromiso. En 1923 Dionisio VI visitó al Patriarca en Homs de Siria. Lo mismo haría en 1934 el tercer katholikos, nombrado también metropolita de Malankara el mismo año, también sin resultado.En vista de las dificultades con el Patriarca jacobita, pensaron las autoridades del Malabar, en ponerse en contacto con alguna de las grandes comunidades ortodoxas bizantinas, como la de Grecia o la Rusa de la Emigración. Al mismo tiempo comenzaron a intervenir directa y activamente en el movimiento ecumenista, y entraron en contacto con grupos anglo-católicos. Después de la II Guerra mundial se desarrolló más intensamente este espíritu ecumenista, asistiendo a las asambleas ecuménicas de Amsterdam, Evanston y Nueva Delhi. Esta misma situación contribuiría a la preparación de una futura reconciliación entre los dos partidos en lucha.Entre tanto, el pleito interior parecía llegar a una fase definitiva ante el Tribunal Supremo de la India. Y en el otoño de 1959 el Tribunal resolvió en favor del partido del katholikos, sin posibilidad de ulterior apelación. De ahí la consternación de cuantos habían sostenido hasta allí el partido del Patriarca. Pero prevaleció al fin el buen sentido en un esfuerzo general de reconciliación. En diciembre de 1959 el nuevo Patriarca siro-jacobita de Antioquía, Severos Yakub III, dio su asentimiento a la reunión de los hasta entonces enemigos, y reconoció la existencia del katholikos, factor principal de la discordia. Todos los Obispos de ambos partidos fueron convocados a una reunión y así pudieron cambiarse el beso de paz, signo de la mutua reconciliación. En enero de 1964, Basilio Jorge II, que era katholikos del Malabar, murió casi nonagenario. Como nuevo katholikos se designaba a Eugenio Timoteo, acepto a ambos bandos. El propio Patriarca Yakub II de Antioquía fue a la India para presidir la entronización (22 mayo 1964). En la actualidad la iglesia jacobita del Malabar cuenta con su katholikos propio como jefe de la misma, 15 obispos, 400 sacerdotes y unos 700.000 fieles.Iglesia Caldea católica del Malabar. Desde 1663 comenzaba el cisma de los jacobitas malabares, y se entablaba la lucha entre los dos primos, el católico y Vicario Apostólico de la Iglesia malabar, Alejandro del Campo Parampil, y el jacobita y pseudo-obispo Tomás del Campo Parampil, responsable principal de la rebelión. Al Vicario Alejandro Parampil le sucedía en 1694 otro nativo, Custodio de Pinho, que fallecería tres años después, en el 1697. Quedaba ahora sin Obispo propio esta Iglesia católica del Malabar, pues la Sede patronal de Cranganor llevaba también muchos años vacante. Iba a operarse un cambio radical en la Iglesia malabárica: se confió a los carmelitas, únicos a quienes se permitía la residencia en el territorio, por los ocupantes calvinistas. Deberían ser de nacionalidad belga, italiana o alemana, según exigencias del Gobierno de Holanda. La convención correspondiente se firmó el 1 abril 1698, y en consecuencia la Iglesia malabárica comenzó a ser gobernada por Vicarios Apostólicos carmelitas "hasta que las sedes de Cranganor y de Cochín tuvieran sus propios Pastores". La cláusula era peligrosa, y había de traer nuevos conflictos muy pronto.Efectivamente, en el 1701 era nombrado nuevo Arzobispo de Cranganor el jesuita nativo Juan Ribeiro. Una parte de los malabares se negaron a aceptarle, por su condición de jesuita, y tan sólo querían como obispo propio al Vicario carmelita Ángel Francisco de Santa Teresa. Pero éste ya no podía de derecho ejercer la jurisdicción sobre los malabares, en virtud de la cláusula citada. Propaganda Fide ideó una solución de compromiso: los carmelitas conservarían la jurisdicción allí donde no pudieran ejercerla (por causa de la ocupación holandesa) los prelados de Cranganor y de Cochín; con ello comenzaba a existir en el Malabar católico una doble jurisdicción, y por cierto latina: la dependiente del Patronato Portugués, y la dependiente de Propaganda Fide.Los malabares no desesperaban de conseguir prelados propios de su mismo rito. En 1778 enviaron a Roma dos sacerdotes, José Kariatil y Tomás Paremmakal, de los que el primero fue designado arzobispo de Cranganor, pero fallecía en Goa en 1786 cuando iba de regreso al Malabar. Le sucedería el segundo, sin consagración episcopal, y como administrador apostólico de la archidiócesis. Moría en 1799. Durante su mandato pasaron a su jurisdicción casi todos los católicos malabares. En el 1838 Gregorio XVI suprimía las sedes de Cranganor y de Cochín. Todos los católicos malabares quedaban anexionados al Vicariato Apostólico carmelitano de Verápoli. Naturalmente, soportaban del mal grado la sujeción a una Jerarquía latina, e hicieron tentativas de proveerse de prelados propios, mediante el Patriarca caldeo católico José Audo VI. Éste, aun contra las disposiciones de Roma, les envió un obispo caldeo, Mar Tomás Rokos (1860). Fue desautorizado por la Santa Sede, y hubo de regresar a Mesopotamia. Nueva tentativa en el 1874 con el envío del obispo Mar Elías Mellus, que se negó a obedecer las órdenes de Roma, y por su cuenta formaba una nueva comunidad cristiana malabar, disidente, que existe aún, con unos 5.000 adeptos llamados mellusinos que siguen la disciplina nestoriana. Llegamos así a la nueva organización eclesiástica de la India en el 1886, con jerarquía residencial. Desde 1887 los malabares se constituyeron en propia comunidad jerárquica, dejando su dependencia de Verápoli. Se creaban dos Vicariatos, con sede en Trichur y Kottayam, pero nuevamente, con Ordinarios latinos, aunque deberían nombrarse Vicarios Generales de rito oriental. En 1896 se reorganizaba toda la Iglesia Ma labar en tres Vicariatos: Trichur, Ernakulam y Changanacherry, ahora ya con Ordinarios de rito oriental. Así quedaba definitivamente resuelta la cuestión siro-malabar, que tantas perturbaciones había causado durante más de dos siglos. En 1911 reaparecía el Vicariato de Kottayam, con lo que eran ya cuatro en total. Finalmente, en 1923 se l constituía la jerarquía residencial con una Provincia Eclesiástica malabar, con sede metropolitana en Ernakulam y como sufragáneas, Trichur, Changanacherry, y Kottayam. Y en 1956 se reorganizaba en dos Provincias Eclesiásticas: Ernakulam con Trichur Khotamangalam y Tellicherry como sufragáneas; y Changanacherry, con Kottayam y Palay. Con las nuevas medidas administrativas y jurisdiccionales, la Iglesia siro-malabar comenzó a experimentar un prodigioso crecimiento. Sus fieles, que en el 1877 eran 170.000, llegaban en 1962 a l.349.360, y con una floración jamás conocida, de vocaciones eclesiásticas. Los datos estadísticos de estas circunscripciones se encuentra en INDIA VII.La Iglesia Unida Malankar. La nueva Iglesia Unida Malankar se debe a los deseos de unión de no pocos jacobitas del Malabar, y al celo y valía de un gran personaje, Mar Ivanios, de nombre patronímico Chiverghis Panikerveetil. Por causa de las tensiones internas antes mencionadas entre los jacobitas, un grupo estaba cada vez más descontento, entre ellos el katholikos Mar Dionisio. Y por entonces mismo les llegaba una invitación del Patriarca siro-católico de Antioquía Mar Efrén Rahmani, a una unión con Roma. Se le contestó que estaban dispuestos a entablar negociaciones con la Santa Sede. En una Asamblea de obispos jacobitas reunida el 17 nov. 1926, Mar Ivanios quedó oficialmente encargado de tramitar la correspondencia al efecto. Los jacobitas insistían en dos condiciones principales: que se les permitiera conservar sus actuales cargos y su propio rito, que era el siro-antioqueno. En agosto de 1930 la Santa Sede respondía afirmativamente. Habían trascurrido cuatro años desde el comienzo de las negociaciones. Pero entretanto había muerto el katholikos Dionisio, y nuevos conflictos internos habían hecho más difícil la inteligencia entre Roma y los jacobitas. Los obispos no se mostraban tan inclinados ya a dar el paso de la unión. En consecuencia, se decidió a hacerlo personalmente Mar Ivanios y su compañero, también obispo, Mar Teophilos. Ambos hacían la profesión de fe católica en manos de Mons. Benziger, Obispo de Quilón, el 20 sept. 1930. Con los dos obispos, un sacerdote, un diácono y un laico, como representantes de la nueva Iglesia unida, que tomaba el nombre de Malankar para distinguirse de la católica Malabar. A continuación aceptaron la unión las dos Congregaciones Religiosas, masculina y femenina, que el propio Mar Ivanios había fundado. En el 1937 aceptaría la unión Mar Severos, y en el 1939 Mar Dioscoros. En el 1932 quedaba creada la Jerarquía Malankar, una provincia eclesiástica con sede metropolitana en Trivandrum, con Mar Ivanios; y una sufragánea en Tiruvalla con Mar Teophilos. Mar Ivanios moría en 1952 y le sucedía en la sede Mar Gregorios. Los datos actuales de estas diócesis se encuentran en INDIA VII.Á. SANTOS HERNÁNDEZ.
BIBL.: Á. SANTOS, Iglesias de Oriente, II, Repertorio Bibliográfico, Santander 1963, 287-290; DÍAZ GÁRRIZ, Los jacobitas de Kerala vuelven a Roma, "El Siglo de las Misiones" (1962) 24-29.
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