Luciano de Samosata
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Biografía GER
Vida. Nace en Samosata ca. 120. Es aprendiz de escultor en la niñez (cfr. el Sueño), con su tío materno, pero un castigo inmerecido le aparta definitivamente de este oficio. Una vez aprendido el griego (Bis acc. 27) e impuesto en la retórica, actúa por cierto tiempo de abogado en Antioquía (cfr. la Suda), para consagrarse después por entero a la retórica. Como conferenciante de éxito recorre Asia Menor, Grecia, Macedonia, Italia y llega hasta la Galia (Apol. 15). Hacia los 40 años se desengaña de la vaciedad de la sofística (Bis acc. 31) y se inclina a la filosofía. Se traslada a Atenas, donde toma contacto con Arriano, discípulo de Epicteto, y con laAcademia, a la sazón de orientación escéptica. Deja de escribir discursos sofísticos para componer diálogos, parodias, diatribas, muy influidas por la sátira menipea, que, asimismo, lee en público posteriormente. Durante la segunda guerra pártica se encuentra en Asia Menor (cfr. Las imágenes); el a. 167 asiste en los juegos olímpicos al teatral suicidio de Peregrino. Su ruptura definitiva con la filosofía tiene lugar el 173, fecha de composición del Hermotimo; el 177 es testigo en Atenas de la pugna entre los filósofos para ocupar las cátedras dotadas por Marco Aurelio, y ello le da pie para escribir la Venta de las vidas. En la vejez tiene que aceptar un puesto burocrático en Egipto, lo que, por contradecir las ideas del Sobre los que enseñan a sueldo, le obliga a escribir su Apología. Muere ca. 180, destrozado, según algunas fuentes cristianas (cfr. la Suda) por unos perros, como el impío Eurípides.
Obra. Se conservan 80 obras, algunas espurias (Nerón, Alción, El patriota, Los longevos), otras dudosas (Sobre la astrología, Sobre la diosa siria, El falso sofista), y se han perdido algunas, como la biografía de Sóstrato. Los intentos de clasificación por criterios cronológicos, de contenido o de forma, fracasan en último término: a) por desconocimiento de la fecha de composición de la mayoría de ellas y carecer de una base estilométrica; b) por resistirse la variedad temática a un encasillamiento riguroso (opúsculos como el Sobre una falta cometida al saludar, Contra el inculto que compraba muchos libros, Sobre la danza son de ambigua catalogación); c) porque L. emplea indiferentemente la forma de diálogo, discurso, carta o relación para tratar los más diversos temas.Hecha esta salvedad, ofrecemos una tentativa de clasificación: A) Obras de carácter retórico, convencionales (Elogio de la patria, El tiranicida, Fálaris), de asunto autobiográfico (el Sueño), de tema intrascendente o paradójico (Elogio de la mosca). Pueden incluirse aquí las que se ocupan de cuestiones de estilo, de lenguaje, o de crítica literaria: El juicio de las vocales, Eres un Prometeo en el discurso, Sobre una falta cometida al saludar, Cómo debe escribirse la historia, El maestro de oradores, etc. En ellas, L. se declara contra los excesos de los aticistas y arcaizantes. B) De crítica religiosa, filosófica y social, en cuanto al contenido, ya que la forma es la de la diatriba, o la del diálogo. Diatribas (discursos morales) son Sobre el que no se debe dar crédito temerariamente a la calumnia, Sobre los sacrificios, Sobre el luto. L. vulgariza en ellas los puntos de vista cínicos. Entre los diálogos cabe distinguir con Schmid los "mímico-cómicos" (Diálogos de los dioses, Diálogos marinos, Diálogos de cortesanas, Prometeo o el Cáucaso), de finalidad recreativa, tono humorístico y levemente crítico; los "menipeos", cuyo interlocutor principal es Menipo o algún cínico parecido, entremezclan la prosa con el verso y tocan temas como el descenso a los infiernos, subida a los cielos, juicios de los muertos, asambleas de dioses (Icaromenipo, Zeus refutado, Menipo o Necyomanteia, La asamblea de los dioses, Zeus trágico, Cataplus, Caronte, Diálogos de los muertos, La venta de las vidas, El sueño o el gallo, El acusado dos veces); y los "platónicos", de tono más elevado, sobre problemas filosóficos, donde L. aparece con el nombre de Licino (El banquete o los Lapitas, Las imágenes, El eunuco, Hermotimo). C) Biografías. Se presentan en forma de cartas (Alejandro o el Pseudo-profeta, Sobre la muerte de Peregrino, Nigrino) o de relato histórico (Demonacte). Tratan de personajes contemporáneos del escritor y son de dudoso valor documental. D) Obras de ficción, de contenido satírico: El amante de la mentira, Historia verdadera, Tóxaris o la amistad, Lucio o el asno (dudosa). E) Parodias de tragedias: Tragodopodagra (Tragedia de la gota) y Ocypus (Pie ligero). F) Epigramas.Estilo e ideario. Consumado aticisla, se caracteriza por la variedad inmensa de metáforas, proverbios, citas y reminiscencias clásicas, tan elegantemente trabadas que dan la impresión de creación personal. Espíritu un tanto superficial y nihilista, une al escepticismo filosófico la incomprensión del fenómeno religioso, declarándose enemigo de toda impostura y petulancia. De ahí sus simpatías hacia el cinismo y el epicureísmo. La crítica racionalista de la religiosidad pagana y el menosprecio cínico de las pompas y vanidades del mundo explican el éxito de L. en la época bizantina (Focio, Aretas, Tzetzes) y en el Renacimiento (Erasmo, Reuchlin, Melanchton, Alfonso de Valdés).L. GIL FERNÁNDEZ.
BIBL.: Ediciones: C. JACOBITZ, Leipzig 1836-41; G. DINDORFF, París 1840 (con trad. latina); A. M. HARMON, K. KILBURN y M. D. MCLEOD, Londres 1913 ss. (con trad. inglesa).-Ediciones parciales: J. ALSINA, Barcelona 1962-66 (con trad. española).
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