Loreto, Santuario de
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Biografía GER
Célebre santuario mariano en la villa homónima (a 30 Km. al sur de Ancona), en el que, según antigua tradición, se conserva la Santa Casa, es decir, la habitación donde la Virgen nació y recibió el anuncio de su divina maternidad. En un primer tiempo la casa habría sido transportada prodigiosamente desde Nazaret a Trsat en Croacia (junto a la ciudad de Rijeka); en 1294 llegó a la localidad de Loreto en territorio de Recanati. Tal tradición tuvo amplia difusión desde el s. XV en adelante, sobre todo por medio de dos escritos o relaciones, el uno de Pedro Pablo Tolomei (llamado el Teramano) y el otro del beato Bautista Spagnoli (el Mantuano). Pero la veneración de la Santa Casa de Loreto es acreditada desde el s. XIV, como resulta por los varios documentos y por las excavaciones hechas hace poco bajo el área de la Santa Casa. El pequeño edificio, tal como aparece hoy, consiste en una pieza rectangular de 950X400 cmz aproximadamente, limitada por cuatro muros de 465 cm de altura. De éstos, tres son más antiguos que el restante: la pared corta occidental y las dos largas adyacentes. Éstas están desprovistas de cimientos y están constituidas en su parte inferior (alrededor de dos tercios de la altura) por piedras arenosas de sillería unidas por argamasa de barro; sin embargo, la parte superior es de ladrillo. La pared oriental (donde está ahora la estatua de la Virgen y el iconostasio) fue alzada probablemente a principios del s. XIV, en sustitución de un cierre más antiguo en forma de ábside que, sin embargo, no pertenecía al núcleo original. La puerta más antigua es aún reconocible en la mitad de la pared septentrional: fue cerrada en el s. XVI cuando se hicieron las tres aberturas actuales. Al mismo siglo se remonta el actual techo del edificio con bóveda de ladrillos, cuando se demolió el techo primitivo de dos vertientes. La imagen misma de la Virgen es obra reciente, y sustituye una precedente del s. XIV, destruida en el incendio de 192l. En cambio, quedan, de la antigua organización del culto, un altar rústico debajo del existente hoy, una cruz pintada (principios del s. XIV) y anchos trozos de frescos (escuela umbra de los s. XIV y XV) en las zonas superiores de las paredes internas. Las paredes no son visibles desde el exterior, habiendo sido incluidas en el s. XVI en un monumental revestimiento marmóreo, decidido por el papa Julio II ti realizado entre 1531 y 1536. Esta obra de gran valor artístico fue el acto conclusivo de una serie de intervenciones encaminadas a proteger el oratorio, que habían comenzado con los primeros devotos. Entonces se preocuparon éstos de dar estabilidad a los muros sagrados mediante la inserción de refuerzos en la base; más tarde, a principios del s. XIV, el ayuntamiento de Recanati envolvió las cuatro paredes con un muro sólido, que, sin embargo, fue puesto separado de las veneradas paredes. En el mismo siglo, y alrededor de la Santa Casa, se edificó una iglesia-fortaleza que fue después incorporada orgánicamente en la actual basílica de estilo gótico tardío, iniciada en 1468 por voluntad del papa Paulo II. La cúpula fue construida por Julián de Sangallo. A los trabajos complementarios de la basílica y de construcción del castillo, que cercó toda la colina lauretana, están ligados los nombres de célebres arquitectos, como Marino di Marco Cedrino, Giulano da Maiano, Baccio Pontelli, Bramante, Andrea Sansovino, Antonio Sangallo el joven. Entre los pintores, decoraron el interior de la basílica Melozzo da Forli, Luca Signorelli, Lorenzo Lotto, Francesco Menzocehi, Pellegrino Tibaldi, Cristoforo Roncalli y, entre los modernos, Cesare Maccari, Seitz y Modesto Faustini (que ha decorado la capilla española). Además, uno de los documentos más significativos de la escultura toscana del s. XVI es el revestimiento marmóreo de la Santa Casa, debido a Andrea Sansovino, Nicoló Tribolo, Baccio Bandinelli y Raffaello da Montelupo. La importancia excepcional del santuario, donde afluyeron durante siglos las donaciones de peregrinos de todo el mundo, permitió la constitución de un Tesoro famoso, que, sin embargo, fue saqueado enteramente durante la invasión napoleónica. El poblado mismo de Loreto tiene origen en el fenómeno religioso. En 1586 el papa Sixto V le concedió la autonomía de Recanati y sucesivamente lo elevó a sede de gobernación. Desde hace pocos años, el santuario es centro de una Prelatura inmediatamente sujeta a la Santa Sede.L. fue, desde muy antiguo, centro de peregrinaciones y foco de piedad mariana, lo que motivó la concesión de privilegios por los Papas y donaciones por los señores feudales italianos y demás príncipes europeos.FLORIANO GRIMALDI.
BIBL.: P. PASCHINI, Loreto, en Enciclopedia Cattolica, VII, Ciudad del Vaticano 1951, 1556-1562 (con abundante bibl.); N. ALFIEL’ORME, PHILIBERT DE - LOS ÁNGELES RI, E. FORLANI, F. GRIMALDI, Ricerche paleogeograliche e topograticostoriche sul territorio di Loreto, Loreto 1966; íD, Contributi archeologici per la storia della Santa Casa di Loreto, Loreto 1967: F. GRIMALDI, L’archivio storico della Santa Casa di Loreto. Inventario, Ciudad del Vaticano 1965; íD, Loreto nell’arte, Loreto 1966.
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