López Ibor, Juan José
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Biografía GER
Psiquiatra español. N. en Sollana (Valencia) el 22 abr. 1908. Estudió en la Fac. de Medicina de Valencia, siendo becario por oposición del Colegio Mayor Beato Juan de Ribera, institución que inspirada en la gran tradición universitaria de los colegios de Salamanca y Alcalá había de convertirse durante los cuatro lustros anteriores a la Guerra española de 1936-39 en uno de los precedentes ilustres de los actuales Colegios Mayores.L. l. se doctoró en Madrid, iniciando en seguida su brillante carrera universitaria como catedrático de Medicina legal (1932) de la Facultad de Santiago de Compostela a los 24 años, pasando en 1934 a ocupar la misma cátedra en la de Valencia. En los programas ordinarios de las Fac. de Medicina no se incluía la Psiquiatría como asignatura. Su práctica y limitada investigación quedaba reducida al ámbito de los establecimientos y clínicas dependientes de la Beneficencia. Una especialización seria sólo podía realizarse en Universidades extranjeras. En las de Zurich, Berlín, Munich, París y Tubinga, inició L. I. con su formación una dilatada e ininterrumpida serie de investigaciones neurológicas y psiquiátricas. En 1940 fue nombrado profesor de Psiquiatría en el Inst. de Medicina Ramón y Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En 1943, jefe del departamento de Neuropsiquiatría del Hospital General de Madrid. De su labor al frente de este servicio surgiría el germinal equipo de colaboradores que constituirían, bajo su dirección, no sólo el centro universitario que imparte las enseñanzas de la especialidad, sino una auténtica escuela de Psiquiatría. En 1950 ingresa en la R. A. de Medicina. Se le encarga de la cátedra de Psicología médica, fundando la Soc. de Medicina Psicosomática y Psicoterapia, y más tarde, con el profesor Vallejo-Nájera (v.), la Soc. Española de Psiquiatría.Ya por entonces su prestigio ha alcanzado rango internacional como ponente en los Congresos de Neurología de París (1949) y del primer mundial de Psiquiatría celebrado allí mismo un año más tarde. Será ponente también en los internacionales de Neurología de Lisboa (1953) y Bruselas (1957), y en los segundo y tercero de Psiquiatría de Zurich (1957) y Montreal (1961). A partir de este momento la Asoc. Mundial de Psiquiatría cuenta a L. I. entre sus miembros más activos e ilustres. Gracias a su gestión el IV Congreso mundial de la especialidad se reuniría con notable éxito de organización y asistencia en Madrid, en septiembre de 1966. Desde entonces es Presidente de la referida Asociación. Desempeñó la primera cátedra de Psiquiatría de la Univ. de Salamanca y actualmente es titular de la misma en Madrid y decano de la Beneficencia Provincial. Es Doctor honoris causa de la Univ. de San Marcos de Lima; miembro de la Acad. de las Ciencias de Lisboa, de la Soc. Médica de Suecia, de la Soc. francesa de Neurología, de la Soc. suiza de Psiquiatría, de la Asoc. americana de Psiquiatría, de las Asoc. Int. de Neurología y Psicología, y de las Acad. Médicas de Argentina, Venezuela, Colombia y México. Fundador y Presidente del primer Congreso de la Asoc. Católica Int. de Psicología Médica y Psicoterapia.Su obra. Esta fecunda actividad académica representa tan sólo una muestra de su vocación como maestro e intelectual. A sus lecciones de cátedra hay que agregar su copiosa actividad como conferenciante y publicista. Fundador y director de la Rev. "Actas Luso-Españolas de Neurología y Psiquiatría" que desde 1943 se publica trimestralmente, y de la "Biblioteca de Psicología y Psicoterapia" que hasta 1970, en menos de cuatro años, publicó 9 volúmenes abarcativos, a través de una cuidada selección, de las más activas y actuales tendencias del pensamiento contemporáneo sobre tan sugestiva temática. Su aportación personal a la Psiquiatría se ha recogido en diversas revistas internacionales y en los siguientes libros: Lo vivo y lo muerto del Psicoanálisis (1936); Neurosis de guerra (1942); Epilepsia genuina (1943); La agonía del Psicoanálisis (1948); Los problemas de las Enfermedades Mentales (1949); La angustia vital (1950), y La neurosis como enfermedad del ánimo (1966). Estos títulos bastarían para orientar a cualquier especialista sobre las líneas fundamentales del pensamiento de L. I. como psicólogo, psicopatólogo y psiquiatra. Sin embargo, a pesar de la rigurosa y permanente fidelidad a la vocación clínica, su persona y su obra han trascendido ámbitos profesionales.Cuando L. l. nace a la vida universitaria y profesional las "enfermedades mentales" constituyen, al menos en España, y por supuesto en Iberoamérica, como un mundo aparte. La misma Medicina se encuentra teórica y prácticamente configurada de acuerdo con el modelo de las ciencias de la Naturaleza. El criterio anatomoclínico, el fisiopatológico y el etiológico determinan los conceptos de salud y enfermedad. Ni la protesta humanística contenida en las voces señeras de Krekl, Bergmann o Siebeck, ni el balbuciente psicologismo de Freud, Adler y Jung, ni la fundamental revisión de la Psicopatología iniciada por Jaspers en 1913, encuentran todavía eco en la enseñanza de las Facultades. La Psiquiatría, que en Europa ya ha pasado de Kleist, Pierre Janet y Krápelin a Kronfeld y Augen Bleuler -cuyo tratado traducido por Villaverde prologaría Cajal en 1924-, en España es remota curiosidad o rara dedicación apenas estimulada por la exigencia de algún eventual dictamen forense. Hasta hace bien poco el primer contacto del estudiante de Medicina con lo psiquiátrico tenía lugar, precisamente, en las "clases" de Medicina legal.Tal es el punto cero del que arranca L.l. para insertar la Psiquiatría española en la más decantada tradición académica europea, junto con Vallejo-Nájera (v.), Marco Merenciano y Sarró -actual catedrático de Psiquiatría de Barcelona-. Pero tan ardua labor no hubiera sido posible sin un quehacer intelectual paralelo. En 1935 funda con Laín Entralgo y Marco Merenciano la revista "Norma". El título del trabajo que encabeza su primer número es bien expresivo del talante cultural de L.l. Con Raíz vital de la Universidad se inicia una nómina de publicaciones reveladora de la sensibilidad de toda una generación de estudiosos frente a los problemas de la Cultura y la vida moderna. He aquí los libros principales de la serie: Discurso a los universitarios españoles (1938 y tres ediciones más); El español y su complejo de inferioridad (seis ediciones desde 1951); El descubrimiento de la intimidad (1952); Rasgos neuróticos del mundo contemporáneo y El español y la técnica (1964); por último La aventura humana (2 ed. 1966) y Rebeldes (4 ed. 1969), en los que el autor sigue fiel a su proposición de que "el interrogante del sentido de la vida humana es el que presta unidad a la ciencia".El apasionado lector de ensayos que fuera L. I. en la adolescencia recrea el género y transfiere el meollo humanístico del mismo a su obra médica. Su misión renovadora de la Psiquiatría es sistemática y ordenada. La fenomenología (v.) como método de estudio de las alteraciones psíquicas alcanza, más allá de Karl Jaspers (v.) y Kurt Schneider (v.), nuevas posibilidades esclarecedoras. Como psiquiatra su nombre quedará unido, sobre todo, al estudio de los trastornos de la vitalidad y muy en particular al de los estados de ánimo (v. AFECTIVIDAD; NEUROSIS; SENTIMIENTOS). El estudio y definición de la angustia patológica como trastorno vital (v. ANGUSTIA), y el encuadramiento de sus variadas manifestaciones en el concepto de "timopatía" (v.), ha supuesto para la psiquiatría clínica y para la llamada patología psicosomática un hito importante. El simposio internacional sobre dinámica y tratamiento de las neurosis (junio de 1969) sancionó de manera positiva y unánime su decisiva aportación.J. M. POVEDA ARIÑO.
BIBL.: La citada en el texto.
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