Logroño IV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Las legiones romanas, siguiendo la calzada que bordeaba el Ebro, dejaron sus huellas por la provincía en cerámicas, monedas, mosaicos y esculturas, como la Dama de Calahorra en mármol y, en bronce, la Venus de Herramélluri. Hay numerosas referencias literarias de monasterios visigodos y mozárabes. Un ejemplar bien determinado lo constituye el de San Millán de Suso; pero el arte románico, cuyo desarrollo evolutivo se muestra discontinuo, no adquiere floración hasta el s. X, merced al foco artístico de San Millán y al impulso que, en el siglo siguiente, prestan los reyes navarros a la ciudad de Nájera. A partir de 1179 surge al Noroeste de la provincia un conjunto homogéneo de pequeñas iglesias rurales de una nave, como las de Tirgo y Ochánduri. Otro ejemplo con calidades muy superiores al nivel corriente de la comarca lo resume la catedral de Santo Domingo de la Calzada, sobre el camino de Santiago. Los restos románicos que en ella se conservan en la cabecera cosí ábside de planta semidecagonal son obra de escultor extranjero. Como extranjeros fueron los autores que labraron los sepulcros de S. Millán, de Santo Domingo de la Calzada, y el de la reina Blanca de Navarra, en Nájera, y las placas de marfil de las arcas de S. Millán y S. Felices, en el monasterio de la Cogolla. La zona oriental de La Rioja, en cambio, exhibe pobres muestras aisladas, de escaso aliento creador. La metrópoli del grupo sería la desaparecida catedral de Calahorra, de la que subsisten algunos fragmentos. Otro modelo correspondiente al s. XII, en la capital, es el cimborrio prismático-piramidal llamado "aguja de Palacio", en vías de consolidación.Los monumentos de arquitectura gótica conservados no son muy abundantes, pero sí de auténtica calidad: S. María la Real, de Nájera; S. María, de Cañas; y S. María la Redonda, de la capital. Entre los ejemplos escultóricos de esta época son dignos de mención algunos sepulcros de la capital, Cañas y Nájera; la portada de S. Bartolomé, en la capital, profusa de estatuaria; los retablos de Ezcaray; la sillería del coro de Nájera; y, en pintura, las tablas de S. Millán. La renovación plateresca del s. XVI halló en La Rioja particular florecimiento en las portadas de Casalarreina y Haro y en una extensa gama de retablos escultóricos entre los que sobresale el de la catedral de Santo Domingo de la Calzada, obra de Forment (v.). El arte del s. XVIII se condensa especialmente en una profusión de grandes retablos labrados en madera o en piedra, como la portada principal de la Redonda; si bien lo más representativo en arquitectura son la serie de torres-campanarios con su peculiar interpretación riojana del barroco: las gemelas de la Redonda, y las de Haro, Briones, Santo Domingo de la Calzada y Abalos. En cuanto a la arquitectura civil, pueden admirarse por toda La Rioja, en Haro, Briones, L. y San Asensio, casas hidalgas, platerescas o barrocas, de planta cuadrada, piedra de sillería y ostentosa heráldica.J. M. LOPE DE TOLEDO.
BIBL.: C. GARRÁN, Santa María la Real de Ndiera, Soria 1909; fD, San Millán de la Cogolla y sus dos insignes monasterios, Logroño 1929; J. A. GAYA NuÑo, El románico en la provincia de Logroño, "Bol. de la Soc. Española de Excursiones" XLIV (1936); M. DE LEcuoNA, La catedral de Calahorra, "Berceo" 19 (1949); J. J. B. MERINO URRUTIA, El románico en el valle de Ojacastro, "Berceo" 74 (1951); M. OVEJAS, Monumentos de estilo románico en la provincia de Logroño, "Berceo" (1951); C. PEDROSA IZARRA, En torno a los marfiles y a los versos que ilustran la vida de San Millán de la Cogolla, "Berceo" 80 (1968); A. PRIOR UNTORIA, La catedral de Santo Domingo de la Calzada, "Berceo" 6 (1948); J. M. RUIZ GALARRETA y S. ALCOLEA, Logroño y su provincia, Barcelona 1962; P. L. SUÁREZ, santa María de Ezcaray, "Berceo" 75 (1965).
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