Liguria II. Historia Antigua. HIST.
Categoria:
Historia
Asentamiento y cultura de los ligures. Autores antiguos como Himilcón y Recateo hacen ocupar a los ligures la Galia meridional, además del Noroeste de Italia, donde les sitúan la repartición augustea de Italia, es decir, la región que todavía se llama Liguria; también ocupaban el Piamonte meridional hasta el Po. Según Polibio, llegaron los ligures hasta Marsella, Pisa y Casentino. Otros autores antiguos llaman poblaciones celtas-ligures a las asentadas entre los Pirineos y el Ródano; Filistro hace descender a los ligures hasta el Lacio, y Séneca hasta la isla de Córcega. Catón y Dionisio de Halicarnaso ignoraban su procedencia. Los ligures eran, desde el punto de vista lingüístico, distintos de los celtas (v.), pero parecidos en cultura. Diodoro, siguiendo a Timeo, escribe que los ligures habitaban una tierra áspera y muy estéril, y llevaban una vida dura e infeliz. El territorio estaba cubierto de bosques en gran parte. Diodoro insiste en que había que trabajar mucho para hacer rendir la tierra, que las mujeres participaban en todas las fatigas, que la caza era abundante y en parte suplía la pobreza de productos agrícolas, que la vida dura que llevaban les hicieron delgados y muy resistentes a las fatigas, por lo que en las guerras vencieron fácilmente a los galos. Su armamento era más ligero que el de los romanos, se defendían con escudos ovalados, vestían túnica ceñida con cinturón. Después imitaron el armamento romano. Vestían también pieles de fieras y llevaban una pequeña espada. Eran, según Diodoro, audaces y fuertes en la guerra y en todos los menesteres de la vida. Comerciaban por el mar de Cerdeña, exponiéndose a muchos peligros.A juzgar por las aportaciones de la arqueología, desde el Paleolítico hubo en L. sucesivas superposiciones de gentes; desde el Neolítico a la ocupación romana, conservaron la inhumación. La toponimia confirma una expansión ligur, ya las desinencias tenidas por los investigadores por típicamente ligures en -ase-, -ose-, -isc-, se documentan en la L. propiamente dicha, Piamonte, Lombardía, Emilia, Apulia, Córcega, Suiza y hasta el Norte de España y Portugal. Incluso topónimos ligures aparecen diseminados por toda Italia y hasta en Sicilia meridional. Sólo se conservan algunos breves textos ligures en las llamadas estatuas menhires de L., pero hay glosas en los textos clásicos a la lengua ligur. No pertenecían los ligures a los indoeuropeos, pues ya habitaban el Norte de España y Portugal. Incluso topónimos ligures sufrió el influjo de los pueblos indoeuropeos próximos, como los itálicos y los celtas; y también de los etruscos, que llegaron hasta el valle del Po. Parte del territorio ligur fue ocupado por los etruscos (v.), pues Pisa, según algunos autores antiguos, era ciudad ligur, y fue conquistada por los etruscos, que tomaron la ciudad como centro de expansión.Un geógrafo del s. IV coloca el límite de los ligures y de los etruscos en Ad Antio, a cuatro días de navegación del Ródano y de Roma, pero los etruscos se habían replegado antes de que los romanos conquistasen estos territorios. A partir de la primera mitad del s. VI a. C., los galos penetraron en sucesivas oleadas de emigrantes por los valles occidentales y septentrionales de los Alpes, mezclándose con los ligures. En el s. IV a. C., habían llegado al Adriático, descendiendo por el valle del Po. Pocos decenios después los lingones y los senones ocuparon toda la región llamada posteriormente ager gallicus. De la mezcla de galos y ligures surgieron, en la región traspadana de Piamonte, poblaciones mixtas de ligures y galos llamadas salasios en el valle de Aosta, leponzios entre el Simplon y el lago Mayor, vertamacokos alrededor de Novara, líbicos en las proximidades de Vercelli, taurinos en la confluencia del Po con el Dora Ripana, y levios junto a Ticino (Tesino).Guerras contra Roma. Del 238 al 230 a. C. tuvo lugar la guerra entre romanos y ligures. Los romanos se proponían, más que una verdadera conquista del territorio ligur, asustar y castigar a este pueblo, que desde antiguo se dedicaba a la piratería en el mar y molestaba a los romanos, interesados éstos en que las comunicaciones marítimas fueran seguras. Coincide la piratería ligur con sediciones en Córcega y Cerdeña, posiblemente fomentadas por los cartagineses. Al retirarse los etruscos de Ad Antio, fue ocupada nuevamente por sus primitivos habitantes los ligures; los romanos tenían a Pisa como cuartel general de la flota y de las legiones. Roma estaba también interesada en controlar las vías de penetración de los valles, en el arco apenínico, hacia el valle del Po. A este periodo inicial de expediciones de castigo y de parcial ocupación del territorio, en las estribaciones del monte Braceo, corresponden posiblemente las campañas de los cónsules T. Sempronio Graco (238-237) y P. Cornelio Léntulo (266-265). Éste luchó primero contra los galos y después contra los ligures, obteniendo después de la campaña el triunfo. En los a. 234-233 se subdividió el ejército romano en tres cuerpos, ya que los ligures, corsos y sardos atacaban al mismo tiempo. El cónsul L. Postumio Albino se enfrentó a los primeros y L. quedó pacificada, pero al retirarse el ejército romano volvió a sublevarse, por lo que fue necesario enviar de nuevo al cónsul O. Fabio Máximo, que desplazó a los ligures hacia los Alpes y limpió de piratas ligures el mar, según Plutarco. Escritores posteriores, como Libio, se refieren a los ligures alpinos, que son sus descendientes. Los dos últimos cónsules parece ser que maniobraron y lucharon en el golfo de Génova.En la guerra entre los ligures, Roma se apoyó en Marsella, con la que la unía una vieja amistad, pues según la tradición los focenses se habían establecido en la desembocadura del Tíber, en el s. IV a. C.; los romanos depositaron por su victoria contra Veyo en Delfos el tesoro de los masaliotas. Verosímilmente, el cónsul Q. Fabio Máximo es el fundador de Génova (v. GÉNOVA II), situada en un magnífico puerto natural, y punto de partida por los Apeninos hacia el valle del Po. Se tiene noticia de otra acción de Roma contra los ligures en los a. 230-229. Debió ser muy importante, pues participaron en ella los cónsules M. Emilio Barbula y M. Junio Pera con cuatro legiones. A los ligures les ayudaban los boios y otros galos.En la gran expedición gala contra los romanos del 225 a. C., se formó una gran coalición contra Roma, en la que participaron boios, insubros, tauriscos-taurinos de estirpe celta-ligur procedentes de los Alpes piamonteses, con mercenarios ligures, llegando a sumar, según Polibio, 50.000 infantes y 20.000 jinetes. Descendieron los invasores por uno de los valles del Apenino sobre Pistoia y Florencia y acamparon a tres días de marcha de Roma, en Clusium Vetus, después de saquear Etruria. Cargados de un inmenso botín, se replegaron hacia Vulci, seguidos por las fuerzas del cónsul Emilio Papo, mientras las tropas romanas de Cerdeña desembarcaban en Pisa. En cabo Telamón, los galos se encontraron entre los dos contingentes romanos y fueron derrotados.Durante la II Guerra púnica (v. PÚNICAS, GUERRAS), Aníbal pasó con su ejército por el Pequeño San Bernardo, por territorio de los taurinos. Tuvo que luchar contra la ciudad más importante de los taurinos, de nombre desconocido, a la que tomó después de tres días de asedio. La batalla de Ticino se dio en suelo ligur. En el 208 a. C., Asdrúbal, siguiendo el mismo camino que Aníbal, llevó un segundo ejército cartaginés a Italia. Con motivo de la II Guerra púnica, L. se independizó de Roma y colaboró con Aníbal; terminada la guerra, Roma, por razones estratégicas y de prestigio, y para limpiar el Norte de Italia de las razzias de ligures y galos, pensó en reconquistarla. La guerra fue larga y dura debido al terreno y al carácter de los habitantes. Los ligures estaban apoyados por los galos. En el 201 a. C., comienza la acción en L. El cónsul Elio Peto concluyó una alianza con los ligures ingaunos, que habían apoyado al cartaginés Magón. En el 189 a. C., el pretor Bebio, al dirigirse hacia España, fue atacado por los ligures y murió en Marsella. En el 187 y 185-180 a. C., los cónsules tuvieron por provincia a L. En el 181 a. C., Paulo Emilio triunfó sobre los ingaunos y se apoderó de 32 barcos dedicados a la piratería. En el 180 y 177 a. C., los romanos fundaron dos colonias latinas: Luca y Luna. En el 175 a. C., la guerra contra los ligures continuaba, pues los cónsules triunfaron de ellos. Desde mediados del s. II a. C., se pacificó L. Entonces se debieron crear los establecimientos romanos de Industria junto a Bodincomagus, y Pollentia junto a Carrium, que fueron poblaciones mixtas de ligures y romanos, y centros activos de romanización. Hacia el 120 a. C., se creó la colonia romana de Dentona. La sentencia de arbitraje que Quinto y Marco Minucio Rufo pronunciaron en un pleito entre los habitantes de Génova y la fortaleza de los veiturios, que pagaban a los primeros un tributo anual, permite conocer algo de la organización social y agraria de la región, en el 117 a. C. Del 108 a. C. data alguna acción de los romanos contra los ligures estoenos, y del 115 a. C. contra los ligures tauriscos, cuyo debilitamiento favoreció poco después la invasión de cimbrios y teutones. Por L. pasaron las hordas de teutones y ambrones, en el 102 a. C. para luchar contra el cónsul Mario. Cohortes ligures combatieron en esta ocasión en el ejército de Mario contra los ambrones. La victoria romana de Vercelli fue en territorio ligur.J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: DIODORO, V,39; ESTRABÓN, II,128; III,165; IV, 201-202,204; V,211,218; FLORO I,19; II,3; PLINIO, III,123; POLIBIO, II,22; 23,5; 28,3-8; 30,2-5; ZONARAS, VIII,19.-Estudios: N. LAMBOGLIA, Ventimiglia romana, Bordighera 1964; íD, Les unités historiques et administratives de la Ligurie occidentale, Bordighera 1943.
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