Ley X. Ciencia Experimental. CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Para las "leyes científicas", V.: TEORÍA CIENTÍFICA; HIPÓTESIS CIENTÍFICA.**VRSLEYENDA
Se denomina así a una narración que prescinde de la historia y la deforma, pero que se refiere a personas que han vivido realmente o a figuras imaginarias ligadas a un lugar concreto real y que actuaron en un determinado tiempo. Tanto las I. religiosas como las profanas recibieron forma literaria en el género épico, en verso y luego en prosa, más tade también en el dramático. Es consustancial al asunto de la I. el carácter de cosa admirable y casi increíble, no necesariamente fantástica, que produce veneración hacia los poderes extra ó sobrenaturales. La I. refleja los acontecimientos históricos que afectan a una comunidad, de aquí su carácter tradicional y la tendencia a fijar explícitamente el nombre de personas y lugares, y las fechas de los sucesos narrados, aunque luego se den confusiones, impropiedades y anacronismos, que son cosa secundaria e incluso contribuyen a hacer la l. más bella e ingenua.
La I. difiere del mito (v.), porque éste es explicación sobrenatural de fenómenos naturales, los personajes son divinos y el tiempo una ficción; de la fábula (v.), porque la I. no pretende directa ni principalmente la enseñanza ni la instrucción moral; del cuento (v.), porque en éste el hecho es inventado. La I. ha sido siempre creada por un individuo aunque aparezca anónima y se atribuya a una colectividad. Su ambientación denuncia el lugar y la época de su origen. Las I. cambian de lugar y evolucionan por ampliación o simplificación, fragmentación, contaminación o traslación. En cuanta a su trasmisión, puede ser oral o escrita, y los trasmisores, fieles o renovadores.La India es, para nosotros, el centro principal de trasmisión de l. de gran elevación espiritual, que se contienen en los Vedas (v.), el Mahabarata (v.) y el Ramayana (v.).La I. de Buda (v.) dejó sus huellas en las literaturas europeas medievales a través de la I. de Barlaam y losaphat. De una versión árabe de las colecciones de cuentos del Panchatantra (v.) y el Hitopadesha (v.), a través de otra persa, proceden el Calila y Dimna (v.) y el Directorium vitae humanae, de Juan de Capua. Igualmente se atribuye origen indio al Sendebar (v.) y al Disciplina clericalis, de Pero Alfonso. Especial difusión por Occidente logró la colección Mil y una noches (v.), que recoge I. del Próximo Oriente, procedentes de los mundos indio, árabe y persa.El carácter de las I. helenas es más antropomórfico y de gran valor estético. Destacan las que se refieren a la guerra de Troya (v.), base de la Ilíada y la Odisea, y las que se relacionan con el fondo de las tragedias. Entre las I. latinas destacan las recogidas por Ovidio (v.) en sus Metamorfosis y por Apuleyo (v.) en El asno de oro. Para el mundo cristiano son de especial interés algunas I. hagiográficas sobre la vida y pasión de algunos mártires primitivos (V. ACTA MARTYRUM) como las contenidas en el Peristephanon, de A. Prudencio (v.).Entre los legendarios medievales figuran el Speculum historiale, de V. de Beauvais, y la Legenda aurea, de J. de Varagine, y los dedicados a la Virgen, como Les miracles de la Sainte Vierge, de G. de Coincy, Los milagros de nuestra Señora, de G. de Berceo (v.), y las Cantigas de Santa María, de Alfonso X (v.). Entre las I. germánicas medievales destaca la de Teodorico recogida en el Cantar de Hildebrando, y germánicas son también entre los anglosajones las que forman el Beowulf. Antiguas I. nórdicas se recogen en el Edda y las sagas (v.). De distintas fuentes nórdicas proceden también las I. que constituyen los Nibelungos (v.). Las I. épicas francesas abarcan tres ciclos: el de Carlomagno, el de Doon de Mayence y el de Garin de Monglane, el primero de los cuales incluye la Chanson de Roland (v.). Entre las I. épicas españolas destaca el Cantar de Mío Cid (v. CID), junto a Bernardo del Carpio, Los siete Infantes de Lara, Fernán González, etc. Aun sin estar demostrado, se atribuye origen céltico a las I. del ciclo artúrico (V. BRETAÑA, MATERIA DE), con temas y personajes como Artús, Tristán, Merlín, Iseo, Perceval y el Graal.El romanticismo (v.) puso de moda el género de la I. y ésta ha servido de fondo a multitud de obras literarias. A partir del romanticismo se recogen, imitan, recopilan y estudian grandes series de I. tradicionales, nacionales y locales, entre las cuales han tenido especial fortuna. la del doctor Fausto y la de D. Juan (v.).V. t.: ÉPICA.M. DÍEZ TABOADA.
BIBL.: A. H. GUERBER, Myths and legends of the Middle Age, Londres 1906; A. VAN GENNEP, La formation des Légendes, París 1910; Antología de leyendas de la literatura universal, estudio, selección y notas de V. GARCÍA DE DIEGO, 3 ed. Barcelona 1958; H. ROSENFELD, Legende, Stuttgart 196l.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.