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II. CLASIFICACIÓN GENÉTICA DE LAS LENGUAS.Definición y antecedentes. La clasificación genética, o genealógica, de las I. consiste, como su nombre indica, en la determinación sistemática de las relaciones históricas de parentesco que guardan entre sí las I. del mundo (v.I).Desde luego, cae fuera de todo posible cálculo señalar el momento en qué el hombre advirtió la presencia de analogías en las I. vecinas a la suya propia. A lo largo de la Edad Media, existió la creencia sobre un origen étnicamente común a todos los hombres, hecho que favoreció a su vez la creencia en una I. madre original, altamente perfeccionada, que se habría disgregado, al paso del tiempo, en todas las demás. La búsqueda de esta l., perfecta por naturaleza, se encaminó por diversos motivos en favor del hebreo, el griego, el latín y otras. Esta concepción, evidentemente indemostrable, perdió mucha fuerza cuando el descubrimiento de América puso en contacto a los europeos con I. absolutamente "inesperadas", no derivables en ningún caso del hebreo o del latín. El consiguiente estado de desorientación se prolongó hasta los albores del comparatismo lingüístico (ya a principios del s. XIX), cuyo despertar estuvo ligado al descubrimiento de la I. sánscrita por parte de los gramáticos europeos. En efecto, la semejanza entre ciertas palabras del sánscrito, I. india hablada hace por lo menos 2.500 años, y sus correspondientes en I. europeas (sas-sex; sapta-septem; deva-deus; bhráta-f rater, etc.) hubiera resultado inexplicable de no existir un primitivo tronco común. Con el estudio sistemático de estas analogías empezaron a sentarse las bases de la moderna Lingüística genética.Metodología. La empresa de construir el esquema genealógico de todas las I. entrañaba graves problemas de método, entre los cuales destacan los derivados de concepciones científicas extrañas al objeto de estudio. A tenor de la moda biologista cristalizada en las teorías de Darwin (v.), los primeros comparatistas (en especial, F. Bopp y A. Schleicher) consideraron las I. como entidades que ocupan un lugar específico en la evolución de todos los organismos vivos. Habría, así, I. poco desarrolladas, con una estructura "mineral" (el chino); otras de estructura "vegetal" (el turco), y otras, las más perfeccionadas, semejantes a los "animales", en cuya cima se colocó precisamente el sánscrito. Este supuesto, que determinó muchas implicaciones de índole no científica, era consecuencia de un grave error teórico y metodológico: la confusión entre las relaciones históricas y las relaciones de estructura funcional de las I. o, dicho en términos actuales, entre los criterios genéticos y los criterios tipológicos de clasificación. Hoy se sabe que ambos criterios son, en teoría, independientes. Se planteó asimismo la cuestión de cómo se separaban las I. para decidir los diferentes grados de relación, una vez abandonada la idea de una sola I. madre originaria. Particularmente difícil se mostró el cotejo de los datos documentales, muy antiguos en el sánscrito, más recientes en antiguo eslavo y apenas existentes en lituano, p. ej. Y hubo, también, que distinguir con precisión las contaminaciones y los préstamos entre las I. de lo que se ha dado en llamar el "léxico básico" (los nombres de parentesco, de las partes del cuerpo, de la numeración, etc.), única fuente de comparación para determinar la filiación de dos o más I. a una misma familia.La Lingüística genética en la actualidad. Con la conquista, más o menos penosa, de una línea metodológica adecuada, la Lingüística genética ha llegado a ofrecer una visión muy completa de las relaciones de parentesco entre las I. del mundo. Para designar los diferentes grados de relación se ha fijado una terminología a propósito: familia, clase, grupo y rama lingüísticas con una cobertura conceptual de mayor a menor (L. Hjelmslev). Así, el conjunto más amplio de I. genéticamente relacionadas se denomina familia y, a partir de ella, se expresan las divisiones sucesivas hasta la especificación de las I. concretas. Procediendo según Hjelmslev y Lehmann, la actual clasificación genética de las I. puede resumirse como sigue:
1) FAMILIA INDOEUROPEA. A ella pertenecen algunas I. habladas en Asia y la mayor parte de las conocidas en Europa. Es, por lo demás, la familia mejor estudiada y la más extendida del planeta (v. INDOEUROPEOS II). Comprende diez clases y varias I. independientes:Clase céltica (V. CELTAS IV):Grupo gaélico, con el irlandés (v. IRLANDA VII) y el manés (isla de Man).Grupo británico: a) Rama continental, con el galo, ya extinguido. b) Rama insular, con el címrico en Gales (v. GALES ni), el córnico en Cornualles, y el bretón.Clase germánica, la más hablada (más de 400 millones de hombres) de la familia indoeuropea:Grupo oriental: a) Rama gótica, con el gótico, extinguido hacia el 500. b) Rama nórdica (V. ESCANDINAVIA IV), con el nórdico antiguo, base de la división entre nórdico oriental (sueco, v. SUECIA VI, y danés, V. DINAMARCA VI) y nórdico occidental (islandés, v. ISLANDIA V, y noruego, v. NORUEGA VI, éste con grandes influencias del danés).Grupo occidental: a) Rama anglo-frisona, con el inglés (V. INGLESA, LENGUA) y el frisón. b) Rama neerlandoalemana, con el holandés, V. HOLANDA VI, el flamenco (v.) y el afrikaans (V. SUDAFRICANA, REPÚBLICA V) y, por otra parte, el bajo alemán y el alto alemán (V. GERMÁNICAS, LENGUAS).Clase itálica:Grupo oriental: a) Rama umbro-samnita, en el centro y sur de Italia, extinguida. b) Rama lepóntica, al NO de los Alpes, extinguida.Grupo occidental: a) Rama insular, con el sículo en Sicilia, ya extinguido. b) Rama continental, con el latín (v.) como lengua más conocida y extendida, de donde derivan las llamadas lenguas románicas (v.) o neolatinas: gallego (V. GALICIA V), portugués (v. PORTUGAL VIII), español (V. ESPAÑA X), catalán (V. CATALUÑA V), provenzal (v.), francés (V. FRANCIA VIII), reto-románico (v. RÉTICA), sardo (v. CERDEÑA III), italiano (V. ITALIA VIII), dálmata (extinguido) y rumano (V. RUMANIA VII).Clase helénica:Grupo macedónico, extinguido.Grupo griego, que comprende una sola lengua, el griego (V. GRECIA XII).Clase báltica (V. BALTO-ESLAVO):Grupo septentrional, con el lituano (V. LITUANIA IV) y el letón (V. LETONIA IV).Grupo meridional, con el prusiano, entre otras ya extinguidas.Clase eslava (V. ESLAVOS III):Grupo meridional: a) Rama búlgara, con el búlgaro (V. BULGARIA VI), el macedonio (V. MACEDONIA III) y el antiguo eslavo eclesiástico (V. ESLAVOS IV), ya extinguido. b) Rama yugoslava, con el servio (v. SERVIA IV), croata (V. CROACIA III) y esloveno (V. ESLOVENIA III).Grupo occidental, con el sorabo (V. LUSACIANA, LENGUA), el polabio, extinguida; el polaco (v. POLONIA VII), el checo (V. CHECA, LENGUA) y el eslovaco (V. ESLOVAQUIA III).Grupo ruso, con el gran ruso (v. URSS VIII), el ucraniano (V. UCRANIA Iv) y el ruso blanco (V. BIELORRUSIA III). Clase albanesa, sólo con el albanés (V. ALBANIA VI), del que a veces se ha discutido su filiación indoeuropea.Clase armenia, sólo con el armenio (V. ARMENIA IV). Clase irania (V. INDOIRANIAS, LENGUAS):Grupo occidental, con el persa (v. IRÁN IX), el avéstico (la I. de Zarathustra, v. PEHLEVI), el caldeo, ya extinguido, y el curdo.Grupo oriental, con el yañobi (Pamir), el afgano, el oseto (Cáucaso) y otras lenguas menores.Clase india (v. INDOARIAS, LENGUAS): la más hablada, después de la clase germánica, dentro de la familia in-. doeuropea. Comprende el antiguo indio, al que pertenecía el védico y el sánscrito (v.), y el indio moderno con sus variantes (V. INDIA X).Como I. independientes, se encuadran también en la familia indoeuropea el hitita (V. HITITAS III), extinguida, hablada en Asia Menor, y el tocario, extinguida, hablada en el Turquestán chino. Hay que añadir además otras I. del área mediterránea, ya extinguidas, como el véneto, el frigio, el tracio, etc.2) FAMILIA CAMITO-SEMITICA o AFROASIÁTICO (V. CAMITAS III). A ella pertenecen la mayor parte de las lenguas del Norte de África y Sudoeste de Asia: Clase camítica:Grupo egipcio, con el demótico y el copto, formas evolucionadas y extinguidas de las l. jeroglíficas (v. EGIPTO XI).Grupo líbico-beréber, con el líbico, ya extinguido, y el beréber (V. BERÉBERES III), todavía conservado, junto al árabe, en el Noroeste de África.Grupo cuchítico, con una sola l., hablada en- la costa africana del Mar Rojo.Clase semítica (v. SEMITAS III):Grupo acadio (V. ACADIOS III), con el acadio, conservado sólo en caracteres cuneiformes.Grupo occidental: a) Rama noroccidental, con dos subramas: el cananeo (antiguo cananeo, moabita, fenicio y hebreo antiguo; v. HEBREOS IV), conservado éste con mezclas de alto alemán en forma de yiddich (v. YÍDICA, LENGUA) y reintroducido como lengua viva en Israel, y el arameo (V. ARAMEOS III), del que se conservan sólo algunos dialectos. b) Rama sudoccidental, con tres subramas: el árabe (V. ÁRABES II), una de las principales l. de cultura del mundo (países islámicos de Asia Occidental, Nordeste de África y Malta); el árabe meridional, y el etiópico, al que pertenece el arámico, lengua oficial de Etiopía (V. ETIOPÍA IX).3) FAMILIA BANTÚ o NIGERIANO-CONGOLEÑA, al Sur de los territorios ocupados por la familia camitosemítica, se extiende por la mitad meridional del continente africano, a excepción de la zona Sudoeste. Comprende un gran número de l., entre las que destaca el suahili.4) FAMILIA URÁLICA (V. URALO-ALTAICAS, LENGUAS): Clase samoyeda, grupos de l. de Siberia Oriental.Clase fino-ugria (V. UGROFINÉS):Grupo ugrio: a) Rama ob-ugria, con el ostiak y el vogul, en los Urales. b) Rama húngara, con una sola I., el húngaro (V. HUNGRÍA VII).Grupo lapón, con una sola I., en el extremo Norte de Europa.Grupo fino-permio: a) Rama permia, con el komi (República Soviética de Komi) y el udmurt o votiak, al NE de Kazán. b) Rama fino-mordva, con tres sub-ramas: el mordvo (en Gorki y Kuibishev); el mar¡ (al N de Kazán), y el finés báltico, con el finés (V. FINLANDIA VII), el carelio y el estonio (V. ESTONIA IV), entre otras.5) FAMILIA ALTAICA:Clase turca. Con el antiguo turco, extinguido; el yakuto, en el Turquestán chino, y el turco moderno (V. TURCOS II).Clase mongola. Grupo de I. habladas en Mongolia y zonas limítrofes (V. MONGOLIA IV).Clase tongusa, con el evéncico, al O del Yenisei, y el manchú.6) FAMILIA SINO-AUSTRINA: Clase china-tai:Grupo chino, con el chino (la I. más hablada del mundo: 600 millones de hombres) y sus grandes variantes: cantonés, mandarín, kan-hakka, amoy-swatow, foochow, wu y siang (v. CHINA IX).Grupo tai (V. THAI II), con el siamés (v. THAILANDIA VI) y el laosiano (V. LAOS IV), entre otras.Clase tibeto-birmana, con el tibetano (V. TIBET IV) y el birmano (V. BIRMANIA V).Clase austrina:Grupo malayo-polinesio, con el malayo como lengua principal (V. MALASIA VI; POLINESIA V).Grupo austro-asiático: a) Rama munda, con el santali, en la India. b) Rama mon-khmer, en Indochina. c) Rama vietnamita (V. VIETNAM VII).En lo que concierne a las I. indígenas de América (V. LENGUAS PREHISPÁNICAS DE AMÉRICA), donde a menudo falta todo tipo de vestigio documental y, en consecuencia, de noticias históricas sobre la evolución, algunos estudiosos (Powell, Sapir, Trager) han intentado diversas clasificaciones. E. Sapir estableció, para América del Norte, seis familias: esquimo-aleutiano, na-dené, algonquinowakash, boca-siux, penutio y azteca-tanoano (V. AZTECAS III). En América del Sur, los resultados en general son aún muy discutibles, incluso entre sus I. más difundidas, como el chibcha (v. CHIBCHAS II), el quechua (v. QUECHUAS II), el chopo, el tupí-guaraní (v. TUPÍ-GUARANÍES II), el arauaco (v. ARAUACOS II), el caribe (v. CARIBES II), etc.A la vista de este panorama genético, se han ensayado también criterios de clasificación, un tanto audaces a veces, que allegan una visión mucho más simplificada, pero todavía hipotética, sobre las relaciones entre las grandes familias. No todos aceptan, p. ej., la filiación común de los distintos grupos de la familia sino-austrina. Otros, en cambio, han aducido el parentesco entre el indoeuropeo y el camito-semítico (H. Moller), entre éstos y el bantú (L. Homburger) o entre el indoeuropeo y el urálico (H. Pedersen), con lo que se llegaría a un resultado de tres familias:FAMILIA NOSTRÁTICA, formada por el indoeuropeo, el camito-semítico y, posiblemente, el bantú, junto con otras l. sudanesas.FAMILIA SINO-AUSTRINA. FAMILIA ALTAICA.Todo lo dicho no significa en absoluto que la concepción medieval sobre el origen común del hombre haya sido sustituida por una hipótesis de tres orígenes. En rigor, a estas tres familias propuestas por algunos habría que añadir un número muy considerable de I. aisladas, sin parentesco ni filiación demostrada hasta la actualidad: el japonés (v. JAPÓN VIII), el ainú (en el Norte del Japón), el coreano (V. COREA VI), el caucásico meridional y sus variantes, el dravídico y sus variantes (en la India; v. DRÁVIDAS II), el bosquimano y el hotentote (en el Sudoeste de África), el vasco (V. VASCONGADAS IV), o l. ya extinguidas como el sumerio (v. SUMERIA III) en Iraq y el etrusco (V. ETRUSCOS) en Italia. La Lingüística genética actual está tan lejos de poder ofrecer juicios sobre esta cuestión, que conviene aceptar de inmediato la total independencia de sus métodos con relación a otros criterios a los que, a lo sumo, provee de datos.V. t.: Otras lenguas no citadas en el artículo y que tienen voz propia: HINDI; URDU; BENGALA III; TAMUL; TAGALO; AYMARÁS II; MAPUCHE; MAYAS 111; OTOMÍ; ZAPOTECAS 11, etc.R. CERDÁ MASSÓ.
BIBL.: L. HJELMSLEv, El lenguaje, Madrid 1968; W. P. LEHMANN, Introducción a la lingüística histórica, Madrid 1969; A. MEILLET, Introducción á 1’étude comparative des langues indo-européennes, París 1953; A. MEILLET y M. COHEN, Les langues du monde, París 1952.
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