Lázaro Galdiano, Museo ARTE
Categoria:
Arte
El Museo L. G. ha sido formado con una preocupación universal hacia todas las artes y técnicas, que en él están representadas por ejemplares eminentes. El conjunto, verdaderamente excepcional, de las piezas artísticas que lo integran, perteneció a don José Lázaro Galdiano, quien al morir, en 1947, lo donó a España.Creada la Fundación que lleva su nombre y llevadas a cabo las obras de instalación en la antigua residencia del donante, se inauguró el Museo el 27 en. 195l. Desde entonces su fama se ha extendido ampliamente y sus fondos, antes apenas conocidos, se consideran hoy indispensables para estudiar muchos aspectos de la Historia del Arte.En la actualidad hay abiertas al público treinta y siete salas distribuidas en cuatro plantas. Es realmente extraordinaria la riqueza y variedad de las piezas expuestas, hasta el punto de dificultar su mención, siquiera sea brevísima. Sobresalen los esmaltes, con ejemplares muy valiosos, desde los bizantinos alveolados sobre oro, del s. X, hasta las grisallas de Limoges del XVI. Los marfiles, entre los cuales destacan los cofres árabes y bizantinos, una Virgen borgoñona del s. XII, otra gótica francesa del xiv, además de los dípticos de la escuela de París y de altares medievales de la eboraria italianaí Las joyas, con una representación múltiple y brillante de obras helenísticas y romanas, árabes, góticas, renacentistas -creaciones exquisitas de Benvenuto Cellini-, barrocas y románticas. Muy importante por la diversidad de tipos es el conjunto de bronces de la Antigüedad, de la Edad Media y, en gran abundancia, italianos del Renacimiento. E igualmente las muestras numerosas y selectas de orfebrería religiosa de todos los estilos.Se exponen piezas valiosas de cerámica, italianas y españolas de distintas épocas. En la última planta, han sido objeto de instalación especial las grandes colecciones de telas cristianas, árabes, de armas -con un riquísimo muestrario de espadas, presididas por el estoque que Inocencio VIII regaló al Conde de Tendilla-, polvorines, abanicos y medallas en exposición singularizada de cada ejemplar. Todo ello forma el más importante y pletórico desfile de artes suntuarias que es dable contemplar en España.Singularmente valiosa es la colección de pinturas, que abarca piezas admirables de los grandes maestros del Arte universal. En la imposibilidad de una cita más amplia, resulta obligado señalar, dentro de la pintura española, una copiosa representación de las escuelas cuatrocentistas. Y los nombres de Sánchez Coello, el Greco, Velázquez, Ribera, Zurbarán, Claudio Coello, Valdés Leal, Antolínez, Cerezo, Murillo, Paret, Goya, Alenza, Lucas, Vicente López, los Madrazo. De las escuelas extranjeras destaquemos, en la flamenca, a Van Eyck, Isenbrandt, Memling, Gerard David, Quintín Metsys, Van Orley, Teniers, Van Dyck... En la holandesa, al Bosco, Moro, Rembrandt, Hobbema, Cuyo... En la italiana, a Leonardo de Vine¡, Magnasco, Guardie, Tiepolo. Especialmente numerosa es la representación de la pintura inglesa, con obras de Gainsborough, Reynolds, Lawrence, Constable, etc.Tal es a grandes rasgos un índice, forzosamente reducido, del contenido de estas salas, cuya instalación, por su gran modernidad y belleza, ha creado escuela en el mundo museístico.I. CAMÓN AZNAR.
BIBL.: I. CAMÓN AZNAR, Guía abreviada del Museo Lázaro Galdiano, 6 ed. Madrid 1969.
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