Justicialismo POLÍTICA
Categoria:
Política
Doctrina política nacionalista-populista que su creador, Juan Domingo Perón (v.), ha definido fundamentalmente como "humanista y cristiana". Evidencia notorias influencias ideológicas fascistas, mezcladas con otras derivadas de las encíclicas sociales pontificias (Rerum novarum y Quadragesimo anno), proclamando la unidad del pueblo en la nación, mediante la solidaridad de todos los sectores sociales que la integran y la sirven. Tan sólo quedan fuera aquellos grupos o individuos que están contra la nación o el pueblo, y que apoyan a la "oligarquía vendepatria", denominación que originariamente designó a los liberales pro-británicos en lo económico y afrancesados en lo cultural, y después también a los pro-norteamericanos y pro-soviéticos, en la Argentina.Las banderas que proclama el j. son: a) soberanía política; b) independencia económica; y c) justicia social. Existe una cuarta: la "Tercera posición ideológica", que aleja al j. tanto del liberalismo como del marxismo en cualquiera de sus variantes, por considerarlos contrarios a la nación. Incluye, sin embargo, la proclamación del principio de autodeterminación de los pueblos y la lucha contra la sinarquía (nombre que se da a la alianza de las grandes fuerzas internacionales que operan en el mundo).Desde el punto de vista de la política argentina interna, el j. aglutina a sus seguidores en el llamado "Movimiento Nacional", separado en varias ramas. Las dos ramas principales son: a) la política y b) la sindical. La rama política se asienta sobre una amplia base sindical, donde obreros, profesionales y empresarios -agrupados por separado- trabajarían de común acuerdo para alcanzar los fines nacionales fijados por el Estado. El j. no hace la menor mención a las formas liberales (parlamento, partidos políticos, etc.), aunque por un extraño proceso de mimetismo, fundado quizá en su gran masa de seguidores, se ha adecuado siempre que ha sido necesario al sistema liberal, utilizando como herramienta el "partido peronista" o "partido justicialista". Pero, en realidad, es evidente que la estructura del "Estado justicialista" está constituida por el brazo político del Movimiento, como ejecutivo, y por los "sectores naturales de la sociedad" (trabajadores, empresarios y profesionales) agremiados.En lo económico, el concepto de "independencia económica" significa la total supresión de la dependencia externa, la plena posesión de los resortes fundamentales de la economía (nacionalización de la banca central, de los transportes, comunicaciones y fuentes de energía), planificación de la economía y función social de la propiedad privada. También la ruptura con el sistema internacional de división del trabajo impuesto por las grandes metrópolis, industrialización acelerada, creación de un empresariado nacional humanizado (jefes de industrias) y control del comercio exterior e interior. En lo social, propicia el acceso a la propiedad privada de los medios de consumo de los sectores de menores recursos; la acción social intensa por medio de la organización sindical (viviendas, sanatorios, cooperativas de consumo, colonias de vacaciones y turismo, etc.); la enseñanza a todos los niveles -incluido el universitario- totalmente gratuita, etc.Todas estas premisas, sumadas a la de permitir la realización individual dentro de la sociedad, aunque con tendencia a un excesivo intervencionismo estatal, hace que se vea el j. actual como evolucionando hacia un "nacionalismo social" o "nacionalismo socialista" o "socialismo nacional". Desde sus comienzos, en los primeros años de la década 1940-50, el j. no ha abjurado de ninguno de sus principios ideológicos y doctrinarios; pero tampoco se ha detenido. Al contrario, está en constante evolución. En general, los propios justicialistas propician ya la formación de un estado "nacional-sindical-comunitario" para el futuro. En materia de "comunitarismo", quien más aportes ha hecho al j. es el sociólogo Jaime María de Mahieu, fascista francés que llegó a la Argentina después de la II Guerra mundial y cuya formación es maurrasiana.Se ha dicho que el j. es un "fascismo popular", sumamente realista en política y que encarna, sociológicamente, las aspiraciones propias de sus habitantes: inmigrantes italianos, españoles, alemanes, franceses, polacos, británicos, irlandeses, escandinavos, etc., que llegaron a la Argentina en busca de mejores horizontes, cuando Europa vivía grandes crisis. Esos inmigrantes -pertenecientes a todos los sectores sociales, desde la nobleza al proletariado- se amalgamaron, mezclándose y formando una nueva nacionalidad. Pero sus descendientes conservan la ambición de sus antiguos ascendientes: mejores condiciones de vida, amplios horizontes económicos, etc. La riqueza del país hace el resto y, por consiguiente, no existen diferencias ni odios de clases. En consecuencia, el j. es una doctrina de aplicación en ese medio y mofivada por esas pautas sociológicas, imposible de encasillar dentro de las grandes corrientes políticas contemporáneas, a pesar de la influencia fascista de que hace gala.V. t.: PERÓN, JUAN DOMINGO; ARGENTINA III.F. RUBIALES MORENO.
BIBL.: J. D. PERÓN, Los derechos del trabajador, Buenos Aires 1947; íD, Justicialismo y sindicalismo, Buenos Aires 1951; E. PERÓN, La razón de mi vida, Buenos Aires 1951; E. E. GARCÍA, Radiografía política del general Perón, s. l., s. f.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.