Juan de Montecorvino
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Biografía GER
Célebre arzobispo franciscano de Khambalik (Pekín) en los primeros años del s. XIV, y fundador de la misión china de aquella época, que habría de durar, por cierto, muy poco. N. en 1247, probablemente en Montecorvino Rovella, de donde le viene su nombre, en la provincia italiana de Salerno. Apenas si se tienen noticias de su juventud, pues su nombre pasa inadvertido en absoluto en las grandes colecciones históricas de la Orden, del tiempo de la Edad Media, como la crónica de los XXIV Generales y las Conformitates. Las primeras noticias suyas se deben al historiador P. Wadding, quien después de encontrar la crónica del P. Elemosina y compararla con el epistolario de los Sumos Pontífices, sería el primero en darnos noticias biográficas del célebre franciscano de Montecorvino. Vistió el hábito de S. Francisco, y desde sus primeros años de fraile parece que se dedicó a la obra de las Misiones en el próximo Oriente. Hacia 1289 le encontramos como Legado del Rey de Armenia, Hethum II, ante la Corte pontificia, y parece que ya antes de esa época había realizado algún otro viaje a Persia.Por entonces comenzaron a llegar a la Corte papal noticias del lejano y legendario país de la China, por medio de un chino que había llegado como Embajador del Rey Argún de Persia ante el Papa. Se llamaba Bar Gauma. Y muy poco después llegarían las primeras noticias de los mercaderes venecianos, los Polos (v. POLO, MARCO), que habían vivido algún tiempo en Pekín. Por todos estos informes se determinó el Papa Nicolás IV a enviar a J. de M. como legado suyo, aunque parece que era intención pontificia que una vez cumplida su legación, se quedara en China con el fin de fundar allí la lglesia. En esta hipótesis, extraña ciertamente que no llevara consigo algunos compañeros más. El único acompañante era el dominico Nicolás de Pistoya. M. se embarcó en Venecia y Ancona. Siguió el camino de Antioquía y Lajazzo, llegó a Sis, capital de la nueva Armenia, y pasó a Persia, consignando una carta del Papa al Khan Argún en Tabriz, como respuesta a la legación de Argún por medio de Bar Gauria. De Persia siguió hacia China, por la India, donde visitó en el 1291 el sepulcro del Apóstol S. Tomás, que según una tradición estaba enterrado en Santo Tomé de Meliapur o Mylapore. Él mismo escribe que se detuvo 13 meses en Santo Tomé, donde pudo bautizar unas 100 personas de diversos lugares. Allí murió asimismo su compañero de viaje Nicolás de Pistoya. Luego siguió, ya solo, por la costa de Coromandel y nuevamente por mar hacia China hasta llegar a Khambalik, Corte del Gran Khan.Llegó a Khambalik (Pekín) en 1294 acompañado de un comerciante genovés, Pedro de Lucalongo, que se le había agregado en la India. Había muerto ya Kubilai, pero entregó a su sucesor Timur, las cartas de Nicolás IV. Sus primeros ministerios apostólicos los ejercitó con cristianos nestorianos, que desde el s. vii estaban ya en algunas regiones de la actual China. Consiguió la unión de uno de sus príncipes, llamado Jorge, a la Iglesia católica. Por su munificencia pudo construirse una hermosa iglesia en Pekín. Es curioso que tanto J. de M. como Marco Polo hacían a este príncipe nestoriano y luego católico, descendiente del famoso Preste Juan. Se concibe la vida de sacrificio y heroísmo de J., estando como estaba solo, entre nestorianos y paganos. Comenzaron las campañas malévolas contra él, apoyadas en groseras calumnias. Hasta se le llegó a acusar de la muerte de Nicolás de Pistoya. En el 1298 moría el príncipe Jorge, y con ello venía a quedar más desamparado. Para asegurar su apostolado, dentro de su absoluta soledad, comenzó instituyendo un Colegio de Niños, a los que enseñó a cantar la Salmodia en latín. Según noticias que nos da en carta del 1305, para esa fecha había bautizado unas 6.000 personas, y si no hubiera sido por aquellas calumnias, hubiera bautizado -dice-, más de 30.000.Tradujo al idioma nativo el N. T. Y los Salmos. Durante más de 10 años permaneció totalmente solo e incomunicado con sus hermanos de Europa, que le daban ya por muerto o desaparecido. En 1305 halló ocasión propicia para escribir a Europa, y comenzaron sus cartas. Es que en 1305 había llegado a Khambalik el-franciscano Arnoldo de Alemania con un médico lombardo. Las cartas de J. levantaron gran celo misional, y Clemente V pidió al General de la Orden que escogiera siete franciscanos, a los que quería enviar como obispos a China. Ellos a su vez consagrarían arzobispo de Khambalik a J. Era el año 1307. Fueron elegidos y consagrados efectivamente, y a China marcharon acompañados de otros varios franciscanos. En el camino murieron tres, los otros llegaron a Pekín y consagraron a J. comenzando así la Iglesia jerarquizada en -China, con sede metropolitana en Pekín, y sufragánea en Zayton. J. siguió en Khambalik, donde m. en 1328, a la edad de 81 años, dejando una suave memoria de sí. Había trabajado en Pekín durante 34 años. Sobre las vicisitudes de sus sufragáneos y compañeros de apostolado no se tienen muchas noticias. La misión china desaparecería poco después, por la dificultad de enviar nuevos misioneros.Á. SANTOS HERNÁNDEZ.
BIBL.: A. VAN DEN WYNGAERT, lean de Mont Corvin OFM, premier évéque de Khambaliq (Pekín), Lille 1924; F. JORIo, B. Giovanni da Montecorvino, primo missionario in Cina e primo Arcivescovo di Pekino, Montecorvino, Rovella 1932; P. SILVESTRI, L’apostolo della Cina. Studio storico-critico per la conoscenza di Giovanni da Montecorvino, Roma 1954; ID, La vera patria di Giovanni da Montecorvino, Roma 1954.
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