Jordania, Iv. Historia Moderna y Contemporánea. HIST.
Categoria:
Historia
J. formó parte del mandato británico (1918-46), con el nombre de emirato de Transjordania desde 1923. Al obtener su independencia, en marzo de 1946, se llamó reino de Transjordania, y en 1949 adoptó el nombre de reino hachemí de J.Desde 1518 hasta principios de la 1 Guerra mundial J. y los países árabes que la circundan pertenecían, en líneas más teóricas que reales, al Imperio turco. Al surgir en Turquía (v. TURQUíA iv), en el primer tercio del s. xx, las corrientes nacionalistas, con la consiguiente repercusión política y administrativa para los países árabes, éstos se lanzaron a lo que se llamó movimiento de independencia árabe, cuya finalidad consistía en la creación de un Estado árabe oriental, el cual abarcaría lo que hoy es Siria, J., Palestina y Arabia Saudí.En 1916, Husayn ibn `Ali, bisabuelo de Hussein (Husayn) de J., se alió con Gran Bretaña, se proclamó rey de Hiyáz y declaró la guerra a Turquía, fijándose entonces entre ambas potencias las bases para la creación del Estado árabe oriental, que se extendería desde Anatolia hasta el océano Indico. Pero, al.terminar la guerra, Francia’ y Gran Bretaña se instalaron en esta zona del Próximo Oriente, correspondiendo a Francia el Líbano y Siria; y a Gran Bretaña, Mesopotamia, Palestina y Transjordania. En 1918 se celebró en Damasco el Congreso Nac. Sirio, en el que se proclamó.la independencia de los países árabes, entre ellos la de Siria (v. SIRIA Iv) con el rey Faysál, pasando parte de J. a integrarse en el nuevo reino. En 1921 Abdullah, hijo de Husayn ibn `Ali, propuso a Gran Bretaña, en tono de exigencia, la constitución de un Estado jordano que tuviera por límites: Siria, al N; el río Jordán al O, y el golfo de Akaba el S. En 1923 quedó formado el nuevo Estado con el nombre de emirato de Transjordania, con Abdullah a la cabeza y en régimen de autonomía, hasta que en 1946, tras largas negociaciones, logró la independencia con el emir como primer rey.Al producirse, en los años inmediatos a la terminación de la II Guerra mundial, la emigración masiva de judíos a Palestina (v. PALESTINA iv), seguida de la proclamación del Estado de Israel (v. ISRAEL. III), el ejército jordano, con otros de países árabes, entró en Palestina en 1948, llegando a dominar la ciudad vieja de Jerusalén, que mantuvo hasta la derrota de los países árabes en la guerra de los Seis Días.En un congreso nacional celebrado en Jericó (1949) se acordó la anexión de la orilla occidental del Jordán al reino hachemí (Cisjordania). Asesinado en julio de 1951 el rey Abdullah, partidario de la paz con Israel, fue sustituido en el trono por su hijo Talál, enfermo mental. Con arreglo a la Constitución, le sucedió (11 ag. 1952) su hijo Hussein, de 17 años, calificado por algunos sectores de los países árabes como instrumento del imperialismo británico y norteamericano. Aunque acusando ya ciertos signos de hostilidad a lo largo de los 643 Km. de frontera con Israel, defendidos o guarnecidos por 17.000 hombres de la Legión Árabe, a principios de 1953 era J. el único país árabe que gozaba de estabilidad política y de cierta paz con sus vecinos. En abril de ese mismo año, se presentó la cuestión de los infiltrados árabes en territorio israelí, que una vez pasada la frontera se dedicaban a cometer actos terroristas en Israel. Aunque lo más probable es que estos comandos no procedieran de J., lo cierto es que las represalias de Israel nunca tuvieron más blanco que J. El 11 de agosto fueron atacados tres pueblos jordanos por unidades del ejército israelí (Uadi Fukin, Surif y Edna), y el 14 de octubre se produjo lo que pasó a la prensa con el nombre de matanza de Kibía (Qibya).Después del incidente de Kibía, sobrevino el del Paso del Escorpión, cometido contra Israel por una patrulla de infiltrados de la Arabia Saudí, seguido de otra represalia de Israel contra J. Durante todo el a. 1954 no cesaron los incidentes fronterizos con su cadena de muertes por ambas partes. Ese año fue crucial en la historia jordana. Las elecciones de octubre hicieron sonar los primeros tiros de las perturbaciones interiores, y desde entonces J. se convirtió en el más inestable y sangriento de los países árabes. La lucha contra Israel y las dificultades creadas por los refugiados palestinos; la divergencia de principio respecto al concepto de la causa árabe mantenido por los otros países islámicos; el fraccionamiento en partidos políticos y la injerencia en ellos de intereses extranjeros, sometieron al Gobierno jordano a la difícil prueba de tener que subsistir en constante alerta armada. En 1956, volvieron a recrudecerse las fricciones jordano-israelíes con varias acciones de guerra sin declarar sobre el territorio jordano: en agosto, ataque a Jummar Rihan; en septiembre, a Rahaua, Garandal, Charafi, Uadi Fukin, Kalkihía y Jan Sufín. El 13 nov. 1966, J. sufrió la mayor represalia judía de este periodo: el ataque a Samu, al S de Hebrón, en que Israel empleó a fondo moderna maquinaria bélica tierra-aire.A primeros de junio de 1967 se hizo inevitable la guerra de Israel con los países árabes, entre cuyos Gobiernos se produjo una rápida corriente de aproximación, olvidando antiguas rivalidades. El rey de J. visitó El Cairo y negoció con Egipto un acuerdo de carácter defensivo, por cinco años de duración, con la extraordinaria característica de situar a su ejército bajo el mando egipcio, en caso de guerra. Este cambio en la política jordana venía impuesto por una situación real e inevitable: la guerra entre Israel y Egipto, que estaba a punto de estallar, y en la que J. no podía quedar al margen. J. concentró entonces unos 55.000 hombres en su frontbra con Israel, frente a TelAviv. El 5 de junio inició Israel su gran ofensiva sobre Siria, J. y Egipto, empezando por destruir, en las tres primeras horas de combate, 350 aviones árabes, de los cuales 28 pertenecían a J., que sufrió en esta guerra de los Seis Días, además, la pérdida de 15.000 combatientes y grandes extensiones de su terreno nacional. En sus declaraciones sobre la decisión de anticiparse J. a toda otra fuerza combatiente acatando el alto el fuego ordenado por el Consejo de Seguridad de la ONU, el rey Hussein habló del abandono en que sus aliados le habían dejado y de las condiciones de completa inmovilidad y parálisis en que se encontraron sus soldados, sometidos día y noche a la acción constante y devastadora de la aviación israelí. La contribución de J. a esta guerra se cifra en dos brigadas acorazadas, cuatro brigadas de Infantería, una brigada de la Guardia Real, 200 carros de combate y 50 aviones; en total, unos 50.000 hombres.Después de la guerra de los Seis Días, la prensa israelí exaltó el río Jordán como límite natural entre J. e Israel, con lo cual se condenó a J., por anticipado, a reducirse al territorio desértico, sin recursos naturales, sin la fuente de divisas que le proporcionaban los Santos Lugares, y sin petróleo. Ante esta perspectiva, Hussein intentó planificar el futuro de su pueblo uniendo ambas riberas del Jordán en un nuevo Estado federal, con el nombre de Reino Árabe Unido (marzo de 1972). En ese momento había en J. 2 millones de refugiados árabes, número casi igual al de sus habitantes. Entre los múltiples problemas que este éxodo plantea (v. i) figura el del alistamiento de muchos de los refugiados en el Movimiento de Liberación de Palestina, fraccionado en organizaciones de resistencia mandadas por jefes propios y no controladas por el Gobierno jordano. Al principio de su creación (1964), este Movimiento carecía de matiz diferencial respecto al conjunto jordano; a partir de 1967, constituye entidad aparte, con sentido individual de destino dentro de la comunidad árabe. El 4 nov. 1968 tuvo lugar el primer encuentro armado y grave entre tropas reales y los combatientes de la Resistencia; otro enfrentamiento ocurrió en febrero de 1970, seguido por el más importante de septiembre del mismo año.R. SÁNCHEZ DÍAZ.
BIBL.: J. BAGOT GLUBB, Un soldado con los árabes, Madrid 1958; 1. AL SATI, Conferencia, Madrid 1968; HUSSEIN DE JORDANIA, My war with Israel, Londres 1969; J. L. GóMEz TELLO, Jordania y la resistencia palestina, "África" 362 (1972) 6 ss.; J. M. LLADó, La Guerra de los Seis Días, Barcelona 1967.
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