Ilustración Del Libro ARTE
Categoria:
Arte
La i. constituye el conjunto de grabados que decoran un texto impreso y aluden a pasajes del mismo: tales las portadas y los grabados intercalados en el texto o en láminas, ya ocupen una página entera o vayan tiradas aparte. Complementos de un libro ilustrado que constituyen su ornamentación son las letras capitales e iniciales grabadas, las marcas tipográficas, las orlas decorativas y las viñetas o coronamientos de los capítulos, así como los adornos en sus finales, que si son figurativos pasan a la categoría de i. (libros de los s. xvttt y xix). Casi todas las i. aparecen muy pronto en los libros. Cada época presenta técnicas específicas y estilos artísticos característicos que dispondrán estas i. en los textos de modo peculiar.Técnicas. Las i. se realizan por medio del grabado (v.), que aquí es el arte de trazar las adecuadas composiciones sobre la superficie de planchas de madera o de metal por medio de la incisión (tallas) o de la corrosión con determinados ácidos (aguafuerte), las cuales, convenientemente entintadas, reproducen sus composiciones sobre el papel por medio de la prensa. Las técnicas fundamentales son tres: grabado en madera o xilografía (en relieve); en metal, a buril o calcografía (incisa); y litografía, inventada a fines del s. XVIII, que utiliza losetas de piedra especial (dibujo).El grabado en madera es el más antiguo y el característico de los libros impresos de los s. xv (incunables) y xvt; decae a fines de este siglo y en el xvtt queda limitado a lugar secundario para iniciales o como i. en publicaciones de carácter popular; de este modo vuelve a utilizarse restringidamente en el s. xviti, aunque lo distingue el buen gusto de la época. En el s. xix renace pujante, modificado por el nuevo procedimiento de testa que el inglés Thomas Bewick (1753-1823) creó en 1771’y que pasó a Francia llevado por su discípulo Thompson; acogido con gran éxito durante la Restauración fue utilizadísimo durante el siglo para la i. de revistas y literatura novelesca; en el s. xx es procedimiento exquisito de técnica perfeccionadísima para ediciones de bibliófilo, comenzadas a finales del s. xix por William Morris (v.), 1834-96, y el grupo de prerrafaelistas (v.) ingleses del libro y continuada con los característicos periodos artísticos seguidos por la gran pintura desde el impresionismo a las más avanzadas tendencias actuales. El primer libro ilustrado xilográfico lo hace en Bamberg Albrecht Pfister en 1461, la Edelstein (Piedra preciosa), colección de fábulas por Ulrich Boner con 101 xilografías; la primera obra con portada es el Kalendarium de Giovanni Montereggio en Venecia, por Ratdolt, Pictor y Loslein, 1476. El primer libro ilustrado español es el Fasciculum temporum de Werner Rolewinck por A. del Puerto y B. de Segura (Sevilla 1480), los cuales se inspiraron o copiaron la edición que Georg Walch hizo en Venecia en 1479 (Lyell). En el s. xvi las portadas suelen ser muy bellas en los libros de Italia, Francia, Alemania y España, primero con estilo goticista y pronto con el del Renacimiento; en los españoles hay que resaltar las notas de mudejarismo y su peculiar estilo plateresco.En el s. xix por el procedimiento de testa (v. GRABADO) renace la xilografía, y queda como una de las técnicas de i. características del libro romántico por compaginarse admirablemente con la manera vivaz de interpretar los asuntos. En España, país romántico por excelencia, son abundantes las series de libros con i. en madera, destacando las publicadas por Francisco de P. Mellado y Gaspar y Roig en Madrid; y en Barcelona las de Antonio Bergnes, Juan Oliveres y Montaner y Simón entre otros. Las ediciones xilográficas del s. xx son muy numerosas: citemos como precursora la de los Canterbury Tales de Chaucer (1894) por William Morris, el libro más magnífico editado hasta entonces en opinión inglesa. Francia es la gran productora imitada por los demás países.La técnica del grabado en metal, a buril o calcografía para las i. surge, posiblemente, por la necesidad de conseguir una mayor duración para las planchas grabadas, sustituyendo la madera por el metal. En el libro, se inicia al parecer en Florencia en el s. xv; pero su empleo es excepcional y no se impone hasta el último tercio del s. xvi, desplazando a la xilografía; el s. xvtt le es propio y hacia 1610-12 por mano de Jacques Callot de Nancy (v.), 1593-1635, y de su discípulo el florentino Stefano delta Bella (1610-64) aparece el nuevo procedimiento del grabado en metal, el del aguafuerte, que rápidamente se adopta por su mayor impresionismo y fuertes contrastes de luz y sombras, preocupación de la gran pintura barroca de la época (Rembrandt, Caravaggio, Ribera). En el s. xviii la i. a buril y al aguafuerte alcanzan elevada perfección, con calidades finísimas propias del arte de su tiempo; el s. xix casi los abandonó, especialmente en la época romántica (1820-70), resurgiendo luego hasta llenar los finales del siglo. En el xx el buril decae, mientras el aguafuerte adquiere perfección extrema haciéndose en color; las ediciones de bibliofilia son su campo.Como el más antiguo libro con grabados en metal se ha señalado el Monte Santo di Dio del obispo Antonio Bettini de Siena por Niccoló de Lorenzo (Florencia, septiembre 1477) con tres grabados de Baccio Baldini, según dibujos, a lo que se cree, de Botticelli. Pero antes de esta fecha se sitúan ahora los nueve cobres que adornan un ejemplar excepcional del libro de Boceaccio Des cas des nobles hommes (Brujas, 1476; por Colard Mansion) y es famosa edición la florentina de la Divina Comedia de Dante (1481 por Niccoló di Lorenzo) comentada por Cristóforo Landino. Estos ejemplos, sin embargo, quedaron en meros ensayos, sin duda por la dificultad que para los impresores representaba la composición de una obra impresa con caracteres tipográficos en relieve junto a láminas impresas en hueco que obliga a estampar separadamente texto y láminas. El primero en publicar a gran escala obras ilustradas con láminas en metal fue Cristóbal Plantin en Amberes, que en 1559 editó la Pompe funébre de Charles V en la ville de Bruxelles (1559), con 32 planchas grabadas por jerónimo Cock; y a partir de 1568-72 con su famosa Biblia Políglota Regia patrocinada por Felipe II, realizó numerosas ediciones ilustradas. Su ejemplo fue imitado en todos los países y artistas flamencos acudieron a todos los centros editores e impresores europeos- precediendo a los artistas nacionales o alternando con ellos; a Plantin se debe también lo que fue norma en los libros del s. xvtt: el frontispicio, portada alegórica alusiva al contenido del texto, cl retrato del autor, del mecenas o del biografiado, así como los escudos heráldicos de estos personajes, completándose a veces con grabados o láminas ilustrativas del texto e intercaladas en él: tal la Descrizione delle feste fatti in Firenze per la canonizzazione di Sant’ Andrea Corsini por Buonmattei (Florencia, 1629). Ambos procedimientos continuaron en el s. xviii con viñetas, láminas y portadas de un arte "delicado, aristocrático y decadente": La conjuración de Catilina de Salutio, por Joaquín Ibarra, Madrid 1772, es uno de los libros más representativos dentro de este arte córtesano que, por producirse en España, muéstrase más clásico y más sobrio; en Francia las Fábulas de La Fontaine (1762) y los Baisers de C. J. Dorat (1770), ambas grabadas por Eisen, son ejemplos muy representativos.Un nuevo procedimiento de grabado en metal, el grabado en acero, aparece en 1816 y conoce en la época romántica un efímero éxito; fue un arte esencialmente inglés; se caracteriza por la tenuidad de sus tallas por lo que sólo posee una gama de grises muy limitada. Esta técnica conviene sobre todo para la representación de paisajes vaporosos y esfumados y para figuras veladas y retratos de bellas damas soñadoras.Finalmente la i. litográfica fue inventada por el muniqués Luis Senefelder hacia 1790; como la xilografía de testa, es procedimiento ilustrativo propio del libro romántico para láminas, aparte de publicaciones cuidadas o de lujo; en los 20 primeros años del s. xlx quedó implantada en toda Europa, ya que su técnica fácil permite a los artistas pasar directamente de la creación de un asunto a su reproducción (v. GRABADO). Fue especialmente utilizada para obras que requerían gran número de láminas, como sucede con las colecciones de costumbres de cada país, viajes pintorescos, trajes, modas: p. ej.: los Voyages pittoresques et romantiques de 1’ancienne France (París, 1820-78); y entre nosotros, los Recuerdos y bellezas de España de Parcerisa (1839-72) y la España artística y monumental de G. Pérez Villaamil (v.), 1842-50 Actualmente y en color la litografía es muy utilizada para las ediciones del bibliófilo.El color en el grabado se muestra tardíamente en los últimos años del s. xvlll y siempre limitado; el romanticismo lo emplea en la litografía sobre todo; el triunfo de las ilustraciones en color corresponde al s. xx, alcanzando en la bibliofilia éxito extraordinario en todas las técnicas de ilustración artística.Procedimientos fotomecánicos de ilustración. Se denominan así el conjunto de variados procedimientos que permiten la reproducción de un positivo fotográfico en cualquiera de las artes gráficas mecánicas. La invención de la fotografía (v.) ha producido en las técnicas artísticas de la i. una acción revolucionaria; a José Nicéforo Niepce se debe en 1826 el primer grabado sobre metal por aplicación de la fotografía. En 1852 es presentado un procedimiento de copia fotográfica sobre piedra sensibilizada: es el origen de la fotolitografía; combinada ésta con otro procedimiento: una litografía sobre cinc reportada sobre un cilindro de caucho, el cual imprime sobre el papel, la fotolitografía ha originado el offset (v.), poco aceptado al principio y usadísimo actualmente; es un procedimiento que permite grandes tiradas en muchos colores y, a la vez, tiradas económicas realizadas sobre máquinas sencillas (Rotaprint inglesa) a partir de un original sobre hoja de cinc, de aluminio o de plástico que puede ser hecho con máquina de escribir corriente o con máquinas de escribir perfeccionadas, que poseen las características esenciales de las máquinas de componer (máquinas Varitype, e IBM americanas, y fapy franco-suizas). El grabado mecánico al trazo o gillotage (del nombre de sus inventores, los Gillot, padre e hijo) aparece en 1850, y se obtiene grabando químicamente el cinc sobre el cual se ha calcado una imagen por reporte litográfico (1859) y después, una imagen fotográfica (1872); este procedimiento no permite reproducir las medias tintas o sombras; ello se consigue con el similigrabado, que utiliza una trama o retícula de líneas que se cruzan perpendicularmente formando cuadrados con la que se obtienen mecánicamente las medias tintas (1880). Este procedimiento con la ayuda de tres o cuatro clichés (amarillo, rojo, azul más negro) permite la reproducción en colores (tricromía y cuatricromía). Finalmente, el grabado en hueco fue conquistado también por el heliograbado inventado por el vienés Karl Klietsch (1875).V. t.: GRABADO.M. LÓPEZ SERRANO.
BIBL.: R. NAMIAS, 1 moderni processi fotomeccanici, 2 ed. Milán 1913; W. OSTWALD, Colour Science, Londres 1931; A. G. úBEDA, Huecograbado rotativo (Rotograbado), Madrid 1932; Ca. W. GAMBLE, Modern lllustration processes, Londres 1933; G. FuMAGALLI, Bibliografía, 4 ed. Milán 1935; Lexikon des gesamten Buchwesens, Leipzig 1934-38; R. BILLoux, Encyc1opédie Chronologique des arts graphiques, París 1940; F. ESTEVE BOTEY, El grabado en la ilustración del libro, Madrid 1948 (con abundante bibl.); E. DE GROLIER, Histoire du livre, París 1954.
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