Iconografia ARTE
Categoria:
Arte
El concepto actual de i. rebasa en mucho a lo que tradicionalmente ha sido estimado como campo de su consideración, fundiéndose con el concepto de iconología. En efecto, en sentido estricto la i. fue considerada como auxiliar de la Historia, limitándose al estudio de las representaciones de personajes importantes y así aún se mantiene en algunos aspectos de los estudios arqueológicos, históricos o literarios. Luego se amplió el campo de su estudio al considerarla como ciencia dedicada al estudio del análisis formal de una imagen o de una obra que permite identificar el significado de una representación. En este sentido fundamentalmente los estudios sobre i. cristiana dieron paso a la introducción en su campo de la simbología, como una de las características de los temas iconográficos. Así, el mundo de la alegoría, del simbolismo y todo lo con ellas relacionado en cierto modo se consideraba parte de la ciencia iconográfica. Modernamente se trasciende el examen puramente formal e interpretativo, en cuanto explicación de lo que representa, de una obra de arte o de una representación plástica, para entrar en el estudio de la razón de ser de unas determinadas formas y de su evolución e integración en el contexto cultural en que se desarrollaba, abarcando asimismo el examen de los factores que contribuyen a las variaciones tanto formales como interpretativas de su utilización. En este sentido la i. es propiamente iconología, según la tesis de Panofsky.La i. comprendería únicamente el estudio de los aspectos que constituyen la base de la iconología, es decir, sus etapas previas. O sea, el análisis de la forma y su significación en cuanto se deduce de la propia forma constituiría un aspecto primario del estudio iconográfico, y del que, ahondando, se alcanza a explicar la significación o contenido de la imagen o de la alegoría, merced a unos conocimientos previos, que permiten darle una determinada significación a las formas que percibimos. Ahora bien, la interpretación de los valores que yacen en la forma visible, de los que a veces el propio artista -como inmerso en un determinado ambiente o contexto cultural que hasta cierto punto le determina- es totalmente ajeno en cuanto a voluntad de creación, entra ya en el campo de la iconología. Así, como indica Panofsky, la iconología trabaja con método sintético en oposición y como culminación del método analítico propio de los estudios iconográficos. Resultan así los estudios descriptivos preiconográficos y el análisis que conduce a la interpretación iconográfica o identificación del tema, fundamentos necesarios para la interpretación iconológica.Desde este ángulo la i. es propiamente bastante más que un método auxiliar de los estudios histórico-artísticos, adquiriendo un valor independiente con el peligro evidente de olvidar el campo propio de estos estudios. Pues, en ocasiones, desde un punto de vista iconográfico tanto o más interés tiene una obra maestra de Velázquez como una obra de carácter muy secundario en cuanto a sus valores estéticos, pero que nos muestre con más claridad la forma de pensar o la ideología de un momento determinado, de un estrato social o de una cultura. Obviado este peligro, la importancia de la i. en los estudios histórico-artísticos es evidente. Superando la forma visible, base de la apreciación estética, es indudable el acrecentamiento del valor de la obra de arte en razón del estudio de su carácter representativo o significativo de una cultura, en sus más variados y trascendentes aspectos.JOSÉ MAREA DE AZCÁRATE.
BIBL.: MOLANUS, De picturis et imaginibus sacris, Lovaina 1570; C. RIPA, Iconologia, Milán 1593; V. CARTARI, Imagines Deorum, Francfort 1686; 1. DE AYALA, El pintor cristiano y erudito, Madrid 1760; K. KUNSTLE, Ikonographie der christlichen Kunst, Friburgo 1928-29; E. MÁLE, El arte religioso del siglo XII al siglo XVIII, México 1952; L. BREHIER, L’art chrétien. Son développement iconographique, París 1918; H. WOODRUFF, The Index of christian Art at Princeton University, Princeton 1931; E. PANOFSKY, Estudios sobre iconología, Madrid 1972; L. REAU, Iconographie de I’art chrétien, París 1955; E. KIRSCHBAUM, Lexikon der christlichen Ikonographie, Friburgo 1968.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.