Humboldt, Wilhelm Von
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Biografía GER
Estadista, crítico, filólogo y filósofo alemán. Reformó sustancialmente el sistema de enseñanza prusiano; hoy se le considera uno de los fundadores de la investigación lingüística moderna (v. IDEALISMO II). N. en Potsdam el 22 jun. 1767, m. en Tegel, cerca de Berlín, el 8 abr. 1835.Primera etapa de su vida. Comprende los años de estudio y preparación y abarca de 1767 a 1802. Recibió una amplia y esmerada educación a cargo de profesores particulares. En Francfort del Oder y Gotinga estudió Derecho y se interesó por la Filología clásica y la Filosofía. Influido en un principio por J. J. Engel y F. A. Wolf, pronto entró en contacto con la filosofía de Kant (v.). Ya en este momento se perfilan los rasgos que constituirán más tarde las facetas fundamentales de su personalidad: se siente atraído por la Historia y los problemas de gobierno, se ocupa de cuestiones lingüísticas e inicia su actividad en la crítica literaria. Conoció a las figuras más representativas del mundo intelectual alemán, como Forster, Jacobi y Mme. de Staél; estuvo en muy buenas relaciones con Goethe y fue muy amigo de Schiller. Efectuó varios viajes por Alemania (Marburgo, Giessen, Francfort del Main, Weimar, Erfurt, Jena) y en 1789, una vez terminados sus estudios de Derecho, fue a París acompañado del que fue su preceptor, J. Campe. Ese mismo año contrajo matrimonio con Carolina von Dacherbden, cuya influencia será decisiva a lo largo de su vida y de su producción.En 1797 se trasladó a París, donde residió durante dos años, en el curso de los cuales su personalidad alcanza la madurez plena. Se ocupó intensamente de la literatura y del carácter del pueblo francés, siendo especialmente importante para H. el conocimiento de Rousseau (v.) y Diderot (v.) por la repercusión que ambos, pero sobre todo el primero, tuvieron en su pensamiento. En 1799 recorrió España, y es en este momento cuando descubre el lenguaje como objeto de una ciencia, cuyo estudio le ocupará el resto de su vida. Para este descubrimiento es decisiva su visita al País Vasco y el estudio del vascuence. Reinando Federico Guillermo 111, en 1801, vuelve a Berlín, donde por primera vez se pone en contacto con el movimiento romántico alemán y sus principales representantes.Segunda etapa de su vida. Este retorno a Prusia significó el comienzo de la segunda etapa que abarca de 1802 a 1819 y durante estos años H. se dedica preferentemente a actividades de tipo político y diplomático. Ocupó el cargo de representante de Prusia junto a la Santa Sede, y en 1809 fue nombrado consejero de Estado y director del Departamento de Cultura y Educación en el ministerio del Interior. En íntima relación con este cargo se encuentra, por una parte, la fundación de la Univ.de Berlín (1810-11) y, por otra, la reforma del sistema de enseñanza hasta entonces vigente en Prusia, así como el establecimiento de los fundamentos para la creación del llamado humanistisches Gymnasium. En el plano de la enseñanza primaria la reforma vino determinada por la introducción de los principios pedagógicos de Pestalozzi (v.).
Se puede decir que H. ejerció una influencia decisiva en todos los aspectos de la vida alemana precisamente a partir de su preocupación por cuanto se relacionaba con la enseñanza y la educación. Es importante el impulso que dio al desarrollo de la Academia de Ciencias y a la de Bellas Artes. Entre los problemas que le ocuparon de modo especial se cuentan el de la censura y el de la legislación referente a los judíos. En 1810 recibió el nombramiento de ministro de Estado y embajador en Viena. De 1813 a 1817 participó en varios congresos (Praga, Chátillon, Viena) y ostentó la representación de Prusia en las negociaciones de la paz de París. En 1817 se le encargó de la Legación de Prusia en Londres y en 1818 acudió al congreso de Aquisgrán. Durante los últimos años se enfriaron paulatinamente las relaciones de H. con Hardenberg, canciller del reino, hecho que determinó su retirada definitiva de la política. No obstante, en 1829 será elegido presidente de la comisión encargada de la instalación del Museo estatal de Berlín y en 1830 será de nuevo llamado al Consejo de Estado.Última etapa de su vida. El año 1819 representa el hito que marca el comienzo de la tercera y última etapa de la vida de H. Desde este momento vivió retirado en su palacio de Tegel, ocupándose preferentemente en la investigación lingüística, verdadera culminación de la obra de toda su vida. En estos últimos 15 años se dedicó al estudio de lenguas como el sánscrito, chino, lenguas indígenas de América del Sur, así como a reunir y ordenar los materiales recopilados a lo largo de los años anteriores. La obra de H. es amplia y varia. Los trabajos que más fama le han dado los realizó en el último periodo de su vida y se refieren casi exclusivamente al ámbito de la investigación lingüística.La primera aportación importante es un escrito de carácter político que contiene ya algunas de las directrices fundamentales del pensamiento de H.: Ideen zu einem Versuch, die Grenzen der Wirksamkeit des Staates zu bestimmen (Ideas para intentar determinar los límites de las funciones del Estado), 1792. Pocos años después aparecieron en "Die Horen", la rev. publicada por Schiller (v.), dos estudios de H.: Ueber den Geschlechtsunterschied und dessen Einfluss auf die organische Natur (Sobre las diferencias de sexo y su influencia en la naturaleza orgánica), 1794, y Plan einer verlgeichenden Anthropologie (Plan para una antropología comparada), 1795. La única parte publicada de los Aesthetische Versuche (Ensayos estéticos) da testimonio de su relación con Goethe (v.); lleva el título Ueber Goethes Hermann und Dorothea (Sobre el Hermann y Dorotea de Goethe).En el periodo de 1802 a 1819 no publicó un número muy elevado de obras, ya que se dedicó de manera especial a la recopilación de datos y material de trabajo. Tradujo varias Odas de Píndaro y terminó la traducción del Agamenón de Esquilo. En 1810-12 escribió Einführung in das gesamte Sprachstudium (Introducción al estudio general del lenguaje). A petición de - Lavater, publicó Correcciones y adiciones al Mithridates de Adelung sobre la lengua cantábrica o vasca (1817).Clasificación de su obra última. En el último periodo de la vida de H. cabe establecer una visión de sus obras en tres grupos:a) Las que se refieren a problemas relacionados con la lengua en el amplio sentido de la palabra, como, p. ej., Ueber das Entstehen der grammatischen Formen und ihren Einfluss auf die Ideenentwicklung (Sobre el origen de las formas gramaticales y su influjo en el desarrollo de las ideas), 1821, Ueber den Zusammenhang der Schrift mit der Sprache (Sobre la conexión de la escritura con el lenguaje), 1824, o bien Ueber die Verschiedenheit des mensclhlichen Sprachbaus (Sobre la diversidad de la estructura lingüística) 1827-29, que constituye el prólogo a su gran obra Ueber die Kawi-Sprache auf der Insel lava (Sobre la lengua Kawi de la isla de lava), publicada póstuma 1836-40, que es la obra de H. que más ha repercutido en el campo de la Lingüística. En la introducción se contienen las teorías más significativas de H. en el plano de la investigación del lenguaje, muy importantes por la influencia que tendrán en filólogos posteriores.b) Escritos que tratan temas concretos dentro de la lengua, como p. ej., Ueber den Dualis (Sobre el Dual), 1827, Ueber die Verwandtschaft des Ortsadverbus mit dem Pronomen in einigen (Sobre el parentesco existente en algunas lenguas entre el adverbio de lugar y el pronombre), 1829.c) Una serie de escritos que reúnen y confirman los resultados a que H. había llegado en sus trabajos a lo largo de su vida: Ueber die Aufgabe des Geschichtsschreibers (Sobre el cometido del historiador), 1821, Examen de las investigaciones sobre los aborígenes de España mediante la lengua vasca (1821), Ueber den Nationalcharakter der Sprache (Sobre el carácter nacional de la lengua), 1822.Hombre de Estado y lingüista. La personalidad de H. adquiere relevancia especial por su actividad cómo hombre de Estado y por su dedicación a la Lingüística. En el primer aspecto ocupó cargos de responsabilidad, trabajó junto a las figuras de la política del momento y trató de llegar a la confederación de los países alemanes, que no fue posible por la oposición de Metternich (v.). En su actuación política se pone de relieve un gran espíritu crítico y amplia visión de.los problemas. Simpatizó en principio con la Revolución francesa, y tanto en sus escritos como en su actividad se mostró como político de carácter liberal. Destaca de modo especial su trabajo en el plano de la enseñanza, no sólo por las consecuencias inmediatas (fundación de la Univ. de Berlín), sino porque confirió a las enseñanzas media y superior una función totalmente nueva. Pero no es ésta la faceta más importante.H. dedicó los últimos 15 años de su vida a la investigación lingüística. Conocía el griego, latín, francés, español, vascuence, italiano, checo, húngaro e inglés. Más tarde aprendió sánscrito y algo de chino. Las teorías más importantes se hallan contenidas en el prólogo de su obra sobre las lenguas kawi. Es patente la concepción clásica del lenguaje;- se advierte claramente la influencia de Herder (v.) y el Romanticismo (v.), así"como cierta reminiscencia de Goethe (v.) en su anhelo por lograr un lenguaje-tipo a partir de la totalidad de las lenguas. El concepto de "Síntesis" aparece constantemente en la obra de H., lo que pone de manifiesto hasta qué punto asimiló las doctrinas de Kant. H. concibe la lengua como actividad (enérgeia) y no como producto (érgon). Para él, la lengua es un organismo capaz de desarrollar funciones desde el momento de su origen, de donde deriva la imposibilidad de llegar a comprender la génesis de la lengua. Trata de explicar el proceso del lenguaje (v.) no solamente desde el punto de vista diacrónico, sino que aplica también un análisis descriptivo en función de la estructura misma de la lengua. Defiende la independencia del ámbito fonético y del semántico dentro de la palabra; ambos tienden a una síntesis en la articulación, pero no llegan nunca a identificarse. Frente a Grimm (v.), ve en el desarrollo de la lengua un movimiento espiritual progresivo, en el curso del cual el espíritu rechaza las formas superfluas y de este modo tiende más libremente a la perfección.Respecto a la forma interior de una lengua (innere Sprachform), H. llega a la conclusión de que la Gramática se acomoda a las fuerzas que constituyen la esencia del lenguaje. Éste es la forma de operación del pensamiento humano y se caracteriza por dos rasgos: sucesividad e integridad expresiva. Dentro de la totalidad de la lengua incluye asimismo las manifestaciones literarias, pues H. considera que la Literatura es el caso extremo de la expresión lingüística. La idea central es el hombre como individuo y como parte integrante de una nación. En relación con esto se halla una de las afirmaciones fundamentales de la teoría lingüística humboldtiana: el hombre sólo es hombre en tanto que posee la facultad de hablar. Herder y H. son las figuras más representativas -de la Filosofía del lenguaje en los s. xviii y xix. La verdadera importancia de H. radica en el hecho de ser el punto de arranque de la Lingüística (v.) moderna. En sus escritos se hallan las teorías que más tarde servirán de base a escuelas lingüísticas de gran trascendencia, todavía hoy plenamente vigorosas. Las figuras más destacadas de la moderna Filosofía del lenguaje como Benedetto Croce (v.), Karl Vosler (v.), Karl Bühler, Ernst Cassirer, Leo Weigerber, Benjamín Lee Whorf, entre otros, son en mayor o menor grado herederos de la tradición humboldtiana.V. t.. IDEALISMO 11.E. LORENZO CRIADO.
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