Huelva GEOG.
Categoria:
Geografía
I. Geografía. II. Historia. III. Historia de la Iglesia. IV. Arte.V. Educación y enseñanza.
I. GEOGRAFIIA. Provincia de la región andaluza, situada en la extremidad SO de España junto a la frontera de Portugal, con la que limita al O; al N lo hace con la provincia de Badajoz; al S con el océano Atlántico y al E con la provincia de Sevilla. Alcanza una extensión de 10.085 Km2, que la convierten en la quinta provincia andaluza en superficie.Está situada en la parte occidental de la depresión Bética, regada por los ríos Odiel y Tinto, los cuales han colmatado con materiales muy recientes (pliocenos y cuaternarios), el antiguo brazo de mar cenozoico que se extendió por la parte sur de la provincia. Por esto, dichos lugares poseen una superficie primordialmente llana, con sólo ligeras irregularidades. En el norte las estribaciones de Sierra Morena (sierra de Aracena y picos de Aroche) originan un relieve de mayores desniveles, aunque sin alcanzar nunca excesivas alturas. Su clima, primordialmente mediterráneo, tiene alguna influencia oceánica causada por los vientos atlánticos, de dirección SO, que penetran por el cercano golfo de Cádiz, sin hallar ningún obstáculo, vientos que proceden del persistente anticiclón de las Azores, en el Atlántico central. Por su causa, las precipitaciones son relativamente abundantes (alrededor de 444 mm/a.), aunque es de apreciar todavía la sequía típicamente veraniega (un total de 5 meses se sequedad); estas precipitaciones se incrementan en dirección al interior y al N hasta alcanzar los 800 mm/a. La temperatura media anual, en el litoral, es de 18° C., la máxima es de 25° C en agosto y la mínima, muy suave, de 11° C en enero.Recorren la provincia una serie de ríos, sometidos a un régimen fluvial mediterráneo de acusados estiajes veraniegos; los más importantes son el Tinto y el Odiel, que nacen en el país de Andévalo y la sierra de Aracena respectivamente y desembocan en el Atlántico, creando una amplia zona de marismas. En sus proximidades se levanta la capital de la provincia, la ciudad de H. Entre ambos ríos se extienden, más al interior, las ricas comarcas agrícolas de la Tierra Diana y el Condado, con los pueblos de La Palma y Bollullos del Condado. El Guadiana (v.), que corre más al O, forma la frontera con Portugal, desembocando también en el Atlántico por Ayamonte; varios de sus afluentes menores nacen en la provincia: Chanza y Ribera de Malagón.Población. Con sus 397.683 hab (1970), su densidad es de 39,4 hab/Kmz, por debajo ampliamente de la media nacional (60 hab/Kmz). Su renta por habitante es de 30.900 pts., superior a la media andaluza pero algo inferior a la nacional. Esta población se concentra en varios pueblos y ciudades importantes, entre ellas H. (96.34,7 en 1970), la capital de la provincia, que con puerto de amplio movimiento (2.000.000 t/a.), es salida para los ricos yacimientos de la provincia.En la actualidad, el 1 y 11 Planes de Desarrollo han iniciado la creación de una industria química pesada en la capital, aprovechando la citada producción minera. La ciudad cuenta con bellas playas, aunque algo inferiores que las espléndidas existentes más al oeste, que atraen un número todavía escaso, pero en aumento, de turistas. Junto a H. se pueden citar: Almonte, Bollullos del Condado, Ayamonte, Valverde del Camino, Isla Cristina, municipios todos con más de 10.000 hab., y otros muchos con más de 5.000 hab. (Cartaya, Calañas, Aracena, etc.). En conjunto, la provincia ha sufrido y sufre todavía emigración de su población, que se dirige a la cercana y más industrializada Sevilla, a Cataluña, País Vasco, Madrid y, en algunos casos, a países de la Europa Occidental; en cambio, la antigua emigración transoceánica a Suramérica tiene cada vez menor importancia. Sólo en 1967 abandonaron H., con dirección a otras provincias, 4.090 personas, recibiendo recíprocamente 1.937 inmigrantes.Economía. La producción agrícola provincial es de 2.751 millones de pts. (1968). La población activa agraria es de 76.000 personas, lo que determina una baja renta per cápita en el sector: 27.631 pts. 497 propietarios poseen 543.977 Ha. en fincas de más de 300 Ha. 30.103 tienen fincas que oscilan de 5 a 50 Ha., con 674.968 Ha., en total y 1.506 tienen fincas de 50 a 300, con 184.236 Ha. Junto a ellos, el 63% de la población activa agraria no posee tierras y debe trabajar las fincas de los anteriores. Buena parte de estos obreros sin tierras se hallan en paro estacional y cotidiano subempleo; sólo el 20% de ellos son obreros fijos. De una superficie productiva total de 902.481 Ha., son labradas 232.870 (secano: 228.467 Ha.; regadío: 4.406 Ha. de frutales y cultivos herbáceos). No son labradas: 669.611 Ha. Los cultivos básicos son cereales, vid y olivo. La ganadería no está muy desarrollada; sólo existe un número elevado de cabezas de ganado ovino y caprino. La pesca ocupa en H. un lugar muy importante. Por el tonelaje de su flota (26.124 t.), por la importancia de sus capturas (63.172), por la industria conservera y de salazón existente (21 fábricas de conservas, 58 de salazón y 9 de subproductos) y, sobre todo, por el elevado número del personal empleado en ella (11.400 trabajadores), esta actividad puede colocarse en el lugar más destacado de la economía provincial.A su altura se puede situar la minería, que emplea a 5.044 personas, en una amplia zona minera situada en el centro de la provincia (Riotinto, Tharsis, Herrerías, etc.). Las producciones principales son cobre y hierro. El valor de la producción minera es de 968 millones de pts. La industria onubense se basa en la utilización de dichos minerales. El 1 y II Planes de Desarrollo iniciaron un amplio desarrollo industrial, no exento de problemas, centrado en la química pesada: refinería de petróleos, ácido sulfúrico, abonos minerales, etc. En 1968, al terminar el I Plan estaban funcionando 14 de las 88 empresas que se acogieron al Polo de Desarrollo, realizando una inversión de 1.146 millones de pts. y con 918 puestos de trabajo. Están en construcción otras 35 fábricas. Existe además una pujante industria constructora, apoyada en el auge hotelero y en las necesidades del Polo de Desarrollo. Los servicios ocupan un lugar secundario, basados sobre todo en el turismo, fuente de un rápido incremento hotelero (2.032 plazas en 1970; 650 en 1963).BIBL: M. DRAIN, R. LHENAFF y 1. R. VANNEY, Le bas Guadalquivir, París 1971; J. BOSQUE MAUREL, Factores geográficos del desarrollo de Andalucía, en Estudio socioeconómico de Andalucía, III, Madrid (en prensa).J. BOSQUE SENDRA.II. HISTORIA. En 1833 aparece H., por Real Decreto, en la escena política de las provincias. Sin personalidad propia entonces, ha adquirido hoy, después de más de 130 años, una nueva fisonomía y una personalidad dentro del concierto de las provincias andaluzas. Es difícil precisar la fecha de la fundación de H. El prof. Arena López, en su obra El verdadero Tarteso (1927), afirma que su fundación arranca del 6.000 a. C. Perteneció al imperio de Tartesos (v.) y era conocida en la Antigüedad como Onuba.Más exacta es la llegada de los fenicios a sus costas y a la isla de Saltes, en el s. v1 a. C. Hacia el 300 a. C. llegan a H. los tirios, que entablan relaciones con los tartesios, habitantes de la comarca minera del -Tinto-Odiel. Los iberos, ca. 150 a. C., fundan H. El griego Estrabón da testimonio de que H. es una de las colonias que se apropiaron los tirios y fenicios. Pero antes, en el 238 a. C., los cartagineses, en su irrupción por la Península, hallan en H. suficiente incentivo para empeñarse en su conquista. Más tarde aparecen las legiones romanas, que tardan 13 años en vencer a los cartagineses y llamarían a H. Aestuaria. Las sierras de Aracena, Aroche, Tejada, Andévalo y Zalamea son entonces investigadas y exploradas por los romanos, que explotan las piritas de Riotinto y Tharsis. El puerto de H. adquiere gran importancia en las exportaciones de mineral.En el 713 se apoderan de H. los musulmanes, que la denominan Welba y Gaelbah. Entonces adquiere fama la fortificada Ilipla romana (Niebla), que los visigodos habían llamado Elepa, conquistada por °Abd al-°Aziz (713). Niebla mantuvo siempre su espíritu de independencia, resistiéndose al califato de Córdoba y ofreciendo serias dificultades a Abderramán III. Fue reino de taifa independiente (1023), anexionado luego a Sevilla (1051) y conquistado por los almohades (1150) y benimerines (1224), hasta que Alfonso X lo incorporó a Castilla (1261). En 1257, Alfonso II de Portugal se hace dueño de Ayamonte y Cartaya, y Sancho II y Alfonso III de Portugal guerrean al norte de las tierras de H. Son momentos en que los límites entre los reinos de Portugal y Castilla no están aún fijqdos, y parte de las tierras de la provincia de H., en especial el norte, se encuentran en manos de los portugueses.-Al ser conquistada Sevilla por Fernando III el Santo (v.), sigue H. en poder del rey moro Axafat. Pocos años más tarde es arrebatada a los musulmanes e incorporada al reino de Castilla; en 1293, Sancho el Bravo la concede, en señorío vitalicio, a Juan Mata de Lara. En 1338, Alfonso XI la cede a Alonso Méndez de Guzmán, maestre de Santiago. Pasa a manos, sucesivamente, de las familias de los Cerda y de los Pérez de Guzmán. En 1357, Pedro I reintegra a la corona las villas de Gibraleón y H., y el mismo monarca se apodera de Bollullos, Ayamonte, Lepe y Aljarafe. Por estas fechas escasea la actividad minera, en favor de la vida marinera, que prefiere, sin embargo, otros puertos del estuario: Moguer y Palos de la Frontera. Ello contribuye a que el 3 ag. 1492 zarpen de éste rumbo a las Indias las tres carabelas de la flotilla descubridora. Los primeros pasos de Cristóbal Colón en España están muy unidos al monasterio franciscano de La Rábida, de cuyos frailes recibió ayuda el descubridor de América. El nombre del puerto de Palos se asocia al de los hermanos Pinzón (v.), Cristóbal Guerra y muchos onubenses que tomaron parte en la empresa descubridora a través de numerosos viajes.A partir de entonces, hasta 1833, H. y sus tierras trabajarán en el anonimato; pero al convertirla Javier de Burgos en provincia, se inicia una nueva vida económica y política, en especial con el auge de la minería y por las concesiones hechas en 1870 a diversas compañías inglesas y francesas. H., como puerto de embarque, sirve para que se cree una red ferroviaria que facilita la penetración hacia el interior y favorece el impulso urbano y demográfico. La guerra de la Independencia (v.) afectó desfavorablemente a H., muchos de cuyos castillos y fortalezas fueron volados por los franceses.La suerte de la provincia fue diferente de la vida de la capital, en especial el norte de ella. Después de la conquista de Sevilla, Fernando III el Santo concedió a Pelayo Pérez Correa, maestre de Santiago, enterrado en el monasterio de Ten-Tudía, las tierras de la provincia lindantes con Badajoz y Portugal. Con los Reyes Católicos y más tarde con Felipe II, se marcan los límites entre España y Portugal, por lo que quedan prefijadas las líneas fronterizas de la actual provincia de H. Por Decr.de 30 en. 1964, se localiza en H. uno de los polos de promoción industrial. Con ello se inicia una nueva época para H. y su provincia. Han surgido nuevas plantas industriales, en especial químicas, basadas en su riqueza minera, que prometen para un futuro próximo una mejor y desconocida prosperidad económica.
BIBL: J. M. PEMÁN, Andalucía, Barcelona 1965; J. DE LAS CAGtGAs, Andalucía musulmana, Madrid 1955.A. FLORES DURÁN.III. HISTORIA DE LA IGLESIA. Diócesis. Adquiere vida propia por la Bula Laetamur Vehementer, de Pío XII (22 oct. 1953) con el nombre de Huelvensis, cambiado en 1971 por el de Onubensis. Desmembrada de Sevilla y sufragánea suya, abarca el territorio de la provincia civil onubense y tiene como catedral la Iglesia de N. S. de la Merced. Su población en 1972 es de 412.750 hab., de los cuales 412.175 son católicos. Está dividida en 152 parroquias, agrupadas en 12 arciprestazgos; cuenta con 172 sacerdotes seculares y 41 regulares; 72 religiosos, 388 religiosas, dos instituciones de beneficencia y 70 centros docentes (Ann. Pont. 1972).Entre los santos venerados especialmente en la diócesis se cuentan los mártires Walabonso y María, naturales de Niebla, según consta en el Oficio Divino propio, que sufrieron martirio en la ciudad de Córdoba en 851, bajo la persecución sarracena. También venera la diócesis la memoria del beato Vicente de S. José, franciscano, natural de Ayamonte y mártir en el Japón en 1640.Por su excepcional importancia histórica destacan algunos lugares eclesiásticos: el monasterio de S. María de la Rábida, cuna del descubrimiento de América; la iglesia parroquial de S. Jorge, de Palos de la Frontera, donde Cristóbal Colón y la tripulación descubridora hicieron oración antes de embarcar hacia el Nuevo Continente; la catedral edificada en 1609; del s. xv data la imagen de N. S. del Rocío, cuyo santuario, en Almonte, constituye el centro de peregrinaciones más importante de toda la baja Andalucía.Entre las instituciones diocesanas merecen especial mención la Obra de las Tres Marías y Discípulos de S. Juan para los Sagrarios-Calvarios, fundada en 1910 por el entonces párroco de S. Pedro y arcipreste de Huelva D. Manuel González García y más tarde obispo de Málaga y Palencia. Dicha Obra se halla actualmente extendida en 17 naciones.BIBL. Ann. Pont. 1972; Guía de la Iglesia en España, 1972. F. FERNÁNDEZ CABALLERO.IV. ARTE. La capital de la provincia, ciudad relativamente moderna, ha sufrido mucho en los últimos años en nombre del desarrollo económico. Quedan vestigios de época musulmana en la antigua parroquia de S. Pedro, antes mezquita, especialmente gran parte del minarete; en general es edificio gótico con resabios mudéjares, con una torre del s. xvin de la escuela de los Figueroas (v.). El convento de S. Francisco, s. xvi, poseía un gran retablo sevillano de comienzos del xvit que ha sido destruido por la humedad; otro, obra juvenil de Martínez Montañés (v.), representando la Circuncisión, se encuentra en estado fragmentario en una de las dependencias. El edificio más importante es el convento de la Merced, fundado en 1605; la fachada de la iglesia es bello ejemplar del barroco andaluz del s. XVIII. Hasta hace poco se conservaban en la sacristía algunas de las antiguas pinturas del retablo mayor, obra juvenil de Herrera el Viejo (v.). De la arquitectura civil son pocos los restos conservados; cerca de S. Pedro hay un precioso ajimez de comienzos del s. xvi, de estilo renacimiento mudéjar.Cerca de la capital, en la Punta del Sebo, se alza el monumento a Colón, realizado por la norteamericana Withney en estilo cubista. Al otro lado de la ría, el monasterio de la Rábida es un ejemplo interesante de mudejarismo andaluz (s. xiv), destacando la iglesia, que conserva una Virgen de alabastro del xtv, y el claustro. En una sala contigua a éste se encuentran los famosos frescos del descubrimiento americano del onubense Vázquez Días (v.), de vigoroso poscubismo con influencias de Nuño Golgalves (v.). No muy lejos se halla Moguer, donde destaca el convento de S. Clara, fundado en 1348, que supera el mudejarismo de la Rábida. En la Sierra de Aracena hay bellas iglesias, especialmente en el pueblo homónimo, en cuyo castillo hay una que todavía conserva una importante torre almohade; el interior es gótico mudéjar y destaca un bello sepulcro en barro cocido atribuido a Pedro Millán, discípulo de Mercadante (v.); destacan asimismo las iglesias de la Asunción y la del convento de carmelitas, con algunos relieves de Juan Giralte (1562). La iglesia de Almonaster la Real tiene portada dentro del manuelino portugués. En el s. xvin se realizan las más graciosas torres de la provincia dentro de la escuela de los Figueroas, como las de la Palma del Condado y Moguer.BIBl: 1. M. GARCÍA GÓMEZ, Huelva, León 1970.)OSÉ R. BUENDÍA.V. EDUCACIÓN Y ENSEÑANZA. Centros de Enseñanza. A) Enseñanza primaria. a) Centros y alumnos: 1.101 escuelas nacionales, 112 de la Iglesia y 90 privadas educan 49.608 niños, repartiéndose anualmente 2.389 certificados de escolaridad. Acuden también 1.662 adultos a las nacionales, 264 a las de la Iglesia y 227 a las privadas. La Escuela de la Prisión provincial tiene 49 alumnos. b) Analfabetismo. Cada año se redimen del analfabetismo 638 adultos en las nacionales, 52 en las de la Iglesia y 49 en las privadas. En 31 dic. 1967, H. registraba el 5,78% de analfabetos sobre la población adulta alfabetizable. c) Educación especial. H. cuenta con dos centros: uno para educación de subnormales intelectuales y otro para niños con desajustes familiares y sociales.B) Enseñanza media, profesional y otras. a) Media. Dos institutos (uno en la capital y otro en Aracena), dos secciones delegadas, cinco colegios privados y de la Iglesia y cuatro colegios libres adoptados reúnen un total de 5.171 alumnos. Dos de éstos tienen establecida enseñanza nocturna. Además, un Instituto laboral en Ayamonte. b) Profesional. Una Escuela de Comercio con 150 alumnos; otra de peritos de Minas 139; y una Escuela de Formación profesional industrial, 220. c) Otras. Un Seminario diocesano con 216 alumnos y una Escuela Normal de Magisterio con 721 alumnos. En H. existe una Academia-de Enseñanza por correspondencia para sastres.Actividades Culturales. Interesa destacar la Univ. de Santa María de la Rábida, vinculada a la de Sevilla, donde se celebran cursos para universitarios españoles y extranjeros y cursos de perfeccionamiento profesional para el magisterio. Está en vías de creación un Instituto Politécnico en el término municipal de Moguer. Son interesantes el Archivo de la Delegación de Hacienda, el Museo Provincial de Bellas Artes y la Biblioteca pública. En Moguer y Aracena también existe Biblioteca pública.V. ARROYO DEL CASTILLO.
BIBL.: Archivos de las Direcciones Generales de Enseñanza Primaria, Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas y Publicaciones del Inst. Nac. de Estadística.
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