Huaina-capac (Huayna-Cápac)
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Biografía GER
Duodécimo Emperador, hijo de Tupac Inca Yupanqui y Mama Ocllo. Ascendió al trono a los 18 años, por lo que se le llamó El joven Poderoso (joven=huayna, cápac= =poderoso). No le fue fácil asumir el poder, pues la reina Cori Ocllo pretendió imponer en él a Cápac Huari, hijo de Chiqui Ocllo, pero conjuró el peligro con ayuda de su tío Huaman Achachi. Sin embargo, la deslealtad de su regente Huallpaya, que intentaba sustituirlo por un hijo suyo, amenazó de nuevo el trono, hasta que otro tío del monarca, Apu Achachi, desbarató la conjuración al descubrir un contrabando de armas oculto en cestos de coca y ají.El monarca casó sucesivamente con Pillcu Huaco, Rahua Ocllo y Mama Runtu; de la primera se separó por no tener hijos. H. C., pacificada la corte, emprendió un largo recorrido por el Imperio, que comprendía lo$ territorios de la que hoy son Bolivia y Chile. Pobló el fértil valle de Cochabamba, reedificó la fortaleza de Pocona erigida contra los fieros chirihuanas, estuvo en Tiahuanaco, reglamentó la pesca de los urus en el lago Titicaca, visitó la isla del Sol, cuna de Manco Cápac y Mama Ocllo, y al recibir noticia de alborotos en el Chinchaysuyu, se dirigió al Cuzco, donde organizó un fuerte ejército para sofocar la revuelta. Siguió por el nuevo camino que conducía a Quito, deteniéndose en Villcashuaman, en Jauja, en Cajamarca, desde donde logró pacificar a chupachos y chachapoyas, así como a los de Ayabaca, Huancabamba y Cajas. Mandó expediciones a Puerto Viejo y Guayaquil. Permaneció mucho tiempo en Tumipampa, donde hizo construir un suntuoso templo en el que colocó una estatua de oro de su madre. En la comarca de Pasto tuvo muchas dificultades e incluso derrotas; pero logró al fin, con ingeniosa estratagema, vencer a los indomables cayambis que tuvieron numerosas pérdidas. Decidió viajar al Cuzco por el camino de la costa, visitando los feraces valles y pueblos muy prósperos, pero le retuvo una sublevación de los isleños de la Puna. Al fin, vencida ésta, siguió adelante hasta el célebre santuario de Pachacamac, donde se dice que entabló una "conversación" con el dios que entonces se llamaba Irma, quien le rogó que mandara construir un templo de piedra al estilo del de Cuzco. El inca accedió. (Hoy se puede ver en las ruinas un muro de piedra de ese estilo). Después de hacerle muchas ofrendas, y cuando H.-C. se preparaba para continuar su marcha, recibió la noticia de que una extraña peste estaba diezmando el Cuzco y regresó a Quito, donde murió poco después (1525).LUIS E. VALCÁRCEL.
BIBL.: L. E. VALCÁRCEL, Historia del Perú antiguo, a través de la fuente escrita (siglos XVI, XVII y XVIII), Lima 1964.
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