Hormonas. Medicina. MEDICINA
Categoria:
Medicina
Se definen como tales, las sustancias trasmisoras químicas vertidas a la sangre por células especiales de las glándulas endocrinas y que son transportadas a otras células sensibles a ellas.Las h. de los mamíferos son, fundamentalmente y desde un punto de vista químico, de tres tipos: esteroides, polipéptidos y aminas. Se han aislado muchas en estado puro y, en los últimos veinte años, se han identificado nuevas h., p. ej.: aldosterona, tirocalcitonina, factores liberadores hipotalámicos, etc.Algunas glándulas, como el tiroides, almacenan en su interior cantidades considerables de las h. que producen; en otras muchas glándulas, las h. son fabricadas y liberadas con un ritmo impuesto por las necesidades del organismo. Para mantener estas necesidades hormonales de los tejidos del organismo, el sistema endocrino ha de, ser muy elástico y esta elasticidad le proviene de su jerarquía de funciones: hipotálamo-glándula rectora o hipófisis-glándula periférica-células sensibles de los tejidos periféricos. Esta jerarquía no es sólo del superior al inferior sino que, por su mecanismo de contrarregulación, el inferior también influye sobre el superior. Los órganos superiores hipotálamo e hipófisis ejercen su influencia por medio de liberadores y h. trópicas, los inferiores por las concentraciones de h. en sangre y tejidos que inhiben los órganos superiores. Las acciones "jerárquicas" de una hormona serían: actuar sobre los tejidos del cuerpo en mayor o menor grado según la sensibilidad de éstos; inhibir la glándula que la produce; actuar sobre otra glándula superior o inferior inhibiéndola o estimulándola; y, por fin, puede inhibir la acción de otra hormona sobre los tejidos donde actúa.La vida media de las h. es muy variable desde minutos a días, según el ritmo de su inactivación y eliminación. La respuesta a las h. de los tejidos sensibles puede ser inmediata o tardar varias horas, pudiéndose dar una respuesta inmediata en un tejido y tardía en otro.Las concentraciones en las que las h. actúan son muy pequeñas debido a la gran sensibilidad de los receptores. La inactivación de las h. puede realizarse en los tejidos específicamente sensibles o en otros órganos, especialmente en hígado y riñón. Parece demostrado que las glándulas segregan hasta una tasa o nivel basal cuantitativo de hormona en sangre y, cuando las circunstancias lo requieren, pueden aumentar este nivel considerablemente. P. ej., se sabe que, en la destrucción crónica de las suprarrenales, ha de estar destruido hasta el 90% de estas glándulas para dar sintomatología.Para el mecanismo de acción de las h. se han propuesto las siguientes teorías: actuarían a nivel de las membranas celulares, sobre los enzimas, sobre los genes, o por liberación controlada de iones: sodio, potasio, etc.; pero el mecanismo definitivo todavía se desconoce. Iremos viendo las h. que conocemos hasta hoy, junto con las glándulas que las producen, y los efectos más importantes y mejor conocidos.En el hipotálamo, que constituye parte del cerebro (v.), se producen los "factores de liberación", así llamados porque dan lugar al actuar sobre otras glándulas a la liberación de sus h. Se conocen factores que liberan h. adrenocorticotropa, tireotropa, del crecimiento, y h. luteinizante en la mujer y estimulante intersticial en el hombre. Parece demostrado que se producirían, además, la oxitocina y la varofocerina que por el "sistema postal hipofisario" (vasos y nervios) pasarían a la hipófisis posterior, que haría sólo de reservorio de estas h. En el lóbulo anterior de la hipófisis se producen h. que, a su vez, actúan sobre las glándulas periféricas, dando lugar a la formación de sus propias h. P. ej.: la hormona tirotrópica actúa sobre la glándula tiroides que aumenta la producción de tiroxina. Así se producen: la hormona del crecimiento (STH) que estimula el crecimiento de los tejidos sobre todo a nivel de los cartílagos, la hormona tirotrópica que estimula la glándula tiroides, la hormona adrenocorticotropa que estimula la corteza suprarrenal, la hormona estimulante de los folículos que actúa sobre los folículos ováricos y la producción de estrógenos, la hormona luteinizante que estimula la ovulación y formación del cuerpo lúteo en el ovario, la hormona estimulante intersticial estimula la producción de andrógenos a nivel del testículo.En la mujer, el ovario elabora los estrógenos cuyas funciones son el desarrollo de las mamas, la regulación del ciclo menstrual, de la temperatura basal del ciclo, etc., y los gestágenos (progesterona), que transforman las glándulas de la pared interna del útero y preparan a éste para recibir el embarazo, proteger la placenta, etc. En el hombre, el testículo segrega los andrógenos (testosterona), que desarrollan los órganos sexuales, estimulan el crecimiento del pelo y de la barba, aumentan la líbido, etc.Hay unas glándulas indispensables para la vida: las cápsulas suprarrenales. Estas glándulas producen los glucocorticoides indispensables para vivir, cuyas funciones, entre otras, son: forman glucosa a partir de proteínas y grasas, disminuyen la inflamación, aumentan la eficacia muscular, disminuyen la proliferación ~de tejido fibroso, atrofian el tejido linfoide, etc. Ademas, en estas glándulas se producen aldosterona, que conserva el agua, sodio y cloro a nivel del riñón eliminando potasio, y una h. del tipo de los andrógenos. En la médula suprarrenal se produce la adrenalina, cuya acción es similar a la del sistema nervioso simpático, contrayendo los vasos periféricos, elevando la tensión arterial, aumentando el metabolismo basal, etc.Dos h. se producen en la glándula tiroides: la tiroxina, ya conocida desde hace años, eleva el metabolismo basal, es necesaria para el crecimiento normal, aumenta la excitabilidad del corazón, aumenta la absorción a nivel del tubo digestivo, etc.; y la tirocalcitonina, conocida modernamente, cuya acción se desconoce aunque se sabe actúa en el metabolismo fosfocálcico. Junto al tiroides, las glándulas paratiroides segregan la hormona paratiroidea que regula el metabolismo del fósforo y del calcio, actuando sobre la absorción del calcio a nivel del tubo digestivo, liberación a partir de los huesos del esqueleto y eliminación por el riñón.En el páncreas se producen dos tipos de h. de acciones antagónicas en algunos aspectos. La insulina aumenta la combustión de la glucosa e hidratos de carbono, disminuye la combustión de las grasas, contrarresta la acción de las h. que aumentan la glucosa en la sangre, acelera la formación de glucógeno, etc. El glucagón, que es la segunda hormona, aumenta en la sangre los niveles de glucosa.En la placenta se forman durante el embarazo varias h.: gonadotropina coriónica, análoga a la hipofisaria anterior y con acciones semejantes a la h. luteínica, progesterona, estrógenos, glucocorticoides y h. de crecimiento placentaria-lactógena.Las h. se emplean extensamente en Medicina clínica de tres formas diferentes: 1. Para corregir un déficit o hipofunción. de determinada glándula endocrina. 2. Como auxiliar diagnóstico, para determinar la suficiencia de función de una o más glándulas endocrinas. 3. Con un sentido de terapéutica no sustitutiva, a diferencia del apartado 1, o bien, como fármacos que ejercen efectos sobre el organismo que sean exageración de su acción fisiológica o efectos completamente nuevos, éste es el caso de los tratamientos hormonales en el cáncer, de uso tan frecuente.El tratamiento hormonal no es sencillo, dado que el aporte terapéutico de una hormona repercute indirectamente sobre las demás y en algunas circunstancias puede determinar atrofia por inactividad de la glándula correspondiente; tal es el caso de las atrofias suprarrenales subsiguientes a la terapéutica prolongada con corticoides. Casi todos los preparados hormonales se desintegran en el tubo digestivo, exceptuando la hormona tiroidea, los glucocorticoides y las h. sexuales purificadas por lo que se han de administrar en forma de inyectables. Un tratamiento hormonal siempre ha de ser vigilado cuidadosamente por el médico y por supuesto no se puede interrumpir "a capricho", pues puede tener consecuencias graves. V. t.: ENDOCRINOLOGíA;GLÁNDULAS.M. INGELMO MORIN.
BIBL.: E. B. AsTWOOD, Endocrinología clínica, Madrid 1963; R. GREENE, Las hormonas del organismo humano, Madrid 1970; R. H. WILLIAMS, Tratado de Endocrinología, Barcelona 1969.
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