Helicópteros TECNOL.
Categoria:
Tecnología
Conceptos fundamentales. Aparatos más pesados que el aire, de sustentación y mando originados por la reacción de aquél sobre superficies o hélices de eje vertical -rotores- excitados de forma constante en su rotación mediante acción mecánica. El h. se diferencia del avión en que éste utiliza superficies curvadas fijas (alas) lográndose la sustentación merced a la reacción que origina sobre ellas el viento relativo de la marcha, en tanto que el h. puede realizar el ascenso y toma de tierra aproximadamente verticales y el vuelo estacionario (hovering) con total independencia de la velocidad de traslación, ya que en la rotación de sus hélices o rotores se encuentra la única fuente de su sustentación, como en el autogiro, del que esencialmente se distingue en que en este último el rotor sustentador tan sólo es excitado por el motor en tierra (v. AERONÁUTICA) para procurarle su velocidad de rotación normal, quedando la hélice o rotor libre durante todo el vuelo, sin otra excitación en su giro -de ahí su nombre- que la reacción del viento relativo de la marcha. La superficie sustentadora en ambos aparatos no está constituida por las palas del rotor, sino por el área barrida por él mismo en su rotación.El h. de hoy consta de fuselaje, tren de aterrizaje de patines en tipos ligeros o tres o más ruedas (que a veces se retraen durante el vuelo), uno o varios rotores de dos a seis palas y en caso de ser único, para compensar el par giroscópico (que tiende a hacer girar el aparato en sentido contrario al rotor), se instala en cola una hélice compensadora o antipar, de eje horizontal. Cuando se utilizan dos rotores pueden superponerse en el mismo eje, girando en sentido contrario, anulándose el par -con merma de la energía sustentadora total- o normalmente estableciendo en ambos extremos del fuselaje dos rotores en tandem en contrarrotación.El h. utiliza uno o varios motores, generalizándose el empleo -al incrementarse el tonelaje- de turbinas en número máximo de tres, instaladas sobre el fuselaje, o dos potentes en los tipos americanos y soviéticos.El pilotaje del h. es difícil por su falta de estabilidad natural, lográndose el vuelo vertical mediante la variación simultánea de la incidencia de las palas del rotor, y la traslación variando aisladamente el paso de cada una de ellas -o inclinando el eje del rotor-, hasta obtener una resultante horizontal adecuada.Es un hecho histórico la decisiva influencia del autogiro en la expansión del h., liberado de su tara tradicional mediante el fenómeno de autorrotación -diríase mejor "autogiración"-, peculiar del invento español (v. LA CIERVA Y CODORNIU, JUAN DE) que permite- en caso de avería mecánica o deliberadamente- el descenso lento de la máquina una vez desembragado el órgano motriz y variando el paso del rotor al instante de cesar la acción de aquél.Historia. En el s. xv, Leonardo da Vinci diseñó una "máquina voladora" que puede considerarse precursora del h.; pero el primer h. que voló fue el pequeño aparato construido por Lannoy y Bienvenu (1784), constituido por dos hélices de cuatro palas que giraban en sentido contrario. En el s. xix se disponía de la máquina de vapor, que fue aplicada a sus ingenios por Ponten d’Amecourt, Forlanini (cuyo aparato, no tripulado, se elevó a 13 m.) y otros. En el primer tercio del siglo actual se multiplican las experiencias, contándose ya con el motor de explosión, de decisiva influencia en la expansión de los aparatos más ligeros y más pesados que el aire, coincidiendo con el desarrollo de la Aerotecnia, lo que permitió la realización, hasta 1937, de modestos vuelos.El mecánico francés Paul Cornu fue el primero que se elevó, cerca de medio metro del suelo, en su tosca máquina (13 nov. 1907, motor Antoinette 24 CV). Pescara, de 1921 a 1925 construyó diversos tipos de hasta 180 CV con dos rotores biplanos de cuatro palas, recorriendo 736 m.; en otro vuelo se mantuvo en el aire casi seis minutos. El francés Oemichen -1924- cubrió el primer kilómetro en circuito cerrado en 7 min. 40 seg. (aparato de cuatro hélices bipalas y 180 CV). El italiano Ascanio, con aparato de dos rotores coaxiales en contrarrotación, y motor de 95 CV logró el 10 oct. 1930 recorrer 1.078 m. a 12,5 Km/h. y subir a 18 m. de altura; y el belga Florine, con su máquina de 200 CV, consiguió el 25 oct. 1933 volar 10 min., cifras todas demostrativas de una técnica embrionaria, sin que se mencione al Breguet-Dorand francés, por ser un giroplano.Expansión del helicóptero, basándose en la técnica del autogiro. Dos son los inventores que iniciaron (el primero en 1937-39) y lograron (el segundo) la expansión del h.: E. Focke, constructor alemán e 1. Sikorsky, ruso naturalizado americano, excepcional talento aeronáutico que en 1910 construyó un h. y en 1913 lanzó el primer avión gigante tetramotor del mundo. Ambos se inspiraron en el rotor articulado del invento de La Cierva. La máquina de Focke -en posesión de la patente del autogiro, del que construyó algunos ejemplares en 1932 y 1935 -FockeAchgelis FW-61 (constituida por fuselaje, motor de 200 CV, hélice tractora de avión, tren y plano de deriva y timón, dos grandes hélices laterales articuladas tripalas sustentadoras), superó con gran ventaja las marcas mundiales existentes, alcanzando 122 Km/h., 230 Km de distancia, 3.427 m. de altura y algo más trascendental: el descenso en autorrotación, sin motor, estilo autogiro.En 1939-41 Sikorsky creó y puso a punto su famoso VS-300, prototipo del h. moderno, reconociendo noblemente su entronque con el invento de La Cierva; estaba dotado de motor de 75 CV, rotor tripala, pequeñas hélices verticales estabilizadoras, antipar, y el 6 mayo 1941 se mantuvo en vuelo durante 1 h. 32 m.Prosigue la expansión de la máquina y en 1967 cuenta EE. UU., con los Sikorsky-61-62-64 de una o dos turbinas capaz el último para 52 paracaidistas y el tipo 65 alcanza 280 Km/h. de crucero. Se proyecta un derivado de éste de 80 plazas y 360 Km/h. La casa Lockheed, a su vez, prepara para 1972 un h. tetrarreactor de alta velocidad, 20 t. de carga o 150 pasajeros y un tipo de rotor rígido (unido directamente al eje, sin articulaciones), con 60-90 plazas y 450 Km/h.Rusia posee una técnica avanzada y varios récords mundiales. El MI-6 (el mayor del mundo) con 80 plazas o 13 t. de carga, dos potentes turbinas y el MI-10, de cuatro enormes "patas", dos turbinas de 11.000 CV en total, 250 Km/h. de crucero, se le acopla un fuselaje desmontable para pasajeros o hasta 15 t. de carga. También en América se ensaya este sistema de acoplo.Aplicaciones civiles: Salvamento, vigilancia de tráfico, bosques, redes eléctricas, oleoductos, pesca, tratamientos agrícolas y transporte (aún antieconómico).El brillante porvenir del h., agente de transporte corto y medio, se oscurecería si se lograse pronto el avión VTOL (despegue y toma de tierra verticales). España cuenta en sus Fuerzas Armadas y servicios de salvamento y tráfico, así como entidades particulares, con la nueva máquina, imprescindible ya en multitud de aplicaciones: V. t.: AERONÁUTICA;AEROPUERTO.T. DE MARTÍN-BARBADILLO.
BIBL.: E. ANGELUCCI, Aviones; ayer, hoy, mañana, Barcelona 1965; J. 1. MALUQUER, El vuelo vertical, Barcelona 1947; CH. DOLLFUS y H. BoUCHE, Histoire de l’Aéronautique, París 1933.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.