Hebreo, León
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Biografía GER
Judá o Yéhúdah Abrabanel, conocido mejor por León Hebreo, n. en Lisboa ca. 1460-65. Filósofo, médico y poeta, es uno de los más significativos representantes del judaísmo dentro del movimiento renacentista de su tiempo. Hijo de Isaac Abrabanel, ministro de Hacienda del rey de Portugal, sabemos que ya en 1483 ejercía la medicina; siguió a su padre, huido de Portugal a Castilla, al sospecharse que había tomado parte en la conjuración tramada por el duque de Braganza. H. tuvo su primer hijo en España en 1491; al año siguiente, con motivo de la expulsión de los judíos, abandonó Castilla y acompañó a su padre al destierro. Su vida es un continuo peregrinar. Instalado primero en Nápoles, allí aprendió las doctrinas neoplatónicas de labios de su amigo Pico della Mirandola (v.). Amatus Lusitanus afirma que, a petición de éste, H. escribió un interesante estudio acerca de la armonía de los cielos; este escrito, hoy desaparecido, se guardó algún tiempo en casa del nieto de Judá Abrabanel, en Salónica. Ocupada Nápoles por los franceses, huye y se refugia en Génova. .Durante su corta estancia en esta ciudad comenzó a escribir su no acabada obra Dialoghi d’amore (1501-02). La muerte de su segundo hijo, Samuel, nacido en Italia, le apenó tanto que quiso dejar Génova; así se vio interrumpida su obra, que no podrá continuar más tarde a causa de sus numerosas ocupaciones como médico. De Génova sale para Barletta, en Apulia, donde reside por poco tiempo. Conquistada Nápoles por los españoles, vuelve a ella y allí compone su Elegia sul mutarsi dei tempi (Elegía del destino), en la que llora la desgracia de su hijo Isaac, a quien los cristianos españoles obligaron a recibir el bautismo. Siente en el alma el destino fatal de su hijo, que ha renegado de la fe de sus mayores. En esta segunda estancia napolitana recibió una serie de atenciones por parte de las autoridades españolas. El Gran Capitán le tomó como médico privado y el emperador Carlos le eximió del pago de tributo de 115 ducados, impuesto a toda la comunidad hebrea en Nápoles. Posteriormente vivió en Roma y Venecia. La fecha de su muerte debe situarse ca. 1530-32, pues en la edición de los diálogos, hecha por Mariano Lenzi en 1535, se hace mención de la muerte de su autor, el judío Judá Abrabanel, conocido por L. H. Esta referencia deshace en buena parte la creencia de su conversión al cristianismo. La literatura hebrea posterior le ha considerado siempre como una de sus figuras más importantes, rechazando de plano la pretendida conversión a la religión cristiana.Además de los Diálogos de amor y la Elegía, anteriormente citados, escribió numerosas poesías. Es autor de la introducción al comentario a los últimos profetas, escrito por su padre. Se trata de un poema en hebreo de 52 versos, publicado en 1520. La obra de H. es en esencia un tratado de divulgación de las doctrinas platónicas. Los diálogos entre Filón, el amante, y Sofía (la sabiduría), la amada, versan sobre el amor. La naturaleza del amor (I), su universalidad (II) y su origen (III), son el tema central de la obra.Su pensamiento abarca toda la realidad, y el amor es eJ principio gnoseológico, lógico, ontológico y ético. Es un platonismo mezclado con ideas neoplatónicas, aristotélicas, judaicas y cristianas. Un voluntarismo filosófico en el que el amor es el principio del mundo y el proceso cósmico es fruto del amoroso. Dentro del pensamiento judío su posición es conciliadora. Está situado en medio de dos extremismos representados por Chasdai de Crescas (primacía del amor divino) y Maimónides (primacía del conocimiento). Algunos creen ver antecedentes de su obra en Marsilio Ficino. No obstante, es original y profundo. Ha sido fuente de inspiración en hombres tan preclaros como fray Luis de León, Malon de Chaide, el padre Nieremberg y otros más. Incluso Spinoza se nutrió en sus doctrinas.En torno al problema de la crítica literaria, está sin resolver si escribió originalmente en español o en hebreo. Menéndez Pelayo sostuvo en 1884 que lo hizo en español. Defienden la tesis contraria Sabino Lorenzo y Giuseppe Saitta. Carlos Montesa hace la primera versión de sus obras al español en 1584 y, poco más tarde (1590), el inca Garcilaso de la Vega hacía la suya, que dedicaba a la Sacra Católica Real Majestad en prueba de filial homenaje.V. t.: PLATÓNICOS; NEOPLATÓNICOS; HEBREOS VII.P. GARCÍA FIDALGO.
BIBL.: Dialoghi d’amore, Venecia 1536, 1541, 1545 (trad. esp., Los diálogos de amor de Mestre León Abrabanel, médico y filósofo excelente, Venecia 1568, Zaragoza 1582, Barcelona 1953). Estudios: 1. N. RODRIGUEs, A filosofia de Leao Hebreu. O amor e a beleza, "Rev. Portuguesa de Filosofia" 15 (1959) 349-386; G. ARCINIEGAs, El inca Garcilaso y L. Hebreo, o cuatro diálogos de amor, "Miscelánea de estudios de J. de Carvalho" 4 (1960) 359-367; 1. DE CARVALHo, L. Hebreo, filósofo, Coimbra 1918; G. GEBHARD, L. Hebreo, su vida y su obra, "Rev. de Occidente" 45 (1934) 1-46, 113-161; G. GENTILE, L. Ebreo e Spinoza, en Studi sul Rinascimento, Florencia 1933; J. CH. NELSON, Renaissance theorie of Love, Nueva York 1958.
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