Haití (haiti) V. Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Los aspectos lingüístico y literario de H. presentan gran interés: H. es una verdadera cuña francesa en el mundo iberoamericano, tanto por la lengua como por la cultura. Dos lenguas coexisten hoy en H.: el francés culto, que es el idioma oficial, y el criollo.El francés culto. El francés empieza a hablarse en H. a principios del s. xvlt, al ir pasando a tierra firme los piratas franceses establecidos de antiguo en la isla de la Tortuga. Se trata, en origen, de un francés dialectal (más específicamente, normando) de los tiempos de Luis XIV y Luis XV, muy depurado y puesto al día por los contactos culturales ininterrumpidos con Francia. H. mantiene siempre una estrecha unión con Francia y podemos decir que su aspecto sigue siendo acentuadamente francés.A pesar de las frecuentes revoluciones, hay en H. una intensa actividad literaria, sobre todo a partir de 1860, bajo el impulso inicial del propio presidente Geffrard (v. 111, 6). Las congregaciones religiosas docentes van formando a sus alumnos en la lengua y el pensamiento franceses: Les Fréres de 1’Instruction Chrétienne, Les Soeurs de Saint-Joseph de Cluny, Les Péres du SaintEsprit, etc. Se envía expresamente de París una misión universitaria francesa para rejuvenecer la enseñanza. Muchos jóvenes haitianos estudian en la capital francesa. La literatura se va desarrollando progresivamente: de 1898 a 1902, la rev. Ronde inculca el deseo de-1 estilo y el gusto por lo universal. A consecuencia de la ocupación americana de 1915-34, los ánimos se encienden: los poetas exhortan a sus conciudadanos a conservar su "fierté de Négre et de Latin" (orgullo de negro y de latino). Se alcanza entonces, en ambientes selectos, tal refinamiento en el francés que los visitantes quedan sorprendidos.En H. se publican periódicos y revistas del más puro estilo francés: L’Aurore, Le Bon Sens, La Discipline, Le Nouvelliste, Le Matin, Le Peuple, Le Moniteur officiel, Haiti littéraire, La Lanterne médicale, La Revue médicale, etc. En el tono declamatorio y sonoro se adivina incluso cierto gusto por una ascendencia revolucionaria y jacobina; en 1793 trae Sonthonax, comisario enviado desde Francia por la Convención, la primera idea de liberación con su proclama de libertad general en nombre de los principios revolucionarios. El Institut Fran~ais, además de su apoyo a la universidad desde 1946, publica una magnífica revista, Conjonction. El Républicain (1837) difunde el romanticismo en H. La presentación tipográfica, sin embargo, no es esmerada.El criollo. Aspectos lingüísticos. El criollo tiene también su origen en el mismo dialecto normando; la evolución hacia una clara simplificación se debe principalmente a los negros, incapaces de repetir bien lo que comprendían mal. Los franceses tuvieron que simplificar su idioma para ser entendidos. La oración se reduce a un molde fijo: sujeto, verbo y complemento (o atributo). La gramática no puede ser más sencilla: no hay palabras auxiliares o de enlace, las formas verbales quedan reducidas a una sola en cuanto a persona. Y cualquier palabra presenta elisiones, apócopes, deformaciones fonéticas o gramaticales. En el criollo quedan unas 250 palabras indígenas y todas hacen referencia a productos naturales de la isla. Este conjunto de voces es la única y última conexión lingüística con los habitantes precolombinos. Se conservan también algunos términos africanos: voudou (religión), bamboula (baile), banano y mangue (frutas), etc. Los negros, traídos a H. hasta bien entrado el s. xvrn, son originarios de muy diversas tribus y no tenían un idioma común. No faltan giros ni voces de marcada ascendencia española, de evidente explicación dado el entorno hispánico. También encontramos palabras inglesas, debidas en su mayoría a la ocupación estadounidense. Y abundan los vocablos franceses de origen marinero, como marrer (del francés antarrer, ’amarrar una embarcación’) por attacher, ’atar’ en general. El criollo conserva giros y expresiones que ya no se emplean en el francés moderno; las antiguas medidas persisten, a pesar de que se adoptó oficialmente el sistema métrico decimal en 1921: gallon para los líquidos, aune para las telas (medidas normandas), carreau para los terrenos.El criollo parece una lengua infantil y vacilante. El artículo les se contrae en ’z; j y s se reducen a z: Zézou (=fésus); la r desaparece casi siempre: pou touzou (= pour toujours). Y se da una marcada tendencia a utilizar el diminutivo afectivo ti (=petit) delante de los sustantivos y nombres propios: ti gaco (=petit garcon), ti Michel; y términos afectivos como doudoux (=chéri), tonton. Este idioma, que no ha evolucionado casi nada desde los tiempos en que desaparecieron los antiguos colonos, propio de la gente del campo y de una clase baja, se extiende a medida que el nivel de vida mejora. incluso se enseña en las escuelas (en detrimento del francés, considerado difícil y burgués) con la esperanza de reducir el número de analfabetos.Literatura. Es esencialmente de tradición oral: cuentos, refranes, canciones. Las paremiologías-francesas citan siempre proverbios haitianos.Así, p. ej., Z’af fé mouton pas z’affé cabrito (=Les affaires des moulons ne sont pas les affaires (les chévres), que se interpreta como que las cosas de los negros no incumben a los blancos. Pero desde el s. xvlll se intenta demostrar que el criollo vale como lengua de expresión literaria. Es cierto que su melodía se presta bien a una poesía tierna, melancólica y espiritual. Así, Lisette quitté la plaine (Lisette se fue del valle), atribuida a Duvivier de la Maheutiére, o Haiti chérie, de Othello Bayard, y Choucoune, de Oswald Durand, que todos los haitianos cantan. He aquí los primeros versos:Dérie gnou gros tauff’ pingouin,= Derriére una grosse tou f f e (le cactus, L’aut’ jou, rnoin contré Choucoune;je rencontrai Choucoune l’autre jour; Li souri 1’heur’ li oué rnoin.elle sourit quand elle ine vit.(Tras el grueso espesor de un cactus, / encontré a Choucoune, el otro día; / ella se sonrió cuando me vio). Hacia 1928 se desarrolla toda una escuela literaria en torno al etnólogo Price Mars, autor de Ainsi parla I’Oncle (Así habló el tío), 1928; son seguidores suyos poetas como lean Brierre y Félix Morisseau-Leroy, novelistas como los hermanos Marcelin y Jean-Baptiste Cinéas. Posteriormente, se da una poesía haitiana comprometida y de tendencia marxista. Les Gouverneurs ele la rosée (1944), de /acques Roumain, se traduce a 17 idiomas; la ed. Gallimard publica las novelas de Jacques Stéphen Alexis; René Dépestre canta a Stalin y a Maurice Thorez en sus odas. A pesar de que la infiltración americana es cada vez mayor en H., el francés (criollo o culto) no parece estar verdaderamente en vías de pronta desaparición.V. t.: 1, 2; FRANCIA VIII.IÑIGO SÁNCHEZ-PAÑOS.
BIBL.: J. CH.AUVELOT, islas paradisiacas, Barcelona 1953; A. VIATTE, La lrancopltolne, París 1969; F. L. SCHOELL, La langue lrancaise dans le monde, París 1939.
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