Gómez de Avellaneda, Gertrudis
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Biografía GER
Autora dramática, poetisa y novelista cubana. Hija de un comandante de marina español y de madre cubana, G. Gómez de Avellaneda y Arteaga n. en Puerto Príncipe (Camagüey), el 23 mar. 1814. Desde niña se aficionó a las letras y a la dramaturgia. El 9 abr. 1836 salió con su padrastro y su madre de Santiago de Cuba hacia Europa, escribiendo en esa ocasión su soneto Al partir. Después de una corta estancia en Burdeos, reside un año en La Coruña y más tarde en Sevilla, conoce a Ignacio de Cepeda, con el que tiene amores frustrados, publica versos con el seudónimo de La Peregrina y estrena su drama Leoncia (1840). Muy estimada por los principales escritores españoles, se traslada a Madrid, donde en 1841 aparecen sus Poesías, con un prólogo de Juan Nicasio Gallego (v.) que la consagra, y su novela Sab. En 1844 publica otras dos novelas: La Baronesa de foux y Espatolino, y estrena dos obras dramáticas: Alfonso Munio (después Munio Alfonso), con gran éxito, y El Príncipe de Viana. Sus amores con el poeta Gabriel García Tassara terminan trágicamente, después de la muerte de la hija de ambos. En 1846 se casa con Pedro Sabater, diputado a Cortes y jefe político de Madrid, estrena Egilona y muere su esposo en Burdeos.En 1849 presenta con éxito la tragedia Saúl, en 1851 Flavio Recaredo y en 1852 La verdad vence apariencias, Errores del corazón, El donativo del diablo y La hija de las flores. El 26 abr. 1855 se desposa con el coronel Domingo Verdugo, ayudante del rey y diputado a Cortes, en boda apadrinada por los reyes. En 1858 fracasa su comedia Tres amores por un incidente provocado en el público y, en cambio, su drama Baltasar alcanza 60 representaciones consecutivas. Su esposo es víctima de un atentado, al que ella, en carta pública a Isabel II, atribuye motivos políticos. El 24 nov. 1859 regresa con su esposo a Cuba, donde es coronada por Luisa Pérez de Zambrana, el 27 en. 1860, en el Teatro Tacón de La Habana; dirige el Álbum cubano de lo bueno y de lo bello y realiza un recorrido triunfal por la isla, publicando en 1861 su novela El artista barquero. El 28 oct. 1863 muere Verdugo en Pinar del Río. En plena crisis religiosa parte hacia Estados Unidos, pasa por Londres y París y regresa a Madrid en octubre de 1864. Desde 1865 reside cuatro años en Sevilla, donde edita su Devocionario (1867). Entre 1869 y 1871 publica los cinco vol. de sus Obras literarias.M. en Madrid el 2 feb. 1873. Sus restos fueron trasladados, con los de su esposo, al cementerio de S. Fernando en Sevilla. Después de su muerte aparecieron. su autobiografía y sus cartas, con prólogo de Lorenzo Cruz de Fuentes y necrología de Ignacio de Cepeda (Huelva 1907), reimpresos por Cuba contemporánea en La Habana (1914); Memorias inéditas, anotadas por Domingo Figarola-Caneda (1914); la edición nacional de sus Obras en seis vol. (1914); Diario de amor, publicado por Alberto Ghiraldo (Madrid 1928), y una antología con prólogo de Ramón Gómez de la Serna (Buenos Aires 1945).Como lírica, dentro de la escuela de M. J. Quintana (v.) y Gallego, su rasgo más personal es la fuerza de la pasión o el fervor religioso, siempre con entonación robusta y elocuente. Su vasta producción dramática cuenta con piezas de primer orden y con una obra maestra del teatro romántico: Baltasar. Menos valor tienen sus novelas, entre las que destacan Sab y Guatimozín. Son también notables sus cartas y algunas de sus leyendas. Su obra pertenece tanto a Cuba como a España, cuyos más altos críticos (Menéndez Pelayo, Valera) la elogiaron ampliamente.CINTIO VITIER.
BIBL.: M. AGUIRRE, Influencia de la mujer en Iberoamérica, La Habana 1948; M. BALLESTEROs, Vida de la Avellaneda, Madrid 1949; E. COTARELO Y MORI, La Avellaneda y sus obras, Madrid 1930; J. M. CHACÓN Y CALVO, Las cien mejores poesías cubanas, Madrid 1958, 98-134; D. FIGAROLA-CANEDA, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Madrid 1929; D. M. LOYNAZ, La Avellaneda, una cubana universal, Camagüey 1953; R. MARQUINA, Gertrudis Gómez de Avellaneda, La Peregrina, La Habana 1939; M. MENÉNDEZ PELAYO, Historia de la poesía hispanoamericana, Madrid 1911, 264-271; J. VALERA, Obras completas, II, Madrid 1942, 111-117, 367-379; E. J. VARONA, Estudios y Conferencias, La Habana 1936, 423-435.
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