Gijon GEOG.
Categoria:
Geografía
Puerto y ciudad claves de la región central de Asturias, forma hoy el núcleo más dinámico y de mayor porvenir del llamado "Ocho asturiano" (Oviedo en el centro, Avilés y Gijón en la costa, y Mieres y Sama de Langreo en la cuenca minera). La ciudad estaba amurallada en la Baja Edad Media, sobre el pequeño promontorio de Santa Catalina, asomado al centro de una hermosa y amplia bahía. En el s. xvii, inicia la expansión ganando terrenos a costa del arenal y de una laguna que será desecada. En 1618, se habla ya de Cima y Bajo de Villa como de dos barrios distintos que forman el corazón urbano; y en 1697, de los de Huelga y Humedal. En el s. xviii, el progreso comercial vinculado al puerto ocasiona una nueva expansión, que culmina en el s. xix con las mejoras de la infraestructura regional (ferrocarriles y carreteras) y local, ampliándose hasta nuestros días el espacio urbano en dirección al mediodía (carreteras a Langreo y Oviedo) y al poniente (El Musel).El empuje moderno está vinculado a la cuenca minera. A principios del s. xix, se rechaza la solución fluvial como salida del carbón al mar (río Narcea y puerto de San Esteban de Pravia) y se elige a G. como puerto comercial y de refugio que la Asturias central necesitaba. El ferrocarril y el puerto exterior (1884 y 1891 respectivamente) sientan las bases definitivas del alborear industrial y comercial. También a comienzos del s. xix, se inician las manifestaciones industriales (tabacos, vidrios, fundiciones, alimentación, curtidos y tejidos), algunas de las cuales se consolidan a fines de dicha centuria, en que se crea además una factoría siderúrgica. Acabada la Guerra civil, empieza otra nueva etapa, más dinámica conforme pasa el tiempo (fundiciones, manufacturas metálicas, textiles, química), de forma que hoy G. es el único ejemplo de ciudad asturiana que ha sabido elegir el camino de la industria transformadora. Por otra parte, en 1964, la empresa UNINSA, fusión de las viejas siderurgias del país, crea en el área suburbana unas nuevas instalaciones siderúrgicas.En este despliegue, el puerto ha desempeñado un papel definitivo. Dejando aparte el puerto tradicional, El Musel se halla situado al extremo noroeste de la bahía, muy cerca del cabo de Torres. Tiene una superficie abrigada de 50 Ha., disponiendo de más de 5.000 m. de muelles, de los que unos 3.000 se dedican al tráfico comercial; la densidad de tráfico es de unas 1.400 t. por m. La capacidad de sus diques secos supera las 75.000 t. Se realizan obras con vistas al aumento del tonelaje, entre las que destacan las del dique de Levante. En 1967, el movimiento ascendió a 3.313.061 t., de las que un 42% correspondieron al carbón, un 18% a mineral de hierro y un 29% a productos petrolíferos. La vinculación cada vez mayor a ENSIDESA, la factoría avilesina, y la puesta en marcha de UNINSA, explican el descenso del porcentaje carbonero que hacia 1960 era de un 75%.La ciudad, de acuerdo con la expansión fabril y el desarrollo portuario, ha visto crecer sus efectivos demográficos: los 23.000 hab. de 1857 se duplican antes de terminar el siglo para alcanzar en 1968 un total de 152.800 hab. Un nuevo cinturón urbano, residencial e industrial, se va perfilando sobre un gran arco a más de 6 Km. del centro de la ciudad, desde la Camocha (con sus recientes instalaciones carboneras) hasta Aboño. V. t.: ASTURCÁNTABRA, REGIÓN 1.M. FERRER REGALES.
BIBL.: L. GARCÍA PELÁEZ y JOSÉ B. ÁLVAREZ BuYLLE, Localización geográfica de las industrias de Gijón, Oviedo 1962; J. GARCíA PRADO, La villa de Gijón, Gijón 1954.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.