Gazal LIT.
Categoria:
Literatura
Concepto. Género poético típico de las literaturas árabe, persa, turca y urdú. En la literatura árabe se trata de un poema lírico cuya etimología está emparentada con las ideas de `piropo’, cumplido, etc. De la misma raíz deriva la forma tagazzul `componer poesías amorosas’. Conceptualmente el g. tiene estrecha relación con el nasib (o tasbib), prólogo amoroso que sirve de introducción junto con el rahil (descripción de un viaje por el desierto), al tema panegírico que caracteriza la composición poética llamada casida.Origen. El origen del nasib fue atribuido por los historiadores de la literatura árabe a distintos autores: Ibn Hidám, Muhalhil y lmru’ -1-Qays; al margen de quien fuera realmente su inventor, estos tres escritores están relacionados con el núcleo poético de Hira, en el cual, a fines del s. vi, debió recibir su forma definitiva e integrarse en la casida como una parte más de la misma. Cuando un siglo después el tema amoroso se desgajó del marco tripartita de la casida para reanudar su vida independiente recibió el nombre de "gazal", el cual se aplicó también a los versos o grupos de versos sueltos de cualquier época cuya temática fuera la misma que la del nasib. A partir de este momento (s. v11i), puede seguirse la evolución del género con seguridad.Evolución. En primer lugar nos encontramos con un grupo de poetas, `Umar b. abi Rabia (m. 711), al-Ahwas (m. 728) y al-`Aryi (m. ca. 738), a los que globalmente se les conoce como hiyázíes por haber vivido en la región de Arabia llamada Hiyáz (Hedyaz). Para ellos, como dice Blachére, la mujer "encarna el amor femenino humilde ante el destino, dispuesta a someterse al seductor", y la hacen objeto de un madrigal que muchas veces se compone pensando más en la música que ha de acompañarlo que en el valor que pueda tener su recitación. En consecuencia, introducen novedades formales que distancian sus producciones del nasib de las casidas y desarrollan el diálogo, que había sido introducido tímidamente en la época preislámica. Así, `Umar b. abí Rabia: "Pregunté: -¿Quién es éste?-. Replicó: -Alguien a quien Dios ha enloquecido contigo-. Dije: -¿Es verdad? Replicó: -Es un decir que ha dejado al corazón en herencia tristeza y pena". A veces se recurre a la reiteración de una misma palabra para acomodar la letra a la música. Dice el mismo autor: " ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravo! Un amigo cuyo desdén soporto...".La lengua es mucho más sencilla que la utilizada por los cultivadores de la casida en los correspondientes nasib; las ideas que se desarrollan son atrevidas, hasta el punto de que hubo padres que prohibieron a sus hijas que leyeran los g. Las escenas descritas son reflejo, muchas veces, de hechos reales y en los versos aparecen figuras que luego fueron típicas de esta poesía, tales como el ragib o espía, el `edil o censor y el kásih (malvado, ruin). Para los hiyázíes, el poeta es "un Don Juan, víctima de su Inés de turno", que no cejará en sus galanteos hasta envejecer. Así dice Ibn abi Rabia: "La juventud se ha ido. Las canas han aparecido, rutilantes, en la cabeza. La juventud, que tan mal hacía pensar de nosotros, se ha ido sin que alcanzáramos la esperanza de una sola de sus alegrías. La juventud se ha ido y no volverá... La juventud ha muerto y la muerte ha ocupado su sitio, ¡malditas sean las canas en cuanto llegan! ". Pero aun en estas circunstancias no hay que renunciar al pasado:"Cuando era joven era amado sin saberlo; ahora, viejo, pongo mi homenaje al pie de las bellas hasta que llegue el día de mi muerte".Al mismo tiempo que los g. del tipo señalado, aparecen unos poemas delicados, de dudosa filiación, destinados a narrar el amor del beduino por una sola mujer, a la que, a pesar de las ocasiones que se le ofrecen, nunca intenta conseguir. Así, p. ej., Yamil y Maynún, que pasaron a la historia literaria unidos a los nombres de sus amadas Butayna y Laylá. Estas parejas de amantes sobre cuya real existencia se han formulado serias reservas, encarnan el amor más puro, aquel en que el amante muere antes que profanar a la amada. Los historiadores árabes dicen que los miembros de la tribu de `udrá’ (¿de la virginidad?) eran los más propensos a sentir este tipo de pasión, que, por contraposición al amor carnal (ibáhí, lícito) de los hiyñzíes, recibió el nombre de `udri.A mediados del s. viii ambas corrientes confluyen en el Irak y algún autor, como Bassár b. Burd (m. 784), compone g. de ambos tipos; otros, en cambio, como al-`Abbás b. al-Ahnaf (m. ca. 808), se especializan exclusivamente en el tema `udri y en sus versos aparecen personajes-tipo que siglos después se encuentran en la literatura provenzal (v.) delineando una nueva figura de mujer: la protagonista del amor cortés. A partir de este momento, los poetas del s. ix cultivarán el g. de uno u otro género o bien de ambos a la vez y algunos, como Abú Nuwás (v.), lo emplearán para el canto de relaciones inconfesables.Gracias al conocimiento cada vez más profundo que los hombres de esa época tuvieron de las doctrinas clásicas y sobre todo del neoplatonismo, crearon un cuerpo de doctrina, el del amor platónico, y a partir de ese momento el g., estereotipado en una de sus dos vertientes, se extendió por todo el mundo árabe.En el dominio lingüístico del persa, el g. nació al desgajarse el nasib o nasb del resto de la casida, constiyendo una estrofa independiente de cinco a 12 versos que se utilizó para cantar temas como el vino y la primavera, que podían emparentarse con el propiamente amoroso. A lo largo del tiempo se insertó, mediante una hábil transición, el apodo poético del autor (tajallus) en el último verso.I. VERNET GINÉS.
BIBL.: R. BLACHÉRE y A. BAUSANI, Ghazal, en Encyclopédie de 1’lslam, 11, 2 ed. Leiden-París 1965, 1051-1060; A. BAUSANI y A. PAGLARO, Storia della letteratura persiana, Varese 1960, 298 y 250-259.
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