Galván, Manuel de Jesús
Categoria:
Biografía GER
Novelista romántico dominicano. N. en Santo Domingo el 3 en. 1834, y m. en Puerto Rico el 13 dic. 1910. Formado en copiosas lecturas, no estudia en la Universidad, pero es licenciado en Leyes por la Suprema Corte de justicia. Hasta 1903, fecha en que se retira a la vida privada, es el hombre eminente al que los gobiernos procuran atraer y honrar. Se dedica a las letras, y funda, con otros escritores, la Sociedad de Amantes de las Letras y el periódico El Oasis (1854), en el que, con el seudónimo de Emmanuel, publica versos de escaso valor. Apoya la candidatura del general Santana, del que será secretario particular. Las luchas internas dominicanas y la amenaza franco-africana de Haití le hacen defender la reanexión del país a España, que ya Santana había proclamado en 1861. Durante la ocupación española ostenta importantes cargos. Al abandonar los españoles la isla, marcha con ellos y se refugia en Puerto Rico, en donde es nombrado intendente de Hacienda. En 1874 regresa a Santo Domingo. Dos años después, colabora con el presidente liberal Espaillat y es elegido ministro de Relaciones Exteriores. Ocupa también otros cargos y los ministerios de Justicia e Instrucción Pública.Fue conservador, hombre apegado a la tradición, pero tolerante con las ideas liberales. Católico, hispanófilo, sincero, fiel a sí mismo y a sus ideas, fue el autor de la mejor novela histórica del romanticismo hispanoamericano (v. ROMANTICISMO IV). Enriquillo, leyenda histórica dominicana se publicó incompleta en 1879 e íntegra en 1882. Quiso G., más que hacer obra de imaginación, dar una lección de buen gobernar, con lo que la novela pasa del terreno histórico al político. Su tema es la rebelión del cacique Enriquillo, ganado por la cultura blanca hasta que es empujado a la sublevación, cuando atentan contra el honor de Mencía, su esposa. Con el perdón del Emperador, se abre un futuro de paz y esperanza. Situada en la época del gobierno de Diego Colón, sirve de enjuiciamiento a toda la conquista y colonización de América. En esta obra, de alto valor ambiental, G. supo pintar un perfecto mural de vida colonial, en el que abundan los personajes históricos. En la narración de los hechos prefirió cortar alas a la imaginación para ceñirse a la verdad, basándose en los datos concretos de la historiografía. Fueron sus fuentes Fernández de Oviedo (v.), Juan de Castellanos (1522-1607), Herrera y Reissig (v.) y, sobre todo, la obra de Las Casas (v.), al que con frecuencia transcribe literalmente y que para G. era la figura más alta del mundo español. La hispanofilia de G. no le permitió abrir un nuevo capítulo de leyenda negra sino plasmar un cuadro de gran objetividad, que le lleva al abuso de notas al pie de página y en el que deja muy clara su franca oposición a la tiranía y a la esclavitud.Resalta la perfecta estructura narrativa de este escritor de un único libro, que, formado a la sombra del clasicismo académico del s. XVIII, escribe con frase amplia, reposada y serena, una prosa limpia de excesivos indigenismos y regionalismos. Si G. era un clásico, su época era romántica, y el romanticismo entra de lleno en esta historia novelada, que no tiene nada de leyenda. Romántico es el tema de la libertad o muerte, encarnado en el protagonista, al igual que los amores fatales o idílicos; y también las pasiones, los embozados, el ambiente sentimental lacrimoso y melancólico, la naturaleza confidente y, sobre todo, ese mundo de contrastes y simetrías que radica plenamente a los personajes en el Bien o en el Mal. Obra que quiere conciliar los extremos indio-español, junta en sus páginas la leyenda negra y la blanca; por eso, al lado de conquistadores y encomenderos crueles, hay españoles que son modelos de rectitud y cristianismo. La objetividad de G. ha hecho que Enriquillo perdure, más que como novela histórica, como historia novelada, que señala las causas del fracaso de la colonización de Hispanoamérica.L. ORTEGA GALINDO.
BIBL.: E. ANDERSON IMBERT, El telar de una novela histórica. Enriquillo de Galván, en Estudios sobre escritores de América, Buenos Aires 1954; P. HENRÍQUEZ UREÑA, Enriquillo, "La Nación", Buenos Aires 13 en. 1935; J. HERNÁNDEZ DE NORMAN, La novela romántica en Las Antillas, Nueva York 1969; C. MELÉNDEz, La novela indianista en Hispanoamérica, Puerto Rico 1961.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.