Galilea, Mar de GEOG.
Categoria:
Geografía
Geológicamente el mar o lago de G. "es una parte de la gran depresión terrestre que nace en el Tauro y llega al decimoquinto paralelo bajo el Ecuador. Desde el monte Tauro hasta el África Ecuatorial, la tierra oprimida bajo dos fuerzas contrarias se rasgó como tela vieja formando esta hendidura gigantesca de la corteza terrestre, que recibe sucesivamente los nombres de mar de Tiberíades, mar Muerto, mar Rojo, lago de Niassa y Tanganica" (P. Carlos de Villapadierna).Varios son los nombres con que se designa a este mar o lago singular. Con el nombre de Tiberíades (lo 6,21; 21,1) se le conoce desde el a. 30 de nuestra Era en que Herodes Antipas construyó la ciudad del mismo nombre en honor del Emperador Tiberio; m. de G. (Mt 4,18; 15,29; Me 1,16; 7,31; lo 6,1) por la región palestinense donde se halla enclavado; lago de Kinneret, cítara o guitarra (Num 34,11), por el nombre de una antigua ciudad, hoy enterrada bajo la colina Hirbet el-°Oreimah; mar de Kirmérol en los 12,3. Los Evangelios lo llaman frecuentemente mar a secas. Lago de Genesaret (1 Mach 11,67; Le 5,1; en el Targúm Onqelos y en el yerusálmí I, Num 34,11) se le denomina por la llanura de su litoral occidental. La llanura de Genesaret, hoy llamada el-Ghuwer, se extendía a lo largo de 5 Km. con una anchura de cuatro, entre Magdala y la antigua Kinneret (cerca de Tabga).El m. de G. es de forma ovalada y tiene una longitud máxima de 21 Km. por 12 de anchura. Su profundidad máxima es de unos 45 m. (42-48). Su superficie abarca unos 170 Km2, según el P. Fernández, Miguens, Quecedo y otros. El P. Baldi afirma que la superficie del m. de G. es de 144 Km2, mientras que el P. Ubach se queda en sólo 65 Km2. A pesar de estar a 212 m. bajo el nivel del Mediterráneo (así Ubach y Baldi; para Fernández y Quecedo a 208 m.) en sus aguas dulces se crían más de 22 especies de peces, entre los que sobresale el cromis paterfamilias, llamado también "pez de S. Pedro" por el episodio narrado en el Evangelio (Mt 17,24-27). Debido a la gran depresión en que se encuentra, el m. de G. y sus alrededores gozan de clima y vegetación tropicales. La parte oriental está rodeada de montañas, causa que de siempre ha impedido la habitabilidad de esta zona. No así la parte occidental, que en tiempos de Cristo estaba poblada de importantes ciudades cu as gentes vivían de la pesca: Cafarnaúm (v.), cuartel general del ministerio público de Cristo en Galilea; Corozaín, Betsaida, Magdala (patria de la Magdalena), Tiberíades, Gerasa, Hippos, Tariqueya, que hoy suele identificarse con Magdala. En la actualidad sólo permanece Tiberíades, ciudad de unos 14.000 hab., donde está enterrado el famoso judío cordobés Maimónides (v.).El río Jordán, que nace en la falda del Hermón, llega al m. de G. y de él sale en su caminar tortuoso al mar Muerto.El m. de G. siempre tuvo embarcaciones dedicadas a la pesca y al transporte o recreo. Flavio Josefo habla de la importancia guerrera de las embarcaciones en la época romana.Las aguas del Lago presenciaron muchas jornadas de la vida de Jesús. En sus orillas realizó el Señor multitud de curaciones (Mt 15,19-20); sobre sus aguas caminó el Señor (Mt 14,25-33); en medio de una tempestad, mandó a los vientos y al mar "y se hizo una gran calma" (Mt 8,23); la pesca, de que habla S. Lucas, fue el milagro obrado por Jesús, en el m. de G., para llamar al ministerio apostólico a Pedro, Santiago y Juan que eran pescadores del m. de G. y que en el Lago y junto a él pasaron buena parte de su vida (Le 5,4-11); cerca del Lago tuvo lugar uno de los diálogos más trascendentales para la vida de la Iglesia, en el que Jesús confirma a Pedro y sus sucesores el primado sobre la Iglesia (lo 21,15-17). Precisamente junto al Lago hay una pequeña iglesia que recuerda este pasaje ’evangélico y que un día de enero de 1964 fue visitada con incontenida emoción por el papa Paulo VI.En fin, en las orillas del Lago, o sobre una barca, hablaba Cristo sobre el reino de los cielos (Lc 5,1-4); daba instrucciones a los discípulos (Mt 8,15), y explicaba las parábolas (Mt 13,1 ss.): la del sembrador, de la cizaña, de la mostaza, de la levadura, del tesoro escondido, de la red barredera, del mercader de perlas.
J. F, HERNÁNDEZ MARTÍN.
BIBL.: F. ABEL, Géographie de la Palestine, I, París 1933, 494-498; M. Du BuIT, Géographie de la Terre Sainte, París 1958, 61,79,201,209; D. BALDI, Tiberiade, en Enciclopedia Cattolica, 12, 73-75; J. F. HERNÁNDEZ, La Tierra Prometida, 2 ed. Madrid 1967, 144-146; B. M. UBACH, Genesaret, en Enc. Bibl. 111,769-771.
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