Gabriel, Jacques-ange
Categoria:
Biografía GER
Importante arquitecto francés del s. XVIII; representó en Francia, junto con J. G. Soufflot, la reacción contra el caprichoso estilo decorativo de la Regencia y primeros años del reinado de Luis XV, y la vuelta al espíritu sobrio y monumental del clasicismo. Pero mientras Soufflot se orientó decididamente hacia los modelos de la Antigüedad, preparando el camino al neoclasicismo, G. intentó la renovación, volviendo, más bien, la vista hacia el estilo nacional del Grand Siécle y constituyendo así un elemento de continuidad dentro de la arquitectura francesa. A ello contribuyó su pertenencia a una familia de artistas de profunda raigambre en la centuria anterior. Su abuelo fue ya arquitecto en tiempos de Luis XIV, y su padre, Jacques G., primo y discípulo de J. H. Mansart, sustituyó a éste como intendente de las obras reales y en tiempo de Luis XV fue nombrado primer arquitecto de la corte. Su hijo Jacques-Ange n. en París ca. 1698, y trabajó los primeros 50 años de su vida a las órdenes de su padre, hasta que en 1742, nombrado sucesor suyo como primer arquitecto, comenzó a brillar con luz propia. Académico desde 1725, los numerosos encargos oficiales le permitieron vivir desahogadamente, amasando una considerable fortuna. M. en París en 1782 y su busto, esculpido en mármol por J. B. Lemoyne, se conserva en el Louvre.Los G. se orientaron durante los primeros años del reinado de Luis XV, según el gusto dominante, hacia la decoración de interiores en estilo rocalla, de la que dejaron muestra en habitaciones de los palacios de Versalles y Fontainebleau; pero su ascendencia familiar les llevó pronto a la arquitectura monumental y al urbanismo, abandonados por el monarca, quien ca. 1750, aconsejado por madame Pompadour, decidió reemprender la carrera de las grandes construcciones oficiales. Impulsaba a ello el cambio de ideas operado ya antes de mediar el siglo. En 1737 el arquitecto J. F. Blondel proclamaba que la arquitectura monumental estaba por encima del estilo decorativo rococó, practicado en pequeñas estancias y salones, estilo que, por otra parte, era fustigado acremente por tratadistas y diletantes como Ch. N. Cochin, el conde de Caylus, cte., quienes abogaban por un retorno a la sobriedad y pureza de los modelos clásicos. G. se hizo eco de estas ideas, pero, no habiendo traspasado nunca las fronteras de Francia, volvió la vista, más que a la arquitectura italiana del Renacimiento, a la de sus grandes predecesores franceses, como Le Vau (v.) y J. H. Mansart (v.), cuyas líneas constructivas siguió en sus edificios, atemperando la decoración a la meditada y parsimoniosa de un F. Mansart. Ya, p. ej., en el ala que añadió al viejo castillo de Blois se percibe una fina y apenas proyectada molduración a la manera de F. Mansart; en cambio, el palacio de Compiégne y el primer edificio monumental que levantó en París, la Escuela Militar (1752-53), recuerdan la tendencia palladiana de un Le Vau en- la adición de cuerpos provistos de columnas gigantes sobre zócalos almohadillados, en la construcción de aplanados frontones y en las logias porticadas que preceden o flanquean el patio de entrada. En Versalles G. reemprendió en 1753 la reconstrucción y ampliación del palacio, prácticamente abandonada desde tiempos de Luis XIV. Sus ambiciosos proyectos no llegaron a realizarse totalmente por falta de recursos. Aun así levantó la sala de la ópera, cuyo foyer y anfiteatro encajan perfectamente con las características del resto del edificio. Coadyuvó en esta obra el escultor A. Pajou (v.), al frente de un equipo de ebanistas, estucadores y marmolistas. Construyó también una de las alas que flanquean el patio real (1771-74), a cuyo frente colocó un pesado cuerpo tetrástilo coronado por un frontón triangular, que desentona de la graciosa ligereza del vecino patio de mármol.Heredero de la vocación urbanística de su padre, G. fue también el ordenador de la gran plaza de Luis XV en París (actual plaza de la Concordia), para la que concibió un grandioso proyecto. Como telón de fondo a la estatua del rey esculpida por Bouchardon, ideó dos bloques monumentales destinados a albergar el Guardamuebles de la corona; entre ellos se abriría una calle dotada de edificios del mismo estilo conducentes a la plaza de la Magdalena, donde se construiría una iglesia. De todo este proyecto su autor no llegó a realizar más que los pabellones dedicados a Guardamuebles (actuales Ministerio de Marina y Hotel Crillon) entre 1755-63. El efecto monumental de estos pabellones evidencia en el artista un estudio detallado de la columnata del Louvre, levantada un siglo antes por Perrault; existen los mismos cuerpos de ángulo en resalto flanqueando una logia de columnas exentas, bañadas de luz y aire, que dejan en intenso claroscuro la galería del fondo, pero las proporciones son más pesadas y el ritmo menos cadencioso que en Perrault. La guarnición de las ventanas y la decoración en general, aunque recuerdan a las del Louvre, resultan más macizas, como elementos puramente plásticos destinados a ser contemplados en perspectiva.Con todo, la obra más representativa de G., que inaugura el llamado estilo Luis XVI, es el Petit Trianon, que se construyó, sin embargo, por orden de Luis XV (176264). La delicadeza de las proporciones, el acoplamiento de cada uno de los elementos decorativos al conjunto, el relieve calibrado de cada encuadramiento, la tersura con que se esculpe la piedra a modo de delicada epidermis, manifiestan una nueva sensibilidad y un nuevo gusto. La suprema elegancia conseguida con los medios más sencillos ha hecho que se bautizara a este edificio con el nombre de "Erecteion francés". Lejos ya de sus construcciones monumentales, el Petit Trianon de Q.; -con su delicadeza frágil y femenina, es el mejor símbolo de la corte francesa de María Antonieta, quien en 1774 lo convirtió en el escenario de sus fiestas eglógicas y pastoriles, rodeándolo para ello del famoso hameau y de bosques, lagos y ríos artificiales.A. RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS.
BIBL.: G. PAULI, Arte del Clasicismo y del Romanticismo, en Historia del Arte Labor, XIV, Barcelona 1948; L. HAUTECOEUR, Historia del Arte, V (Del Romanticismo al s. XX), Madrid 1966; ÍD, Histoire de l’architecture classique en France, IV, París 1952; E. DACIER, Le style Louis XVI, París 1939; G. GROMoRT, Jacques Ange Gabriel. Sa vie et sol: oeuvre, París 1933.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.