Fútbol, I. Juego
Categoria:
Varios
El f. tiene, en su sencillez de comprensión y en su alcance mundial, dos características importantes. Pocos deportes han logrado superarle en popularidad. Se practica con un balón en cuya disputa y control rivalizan dos equipos de 11 jugadores cada uno. El balón puede tocarse con todo el cuerpo, excepción hecha de brazos y manos. Tan sólo el guardameta puede utilizarlos dentro del área de penalty. El f. como juego que es, tiene un objetivo específico: el gol, es decir, introducir el balón en la portería del equipo contrario, teniendo en cuenta las condiciones que señala el reglamento. Éste se concreta en 17 reglas, que son las directrices en las que se basa el juego. Con la aparición de estas reglas, que sirvieron para unificar los distintos criterios existentes, se puso fin a uno de los problemas más graves con que se enfrentó el f. en Inglaterra, en los últimos años del s. XIX (v. II). Estas normas se extendieron después al resto de las naciones europeas.El equipo usual de un jugador se compone de camiseta (jersey en el caso del guardameta), calzón corto, medias y botas. Las suelas de las botas van provistas de tacos o de tiras transversales de cuero o caucho. El color de la vestimenta del guardameta le distingue claramente del resto de los jugadores. Ningún jugador puede llevar objetos (vendajes de escayola, gafas, tacos de nylon, cintos con hebillas metálicas, etc.) que signifiquen un peligro para los restantes jugadores. El árbitro decide en cada caso y es el único responsable en este aspecto.El balón es esférico, con cubierta de cuero y confeccionado con materiales que no constituyan un peligro para quieres practican el f.; su circunferencia es de 71 cm. como máximo, y su peso no será mayor de 453 g. ni menor de 396. El árbitro comprueba todos estos detalles antes de comenzar el partido, y el balón no puede sustituirse a lo largo del encuentro sin su previa autorización.El terreno de juego es de forma rectangular con una longitud máxima de 120 m. y mínima de 90, y anchura no mayor de 90 m. ni inferior a 45. Para los partidos de categoría internacional, la longitud es de 110 m. como máximo y 100 como mínimo, y la anchura de 75 y 64 m. respectivamente. El campo de juego se suele marcar con unas líneas bien visibles, no mediante surcos, de un ancho que no exceda los 12 cm. Se forman así las líneas de banda, las de meta o de gol y la medianera, que se traza a lo ancho del terreno. El centro del cam o se indica con un punto, alrededor del cual se dibuja una circunferencia de 9,15 m. de radio. El terreno de juego está cubierto de césped.Tres áreas se distinguen en todo campo de fútbol: a) la de meta se sitúa delante de la portería, es rectangular y mide 18,32 X 5,50 m. La portería está formada por dos postes que distan 7,32 m. entre sí y se unen en sus extremos por un larguero que se coloca a 2,44 m. del suelo. El área de meta es la auténtica zona de privilegio del portero, que tiene en ella la máxima protección legal. b) El área de penalty es también rectangular, rodea al área de meta y tiene como medidas 40,32 X 16,50 m. En cada área de penalty se señala un punto situado sobre una línea imaginaria perpendicular a la línea de meta en su centro, y a una distancia de 11 m. de ésta. Desde ese punto se ejecuta el penalty.c) En cada ángulo del terreno y con un radio de 1 m. se sitúa el área de esquina, que se marca con cuatro arcos de circunferencia en la parte interior del campo. En la esquina se coloca una banderola.Componentes. El partido lo disputan dos equipos de 11 jugadores cada uno. En sitio visible llevan un dorsal con el número correspondiente, lo que permite su identificación. La formación habitual es de un portero, tres defensas, dos medios y cinco delanteros. Los sistemas de juego, sin embargo, modifican la distribución de los jugadores en el terreno y, salvo en el caso del guardameta, no puede establecerse una demarcación determinada para cada jugador. Se permite la sustitución de dos jugadores, incluido el portero, durante el transcurso del partido. Este acuerdo se tomó en España a partir de la temporada 1968-69. El árbitro es el juez del encuentro. Cuida de la aplicación del reglamento y son inapelables sus decisiones sobre cuestiones de hecho ocurridas en el curso del encuentro, en cuanto concierne al resultado del mismo. Le ayudan dos jueces de línea.El partido dura 90 minutos divididos en dos tiempos de 45. El árbitro contabiliza la hora y puede añadir a ’ cada periodo el tiempo que se haya perdido en incidentes, lesiones o cualquier otro motivo. La duración de cada tiempo puede prolongarse igualmente para ejecutar un penalty. La elección de campos y del saque inicial se sortea por medio de una moneda, y el juego se inicia al hacer la señal correspondiente el árbitro, que pone su cronómetro en marcha cuando el balón ha dado una vuelta total sobre su circunferencia. Pone el balón en movimiento el delantero centro del conjunto al que le corresponde efectuar el saque. Se dice que el balón no está en juego cuando ha traspasado completamente una línea de banda o de meta, ya sea por tierra o por el aire, o cuando el colegiado ha interrumpido el juego. En el primer caso, hay que poner el balón en juego otra vez, mediante distintos saques: de banda, de meta y de esquina o córner. Un equipo ha ganado un partido si ha logrado mayor número de tantos o goles que su rival. Si el marcador ha permanecido inalterable o los dos equipos han obtenido igual número de tantos, se habla de un empate como resultado final. Para que se contabilice un gol es preciso que el balón haya traspasado totalmente la línea de meta entre los postes y por debajo del larguero, y que no se haya infringido ninguna regla. El árbitro observa estas circunstancias; si el gol es válido, señala el centro del campo.Penalizaciones. Una de las reglas más difíciles de aplicar es la relativa al fuera de juego (of fside); el árbitro se encuentra a veces con serios inconvenientes al adoptar una decisión en este sentido. La regla XI señala que un jugador está en fuera de juego si se halla más cerca de la línea de meta contraria que el balón en el momento en que éste ha sido jugado, salvo: si el jugador se encuentra en su propia mitad de terreno; si tiene entre él y la línea de meta contraria dos adversarios por lo menos; si el balón ha sido tocado por un adversario o jugado en último lugar por él; si recibe el balón directamente de un saque de meta, de un saque de esquina o de un saque neutral. Sin embargo, un jugador en posición de fuera de juego no es castigado sino cuando el árbitro considera -ahí reside la interpretación, motivo de controversia- que aquél influye en el juego, molesta o estorba a un contrario o trata de obtener una ventaja por hallarse en situación de fuera de juego. Por toda infracción de esta regla se concede un saque libre indirecto al bando contrario, en el sitio en que se cometió la falta.Las faltas e incorrecciones durante un encuentro de f. pueden ser castigadas por el árbitro de tres formas: saque libre, penalty y amonestación. En caso de falta grave de deportividad o de incorrección de la misma naturaleza, el colegiado puede decretar la inmediata salida del campo del jugador.A un jugador que comete intencionadamente una de las nueve faltas que se citan a continuación se le castiga con golpe franco directo, del cual se puede lograr directamente un tanto en contra del bando que incurrió en falta, o con penalty si un jugador del equipo defensor cometió la falta dentro del área de penalty. Las faltas son las siguientes: dar o intentar dar una patada a un adversario; poner una zancadilla a un contrario, es decir, hacerle caer o intentarlo, sea por medio de la pierna o agachándose delante o detrás de él; saltar sobre un adversario; cargar violenta o peligrosamente a un contrario; cargar por detrás a un adversario que no hace obstrucción; golpear o intentar golpear a un adversario; sujetar a un adversario con la mano o con una parte cualquiera del brazo; empujar a un adversario con la mano o con una parte cualquiera del brazo; jugar el balón, es decir, llevarlo, golpearlo o lanzarlo con la mano o el brazo (esta disposición no es aplicable al portero dentro de su propia área de penalty).El penalty, instituido en 1890 para poner fin a la violencia que los defensores ponían en la protección última de su marco, está recogido en la regla XIV y es otra de las sanciones que por su gravedad origina problemas a los árbitros. Un penalty puede señalarse cualquiera que sea la posición del balón en el momento de cometerse la falta dentro del área y siempre que el balón esté en juego.Se sancionan con golpe franco indirecto, del que no puede lograrse válidamente un tanto sino cuando el balón antes de traspasar la meta, haya sido jugado o tocado por un jugador distinto del que efectuó el saque, entre otras, las siguientes faltas: practicar juego peligroso; sin jugar el balón obstruir intencionadamente a un adversario; cargar al portero salvo que éste se halle en posesión de la pelota, obstruya a un contrario o esté fuera del área de puerta. Un jugador es amonestado por el árbitro si entra en el terreno sin su autorización, infringe con persistencia las reglas del juego, desaprueba con palabras o gestos cualquiera de sus decisiones o si se muestra culpable de conducta incorrecta. La regla XII señala igualmente con claridad los motivos por los que un jugador puede ser expulsado del campo: si se muestra culpable de conducta incorrecta después de haber sido amonestado por esta misma causa, si actúa con propósitos injuriosos o groseros o si, a juicio dei árbitro, es culpable de brutalidad.En el campeonato mundial celebrado en México (1970) los colegiados utilizaron por vez primera unas tarjetas de colores para indicar los casos en que un jugador era amonestado o expulsado. El árbitro mostraba la tarjeta al jugador responsable de una falta o incorrección, sin tenerle que dar más explicaciones, y esta novedad surtió provechosos efectos en orden al inantenitniento de la deportividad. Su aplicación se extendió por doquier en todos los ambientes futbolísticos y en España se adoptó esta medida en la temporada 1970-71 con los colores de blanco y rojo para la amonestación y la expulsión, respectivamente. En los últimos años, los organismos futbolísticos internacionales y las federaciones nacionales han aprobado una serie de normas para reforzar le autoridad arbitral y terminar con los desagradables espectáculos (es la cara triste del f.) de las protestas individuales o colectivas de los jugadores y con los gestos destemplados de los mismos, que provocan la animosidad del público contra la figura arbitral. Estos hechos perjudican notoriamente cuanto de bello tiene el f. y constituyen además faltas flagrantes contra el reglamento.FÉLIX LÁZARO.
BIBL.: K. WHELER, El fútbol; técnica y estrategia, Barcelona 1965; 1. MAEUD, Sociología del fútbol, Buenos Aires 1967; A. SELZA LOZANO, Fútbol; código de sis leyes, Buenos Aires 1968; D. DE LEO, Reglas de fútbol, 4 ed. Buenos Aires 1967.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.