Furtwángler, Wilhelm
Categoria:
Biografía GER
N. en Berlín, el 25 en. 1886; m. en Baden Baden, el 30 nov. 1954. Célebre director de orquesta, hijo del ilustre arqueólogo alemán Adolfo Furtwángler. Pasó su infancia en Munich y en Bad Wiessee. No tenía aún 10 años cuando apuntaron en él las extraordinarias dotes que le harían destacar espectacularmente en el campo de la interpretación musical. Su primera ambición fue convertirse en compositor y, a los 19 años, consiguió estrenar en Breslau un Te Deum muy bien recibido. Había estudiado teoría y composición en Munich con Rheinberger y Max ven Schillings y piano con Conrado Ansorge. Ese año de 1904 obtuvo los nombramientos de maestro de estudios en Breslau, y Kapellmeister en Zurich.Comenzó a dirigir en la ópera de Estrasburgo y poco después también en la de Lübeck. En 1915, Artur Bodanski abandona el Teatro Nacional de Mannheim para dirigirse a los EE. UU. y el joven maestro berlinés fue elegido para sucederle. El eco de sus triunfos llegó pronto a Viena, cuya prestigiosa Tónkünstlerverein le contrató para dirigir una serie de conciertos, iniciando así la que llegaría a ser una larga y musicalmente fructífera asociación con la que era, de hecho, la metrópoli musical del continente europeo. Poco después, F. recogía asimismo la sucesión de Richard Strauss en los Opernhauskonzerte (Berlín). En 1922, sustituyó al legendario Nikisch, tanto en la dirección de la Filarmónica de Berlín como a la cabeza de la ilustre Asociación de Conciertos del Gewandhaus (Leipzig), reorganizada 85 años antes por Mendelssohn. Entretanto, seguía actuando con frecuencia en Viena, donde tardaría muy poco, asimismo, en suceder a Weingartner como director titular de la Wiener Philharmonischerorch.Durante los festivales de 1936 y 1937 asumió la dirección general de los espectáculos wagnerianos de la Festspielhaus de Bayreuth. Finalizada la II Guerra mundial y radicado en Suiza, reanudó con éxito su actuación internacional. En 1954, a renglón seguido del Festival de Salzburgo, contrajo una neumonía de la que no llegaría a reponerse. A pesar de su absorbente labor como intérprete, F. nunca abandonó por completo la composición, dejando entre otras obras un magnífico concierto para piano y orquesta, dedicado a Edwin Fischer, y una estimable sinfonía en mi menor. Fue un conferenciante de rara autoridad y escribió también varios libros ejemplares entre los que destaca Entretien sur la musique, París 1953, por su concisión y la profunda sabiduría musical que trasuntan.JUAN MANUEL PUENTE.
BIBL.: B. GAVOTY, Los grandes intérpretes. W. Furtwdngler, Ginebra 1955; C. RIESS, Wilhelm Furtwdngler, Londres 1955.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.