Friedrich, Caspar David
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Biografía GER
Pintor alemán del romanticismo, n. el 5 sept. 1774 en Greifswald, m. en Dresde el 7 mayo 1840. Es el más importante paisajista de su tiempo. Sus paisajes reflejan la vivencia fundamental del sentimiento romántico del mundo, el abandono del hombre en el Universo. Tras su estancia en la Acad. de Copenhague (1894-98), se estableció en Dresde donde conoció a Ph. O. Runge (v.) y se incorporó por algún tiempo a un círculo de jóvenes artistas románticos. Sin embargo, la mayor parte de su vida la pasó en un aislamiento voluntario, impulsado por su modo de ser melancólico. Pocos de sus contemporáneos entendieron el significado de su pintura y su obra no ha recibido el reconocimiento debido hasta el s. XX. En su obra el paisaje es objeto de una valoración subjetiva. El sentimiento panteísta básico de la presencia general de Dios, encuentra su punto culminante en el cristianismo, como nos lo muestra su primera obra La cruz en la montaña, de 1807, destinada al altar mayor de la iglesia-castillo de Tetschen. El crucifijo, iluminado por los rayos del sol poniente, está situado en lo alto de un empinado monte rodeado de abetos. El cuadro encontró una dura crítica, pero, a pesar de ello, F. realizó otras variaciones sobre el tema.La melancólica simpatía por la naturaleza encontró en él numerosas posibilidades de expresión: Monje en el mar, (1808-09, Berlín), Cementerio de monjes bajo la nieve (1819, Berlín) o el Esperanza (1812, Hamburgo), un barco bloqueado por el hielo. Sus cuadros se exhiben hoy en casi todas las galerías alemanas, y el mayor número, 17, se encuentra en Berlín. Todos los cuadros van sin firmar. Dos obras de F. Kersting El pintor Caspar David Friedrich en su taller (1810, Berlín; 1818, Manheim) nos muestran la austeridad de su vida. El taller es un frío espacio en el que no se encuentran nada más que el pintor, el caballete, una mesa y una silla. La misma elección de los motivos para sus cuadros hace evidente esa austeridad. Raramente se trata de motivos que posean un interés general. Son árboles aislados, un campo recién roturado, nieblas sobre el valle, nieblas matinales en el bosque, prados de Greifswald o la salida del sol en Nuevo Brandeburgo. Crepúsculos y salidas de la luna, donde se difuminan los contornos y se presenta misteriosa la lejanía (Puerto de Greifswald 1810, Berlín, Dos hombres contemplando la luna, 1819, Dresde) corresponden a veces tanto al idealismo patriótico como al sentimiento romántico: Sepulcro de Arminio (ca. 1813, Bremen); Ruinas con el monumento a los mártires de la libertad (1821, Weimar).De los maestros antiguos tomó F. el arte del azul ultramar que recibe toda su fuerza luminosa mediante diversas tonalidades. Pero, a diferencia de ellos, carece de un esquema de composición y pinta los paisajes desde 4 ángulo que mejor le parece, preferentemente con una vista frontal. No le interesa el paisaje como objeto, sino como impresión. El sentimiento que en él se refleja se transfiere al espectador. Todas sus figuras son igualmente contemplativas; vuelven las espaldas al que mira el cuadro y le obligan a lanzar su propia mirada hacia la naturaleza: Luz matutina (1808, Essen) Hombre y mujer contemplando la luna (1819, Berlín) Rocas en Rügen (1820, Winterthur) Salida de la luna en el mar (1823, Berlín). Se conservan de F. algunos autorretratos dibujados y algunos escritos teóricos, confesiones y poesías.V. t.: ROMANTICISMO V.BIBI,.: H. VON EINEM, Caspar David Friedrich, Berlín 1950.**AUEVA KIENITZ.
**HISFRIGIA
Después del 1200 a. C. los frigios, estrechamente emparentados con los tracios, en compañía de los ilirios, atravesaron el estrecho de los Dardanelos y penetraron en Asia Menor (v. ASIA MENOR III), donde provocaron el hundimiento del Imperio hitita, y se afincaron en el centro y occidente de Anatolia. Algunos grupos ocuparon Capadocia y Bitinia, otros se desplazaron a las mesetas de Licaonia y al Antitauro, en donde se pusieron en contacto con los asirios, con los que mantuvieron continuas luchas y por el interior llegaron hasta el río Halys (Kizil Irmak). Procedían de los Balcanes y eran indoeuropeos.
La estirpe de los bryges, que se documenta en Macedonia, procede de frigios rezagados. El mito de Harmonía, esposa de Cadmo, en Beocia, muy probablemente refleja la llegada de grupos de armenios, que formaban parte de la estirpe de los frigios. Con éstos penetró en Grecia una nueva corriente religiosa, que introdujo el culto orgiástico de Dioniso (v.), dando un carácter enteramente nuevo al culto micénico del dios, conocido por las tablillas. Diosa famosa de los frigios fue Cibeles, que desempeñó un papel importante en la religión, hasta el final del Bajo Imperio. Pronto los frigios se helenizaron profundamente, al contacto con los griegos de Asia Menor, adoptando el alfabeto griego. A finales del s. VIII a. C., Midas fue el primer soberano extranjero que envió ofrendas al santuario de Apolo en Delfos. Los reyes frigios se llamaron alternativamente Gordio y Midas. En los s. VIII y VII a. C., las oleadas de emigrantes cimerios perturbaron Anatolia; procedían del sur de Europa y, con un movimiento de terraza, atacando por el Bósforo y por el Cáucaso, destrozaron el reino frigio. El rey Midas se suicidó en su capital Gordio, después de un reinado de 40 años. Hacia el 696 a. C., una segunda invasión cimeria puso fin a la independencia de F., ya debilitada por la guerra con Asia. Al ser expulsados los cimerios de Asia Menor por el rey lidio Ardis y por su sucesor Alyate, y después de conquistar las ciudades griegas de la costa, Magnesia, Mileto y Esmirna, la dominación lidia se extendió hasta el mar Jónico, incluyendo F. La forma de gobierno era la monarquía. Se ignora si Gordio es una abstracción del nombre de la capital Gordio, ya que toda la historia de F. es bastante confusa.El reinado de Midas representa el momento cumbre del reino frigio. Su nombre se documenta en el Asia Menor hitita y en las inscripciones líricas griegas, lo que indica que quizá sea anterior a la invasión frigia. De Midas hablan las inscripciones asirias de Sargón II (721-705); los griegos mencionan sólo el final de su reinado. Midas, hacia el 717 a. C., entabló relaciones con el rey Pisiris de Karkemish, contra el cual luchó Sargón II de Asiria. En el 715 a. C., los frigios fueron arrojados por los asirios de Cilicia. En los años siguientes, Sargón II, para defenderse de los frigios y de Urartu, fortificó la frontera. En el 709 a. C., Sargón II obtuvo una victoria contra Midas en Cilicia, que obligó a pedir la paz a Midas. Urartu buscó apoyo contra Asiria en F., que tenía dos puntos de fricción con los asirios, Cilicia y la parte superior del río Halys. Testimonios de la expansión frigia en esta época son unas inscripciones en frigio antiguo, en Hóyük, al este del curso medio del Halys, y en Tiana, en las proximidades del Tauro. A partir de la paz entre Sargón II y Midas, los asirios dejaron de interesarse por F.A la expansión frigia hacia el E de Asia Menor corresponde una segunda hacia occidente, entablando relaciones con los griegos. Todavía Heródoto vio en el tesoro de Cipselo, en Delfos, las ofrendas enviadas por Midas; posiblemente se trataba, como es frecuente en el arte frigio, de un trono vacío para los dioses. Midas se casó con una dama griega, lo que indica el grado de helenización de los frigios en el s. VIII a. C. Según Pollux, se llamaba Demódice; según Aristóteles, Hermódice. Las relaciones de los frigios con el Egeo son oscuras. Según Nicolás de Damasco, entre las casas reinantes frigias y licias hubo relaciones de parentesco, lo que indica una época de paz entre ambos reinos. Muerto Midas, F. no desempeñó ningún papel político de importancia.Del arte frigio se conocen las tumbas de Gordio. En la cerámica, perviven formas anteriores al asentamiento frigio en Asia Menor, lo mismo en la cerámica monocroma que en la policroma. La forma más famosa de tumbas frigias son los túmulos, que también aparecen en Tracia y que llevaron de Europa a Asia Menor. En los más antiguos, se depositaban los cuerpos en cajas de madera; en los más recientes, se quemaban los cadáveres. Otras tumbas, que también aparecen en el Ponto y en Paflagonia, tienen fachadas que responden sin duda a las de las casas y posiblemente acusan el impacto del arte hitita. Los griegos tuvieron en gran estima la música frigia, en el s. viii a. C.J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: E. AKURGAL, Phrygische Kunst, Ankara 1955; AMERICAN JOURNAL OF ARCHAEOLOGY 59 (1955) 1-18; 60 (1956) 249-266; 61 (1957) 319-331; 62 (1958) 139-154; 63 (1959) 263-268; 64 (1960) 227-243; 66 (1962) 153-168; 68 (1964) 279-292; 70 (1966) 267-278; 72 (1968) 231-242; A. GABRIEL, Phrygie (II: La cité de Midas, Topographie. Le site et les fouilles), París 1952; C. H. E. HASPELS, Phrygie (III: La cité de Midas. Céramique et trouvailles diverses), París 1951; H. METZGER, Anatolie, II, Ginebra 1969.
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