Fiebre de Malta MEDICINA
Categoria:
Medicina
Definición. La brucelosis es una enfermedad infecciosa que puede manifestarse de una manera aguda o crónica, caracterizándose por fiebre, escalofríos, sudoraciones abundantes, dolores musculares y articulares. Los microorganismos responsables son bacterias pertenecientes al género Brucella cuyos reservorios naturales son el ganado y el hombre, que se contagia por contacto con aquellos animales o alguno de sus productos.Etiología y patogenia. El género Brucella está formado por un grupo de bacterias Gram negativas, de forma cocobacilar, que no presentan movilidad ni forman esporas. Mediante pruebas bioquímicas y serológicas se han distinguido tres especies patógenas para el hombre, denominadas B. melitensis, B. abortos y B. suis, teniendo como huésped habitual al ganado caprino, bovino y de cerda respectivamente. En los animales afectados se localizan los microorganismos fundamentalmente en el útero, pudiendo dar lugar a abortos, y en las glándulas mamarias, por lo que la infección del hombre se realiza sobre todo mediante el contacto con productos fetales o la ingestión de leche no pasteurizada. Los microorganismos pueden penetrar a través de pequeñas heridas en la piel, la mucosa conjuntival y el tracto digestivo. En principio se localizan en los ganglios linfáticos regionales y posteriormente a través del conducto torácico ganan el torrente circulatorio diseminándose y localizándose en hígado, bazo, médula ósea y riñones, quedando acantonados los microorganismos en las células del sistema retículo endotelial, donde pueden multiplicarse y sobrevivir dando lugar a formas crónicas, ya que las bacterias quedan en aquellas cocolizaciones muy protegidas de las drogas y anticuerpos bactericidas.Clínica. No existen síntomas ni signos patognomónicos en esta enfermedad por lo que puede confundirse con cuadros de fiebre tifoidea, endocarditis bacteriana (v. coRAZóN), tuberculosis (v.), etc. Después de un periodo de incubación que puede oscilar entre pocos días a varias semanas, se inicia la forma aguda caracterizándose por la presencia de fiebre, escalofríos, sudoración profusa, dolores musculares, con un olor capaz de ayudar al diagnóstico; el sensorio se conserva normal. Esta fase aguda puede estar asociada con la presencia de esplenomegalia y hepatomegalia, linfoadenopatías, espondilitis, orquitis y otras complicaciones. En los estadios posteriores los síntomas y los signos son más difíciles de valorar, al ser menos claros, una ciática, p. ej., y el establecimiento de un diagnóstico de brucelosis crónica es realmente difícil si no está apoyado en pruebas de laboratorio de garantía.Diagnóstico. El diagnóstico definitivo y confirmativo se basa en los resultados de las pruebas de laboratorio. El aislamiento e identificación del microorganismo se debe hacer siempre mediante la práctica de un hemocultivo, pero como no siempre el resultado es positivo, la demostración de sus anticuerpos específicos divalentes (completo) o univalentes (incompleto) es la prueba más comúnmente empleada. Para detectar los anticuerpos divalentes la reacción de aglutinación es el método más práctico, pero en los casos crónicos los títulos de aglutinación pueden ser muy bajos, creando errores interpretativos por no saber si se trata de una antigua infección o de una persona que ha estado en contacto con estos microorganismos sin padecer la enfermedad. La demostración de los anticuerpos, llamados univalentes, mediante la técnica de Coombs ayuda a resolver este problema, pues aumentan en los casos crónicos a la vez que disminuyen los anticuerpos divalentes detectados mediante la técnica de aglutinación. Las pruebas de hipersensibilidad mediante la inoculación intradérmica de extractos de brucelas únicamente posee valor epidemiológico, pues tanto los pacientes con brucelosis como los curados o individuos normales que han estado en contacto pueden dar reacción positiva, es decir, una prueba de hipersensibilidad con resultado positivo nos dice que el paciente ha estado en contacto con Brucelas, pero no que padece brucelosis.Tratamiento. Se ha logrado un gran avance con el tratamiento quimioterápico. La asociación de sulfamidas, estreptomicinas y tetraciclinas da excelente resultado. El enfermo debe permanecer en cama y administrarle dieta rica en calorías y vitaminas. Algunos autores recomiendan administrar además pequeñas dosis de esteroides.Profilaxis. La medida más eficaz sería la erradicación de la enfermedad en los animales susceptibles, pues mientras existan reservorios de los microorganismos existirá la enfermedad. No es posible la transmisión de la enfermedad entre hombre y hombre, por lo que las medidas profilácticas deben tender a evitar la contaminación cuando se manejan productos procedentes de animales enfermos. La pasteurización de la leche y productos lácteos reduce en gran parte los casos de brucelosis, pero es más difícil que los profesionales como veterinarios, matarifes e incluso investigadores puedan quedar libres del riesgo de padecer la infección.V. t.: MEDICINA PREVENTIVA; HIGIENE; EPIDEMIA.A. RODRÍGUEZ BURGOS , R. DÍAZ GARCÍA.
BIBL.: A. PEDRO PONS, Patología y clínica médicas, VI, Barcelona 1968; F. H. Top, Comunicable and Intectious Diseases, S. Luis 1968; R. DAVIS y COL., Microbiology, Nueva York 1968.
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