Existencialismo. Existencialismo Psicológico. FIL.
Categoria:
Filosofía
Origen. El e. psicológico se basa fundamentalmente en la aplicación en el campo de la Psicología y la Psicopatología de los principios y conceptos doctrinales de la filosofía existencial (v. i). Representa un verdadero movimiento ideológico que, bajo la denominación de análisis existencial (Desseinanalyse en su original expresión alemana), ha adquirido en los últimos años cierta relevancia entre psicólogos y psiquiatras europeos. Actualmente su desarrollo en Norteamérica es notable.El e. p. pretende ser, sobre todo, una doctrina y un método psicoterapéutico (v. PSICOTERAPIA). Como tal sus antecedentes inmediatos se encuentran en dos órdenes de hechos convergentes.El primero corresponde a la peripecia histórica de la fenomenología (v.) como métodos de investigación de los hechos psíquicos; Max Scheler (v.), Karl Jaspers (v.) y Kurt Schneider (v.) son los representantes más calificados de esta dirección. La fenomenología surge como una exigencia de descubrir y describir lo original y primario de cualquier estado o proceso psíquico. Más que por los contenidos de conciencia (v.) se interesa por los modos de la experiencia o registro íntimo de los mismos. Así se pasa de la mera interpretación motivacional de un síntoma o de un aspecto de la conducta, actitud característica del psicoanálisis (v.), a una forma de comprensión psicológica más amplia y genérica. Lo interesante fenomenológicamente es la consideración del comportamiento global de un sujeto determinado en una situación concreta. Era inevitable, por lo demás, que la sustitución del inventario de la conciencia por el sentido de la existencia había de repercutir en la fundamentación de cualquier forma de tratamiento por medios psíquicos. El psiquiatra de origen polaco Minkowski en París, Víctor Frankl (v.), en Austria, von Gebsattel, y Ervin Strauss en Alemania, y este mismo autor en los EE. UU. actualmente, son los creadores de la psicoterapia existencial.Pero debe advertirse que no todos los psicoterapeutas existenciales proceden de la fenomenología. Esta nueva perspectiva o dimensión de la Psiquiatría y la Psicología arranca de la propia experiencia clínica de los psiquiatras europeos de formación académica y aun de los cultivadores de los más diferentes y calificados métodos inspirados en la psicología profunda (v.).Tal es el segundo de los órdenes de hechos aludidos. De manera espontánea y como respondiendo a una misma necesidad, surge el e. p. sin apoyarse en un liderazgo personal o ideológico. Más allá de los resultados de una u otra técnica, lo que empezó a preocupar alrededor de 1940 era la significación personal de las enfermedades psíquicas y el sentido de la propia situación terapéutica, cuestiones ambas que no podían ser explicadas desde los esquemas de la psicología tradicional ni con las hipótesis doctrinales de las múltiples direcciones del psicoanálisis.Concepto. Las proposiciones fundamentales del análisis existencial son las siguientes:1. El hombre es una unidad de espíritu, alma y cuerpo. 2. El espíritu es, en su más profundo y radical sentido, una realidad tan extraconsciente (o inconsciente) como puedan ser otras tendencias de la criatura humana.3. Desde la profundidad existencial de su espíritu el hombre se dirige a "lo absoluto", es decir, a Dios.4. Lo absoluto es realidad que trasciende a la conciencia, pero se revela al hombre en forma de intuición moral, en el sentido de la "voz de conciencia" del lenguaje cotidiano.Partiendo de estas coordenadas el comportamiento neurótico (v. NEUROSIS), como modelo de trastorno psíquico no enajenante en la acepción rigurosamente técnica del vocablo, se funda en una absolutización de lo relativo, de la que el sujeto es en cierta forma responsable. (El análisis fenomenológico muestra que, en efecto, los pacientes viven su trastorno no sin cierto sentimiento de culpabilidad.) La finalidad de la psicoterapia existencial se ordena, en consecuencia, hacia el redescubrimiento de la auténtica conciencia moral y la nueva orientación del hombre hacia Dios.Desarrollo histórico-doctrinal. Como se ve los postulados antecedentes trascienden de la propia psicología. Partiendo del método fenomenológico se llega así a una nueva ontología cuya diferencia fundamental con el psicologismo positivista del psicoanálisis reside en el hecho de que mientras en éste el sujeto tiende a disolverse en el objeto, en la analítica existencial se pretende todo lo contrario; es decir, dejar diluirse el objeto en el sujeto como pura realidad de conciencia.Desde Binswanger, cuya relación con Freud (v.) y el interés por su obra están fuera de toda duda, precisamente porque el psicoanálisis ofrecía en la interpretación de los hechos psíquicos ciertas direcciones significativas, la importancia que la analítica existencial tiene para la psicopatología de las psicosis y las neurosis reside en las posibilidades que ofrece al clínico, más allá de la mera descripción fenomenológica o de una pesquisa de motivaciones más o menos hipotéticas en la comprensión de dichos trastornos desde una perspectiva ontológica existencial.El e. p., no obstante la seriedad de sus planteamientos y pretensiones, ha venido siendo discutido desde el primer momento incluso entre los psiquiatras católicos. La objeción que, aun al margen de una interpretación teológica del hecho de enfermar, cabe hacer, se funda, sobre todo, en el postulado de que las enfermedades son siempre alteraciones del orden natural, y si bien es cierto que determinadas decisiones personales pueden provocar estados de enfermedad, no es condición sine qua non que tales decisiones hayan de ser falsas o moralmente deficientes. No existe ninguna enfermedad, ni psíquica, ni somática, que pueda deducirse en rigor de un determinado estado moral. Por otra parte en las psicosis (v.) singularmente se comprueba que la afectación alcanza de un modo u otro a la totalidad de las funciones psíquicas, y, por consiguiente, a cualesquiera actos personales. Una enfermedad puede llegar a destruir todas y cada una de aquellas formas de conducta consideradas como virtudes. Lo alterado en tal caso es la vivencia de los valores y aun de todo juicio incluido el moral, de suerte que la capacidad de adoptar decisiones libres y responsables venga a disminuir e incluso a desaparecer. Sin embargo, lo que jamás podrá alcanzar el observador es si tales o cuales acciones del enfermo suponen una transformación de la base moral oculta de la persona. No puede olvidarse que el ser personal, en cuanto ente moral, está más allá de lo sano y de lo enfermo.A pesar de estas fundamentales decisiones no puede -dudarse que el e. p. ha llegado en sus análisis y proposiciones al estrato o zona del vivenciar consciente que sirve de supuesto psicológico a la verdadera conciencia moral demostrando así la realidad existencial de la dimensión religiosa de la vida humana en el plano natural.El tránsito de la fenomenología a las aplicaciones clínicas de la ontología existencial se debe, en primer término, a Ludwig Binswanger, psiquiatra suizo colaborador de E. Bleuler (v.) en Zurich y director de la clínica Bellevue de Kreuz1ingen, quien, con Max Scheler (v.) y con el internista y neuropsiquiatra alemán von Weizsácker, se había interesado seriamente por el psicoanálisis de Freud tratando de contraponer a una psiquiatría de exclusiva base orgánica una interpretación de las enfermedades mentales de orientación antropológica.Partiendo del psicoanálisis, Binswanger destaca el valor de los alemanes de la circunstancia personal como "factores de la realidad", que hasta entonces habían sido totalmente indiferentes a la psiquiatría; estos "factores" establecen la conexión entre lo biológico del ser viviente y su capacidad existencial. Como este mismo autor dirá, "se ha descubierto así una de las estructuras límite, en las que el poder ser libre realiza o frustra las posibilidades existentes en las entidades biológicas". Pero Binswanger se separa de las ideas positivistas que fecundan el determinismo del psicoanálisis. La realidad humana no puede encerrarse en el ámbito de las construcciones científicas. La psicología científico-natural resulta ser un contradictio in adjecto por no prestar atención a la primaria realidad antropológica de que toda existencia es algo propio, personal e inolvidable, "de que nos comportamos siempre de una u otra forma de la misma manera con el abstractum cuerpo que con el abstractum alma". El "ser en sí mismo" ni siquiera se plantea en el psicoanálisis; para Freud se trata de algo natural --en el sentido físico-; de ahí que trate de hacerlo objetivo a través de los discutidos conceptos de un "yo", un "ello" o un "super-yo". Así se destruye el hombre real y en su lugar se construye científicamente una imagen de él.Junto a Binswanger, pero con matices teórico-prácticos personales, los autores arriba citados vienen contribuyendo entre otros al desarrollo del e. psicológico. Husserl, Heidegger, Scheler y laspers construyen a la vez el punto de arranque de la fenomenología y el núcleo doctrinal que ha servido de base a la psicoterapia existencial.J. M’ POVEDA ARIRO. -
BIBL.: L. BINSWANGER, Über Phánomenologie, Berna 1955; íD, Der Mensch in der Psychiatrie, Tubinga 1957; W. BRAÜTINGAN, La psicoterapia en su aspecto antropológico, Madrid 1964; F. J. J. BUYTENDIJK, Das Menschliche, Stuttgart 1958; V. VON GEBSATTEL, Antropología médica, Mádrid 1966; K. JASPEAS, Psicopatología General, Buenos Aires 1950; ID, El origen y meta de la Historia, Madrid 1965; J. J. LóPEZ IBOR, Lecciones de Psicología médica, 6 ed. Madrid 1970; fD, La angustia vital, 2 ed. Madrid 1970; E. NICOL, Psicología de las situaciones vitales, 2 ed. México 1963; M. ROLLO, Existencia, Madrid 1967; M. SCHELER, Die Stellung des Menschen in der Welt, Bonn 1929; íD, Esencia y formas de la simpatía, Buenos Aires 1957; D. WYss, Las escuelas de Psicología profunda, Madrid 1964; J. ZUTT, Auf dem weg zu einer antropologische Psychiatrie, Berlín 1963; V. F. FRANKL, PStCOanálisis y existencialismo, 5 ed. México 1967.
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