Etiopia.prehistoria, Arqueologia y Etnologia. HIST.
Categoria:
Historia
País de gran antigüedad, cuya historia cubre más de 3.000 años, ofrece un inmenso campo de acción para la investigación arqueológica.El pasado de E. era conocido gracias a las descripciones de antiguos viajeros. La primera de ellas, Topografía cristiana, se debe al alejandrino Cosmas Indicopleustes. En ella se informa acerca de la antigua Axum, en el s. vi de nuestra Era. De los s. xvi y xvii son las descripciones de los misioneros portugueses sobre el Imperio etíope. Una fuente inapreciable de información se encuentra en el diario de lames Bruce, escoces que vivió, a finales del s. xviii, unos tres años, en la corte de Gondar. Sin embargo, las excavaciones científicas no se iniciaron hasta principios del s. xx, con los trabajos de los alemanes E. Littmann y D. Krencker en las regiones de Axum y Yeha, a los que siguieron los de los científicos italianos llegados tras la conquista del país. Pero la explotación racional del rico legado histórico de E. no se realizó hasta 1952, año en que el Emperador Haile Selassie creó la sección de arqueología en el Inst. Etíope, dirigida por técnicos franceses. Éstos han llevado a cabo una importante labor que ha consistido en catalogar las antigüedades conocidas, asegurar su conservación y llevar a cabo un programa de excavaciones. Gracias a ello, el pasado de E. se presenta bajo una nueva luz, con lo que los países del mar Rojo y del África occidental reciben un contribución decisiva para el esclarecimiento de su pasado.La prehistoria de E. es aún oscura. El país fue zona de paso entre las altas mesetas de los Grandes Lagos y el valle del Nilo. No obstante, los recientes hallazgos de restos antropológicos tan antiguos como los de Oldoway abren un campo extraordinario a los estudios prehistóricos. Igualmente las pinturas y grabados del Hanar, en la región de Diredaua, de Tigré y de Sidamo, hacen del país uno de los puntos clave para el estudio del arte rupestre africano. El descubrimiento de un yacimiento con útiles de sílex tallado en Melka Konturé supone una etapa decisiva en el estudio de la prehistoria del África occidental.En cuanto a la etnología antigua del país cabe decir que en él vivieron poblaciones de pastores pertenecientes a la cultura Wiltoniense ampliamente extendida por el nordeste de África, y que aún hoy se manifiesta en ciertos elementos kuchíticos y nilóticos presentes en estas regiones. Más tarde se desarrolló una cultura original caracterizada por su semejanza con la de Arabia del Sur, sin que ello presuponga que el país etíope fuera invadido por poblaciones arábigas. Grandes son las semejanzas entre las dos regiones, pero hay también diferencias esenciales que hacen que la arqueología de E. sea de una gran originalidad. Las investigaciones de estos últimos años han dado a conocer una cultura a la que se ha denominado Sabeo-etiópica, y cuya cronología abarca los s. v y iv a. C.La excavación de la colina de Gobochela, a 10 Km. al sur de Axum, ha revelado la existencia de un templo dedicado a Almagah, dios lunar sudarábigo. Este santuario es el edificio más antiguo de E. Dichas excavaciones han sacado a la luz tablillas votivas dedicadas al dios, elementos culturales como son dos estatuillas de toros y altares decorados con símbolos del creciente lunar y el disco solar. Han aparecido inscripciones grabadas que permiten datar el monumento hacia el s. v a. C. También se han recogido diversos elementos pertenecientes al culto del santuario; destacan dos toros, uno de esquisto y otro de alabastro. Se conocen además diversos altares decorados con símbolos lunares procedentes de este mismo santuario.Otro yacimiento de la cultura Sabeo-etiópica es el de Haulti, en el que se han encontrado grandes edificios, que han proporcionado un gran número de exvotos de terracota. Se trata principalmente de figuras de bóvidos, aunque también se han hallado reproducciones de yugos, mujeres encinta y maquetas de edificios. Igualmente de este yacimiento es el baldaquino del Museo de Addis Abeba decorado con figuras de cápridos con largos cuernos arrollados. En los lados laterales aparecen sendas figuras humanas de gran tamaño. Otra obra maestra es la estatuilla de caliza blanca que representa a una mujer sentada, envuelta en un paño de hermosos pliegues y con un gran collar. Estos detalles indican que tal vez se trate de un personaje de alto rango.Por otro lado, se produce un fenómeno en E. que no ha de extrañar: la presencia de elementos egipcios, llegados al país por medio de los intercambios comerciales. También la presencia de elementos de la cultura del reino de Meroe plantea problemas en cuanto a las relaciones sostenidas por los dos países. Por una parte, dos amuletos que representan a Ptah y a la diosa Hator han sido hallados en una favissa en Haulti. Por otra parte, se ha encontrado en Axum un escaraboide de piedra blanca, la estatuilla de un hermafrodita y un cipo representando a Horus sobre los cocodrillos. En Hawité-Asaraw se recogieron unos vasos de metal, en particular una copa adornada con flores de loto y ranas, que denotan la influencia cultural de Meroe. De Matara procede una estatuilla adornada con la mecha de Horus y dos uract, y en Yeha se encontraron grandes vasos que recuerdan por su forma los hes, característicos de Egipto (v. EGIPTO III).La arqueología ha permitido descubrir el reino de Axum, aunque por el momento se ignore cómo se formó. Sabemos que la fundación de la ciudad se llevó a cabo hacia principios del s. ii. El más antiguo rey conocido se llama Zoscales y se sabe que en su reinado y en el de sus sucesores, Axum fue una ciudad próspera con un activo comercio (v. iv). La excavación de la capital ha proporcionado grandes monumentos, como el gran zócalo que sostenía siete obeliscos, el mayor de los cuales medía 33,50 m. de altura. Estos monolitos están esculpidos, con rica decoración y motivos históricos en numerosos pisos. También se han hallado tronos de piedra de carácter votivo dedicados a divinidades cuya figura está representada en los costados o en el respaldo. De este periodo son las cabezas de terracota roja cubiertas con un engobe gris. Los rasgos, finos, están encuadrados por una peluca perforada en la parte superior.Las ciudades de la costa esperan los trabajos de excavación que mostrarán la importancia económica del reino axumita. En efecto, éste fundamentaba su poderío en el comercio de las regiones costeras con la India y el Lejano Oriente. En el interior, en cambio, el comercio se hacía por medio de caravanas que unían al reino de Axum con el Nilo medio y Meroe. Los conflictos entre Axum y Meroe finalizaron con la victoria de aquél en el s. iv; sin embargo, la desaparición de Meroe fue una de las causas de la progresiva decrepitud de su vencedor. Las primeras excavaciones realizadas en Adulis son muy esperanzadoras, ya que parecen demostrar que el reino axumita estaba muy relacionado con el mundo mediterráneo, como lo demuestran los hallazgos de estatuillas broncíneas fabricadas con toda seguridad en Alejandría.Tras estas primeras etapas bien conocidas de la historia de E., se produce un hecho capital que informará ya para siempre al reino etíope: la introducción del cristianismo a principios del s. iv (v. vii). La cruz reemplaza a partir de entonces al creciente y al disco en las monedas. Una vez más la arqueología es la encargada de informar acerca de este periodo. En Matara, cerca de Senape, aparecieron las ruinas de una iglesia edificada en medio de un conjunto axumita clásico. En ella se descubrió un tesoro formado por cruces de oro, suntuosas cadenas y un collar adornado con monedas de oro romanas. Este último confirma una vez más las intensas relaciones entre el reino etíope y las civilizaciones occidentales. V. t.: IV.E. RIPOLL PERELLÓ E. SANMARTÍ GRECO.
BIBL.: J. BRUCE, Travels to Discover the Source o/ the Nile, 1790; E. LITTMANN y OTROS, Deutsehe Aksum Expedition, 1913.
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