Etiopia.lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
1. Etiópico antiguo o ge’ez. Lengua. El etiópico ge’ez, antiguo idioma de E., pertenece al semítico suboccidental (v. SEMITAS lii). Se acepta que está en estrecha dependencia con el subarábigo, aunque A. Murtonen no lo admite. Tiene parecido con el hebreo por el léxico, con el acádico por las formas verbales, con el siriaco por la construcción, con el árabe por los plurales fractos e influencias de los idiomas cuchíticos. Su alfabeto consta de 26 letras simples, que por orden son: h, 1, h, m, s, r, s, q, b, t, h, n, ’ (’alef), k, w,(`ayin), z, y, d, g, t, N, s, d, f, p; cuatro letras compuestas y siete vocales: a, u, i, ñ, e, é, o. Las vocales no siempre se unen a las consonantes de modo uniforme, sufriendo estas últimas algunas notables variaciones que dificultan la lectura. Las vocales se utilizaron a partir del s. iv d. C. Se escribe de izquierda a derecha. El etiópico fue lengua literaria hasta el s. xix, aunque sólo se habló hasta el s. VIII o ix d. C. Se ha mantenido siempre como lengua litúrgica (v. vi, viii). Los actuales idiomas semíticos de E., el tigriña, tigré, amhárico (v. 2), harari, gurage y los virtualmente desaparecidos gafat y argobba, utilizan - el sistema antiguo con sonántico-vocálico, adaptándolo a su fonética.Literatura (v. t. SEMITAS iii). La literatura etiópica consta de muchas traducciones del griego, siriaco, árabe y copto, por lo que ha suplido la influencia de estos idiomas. Abundan los libros de temas religiosos y litúrgicos, himnos, vidas de santos, homilías, así como libros apologéticos, teológicos e históricos. Las primeras inscripciones de Yeha y la trilingüe (etiópico, sudarábigo y griego) del rey Ezana son del s. iv, antes de la cristianización de E. La traducción de la Biblia se llevó a cabo del s. iv o v al vii por monjes monofisitas siriacos que huyeron de Bizancio. Contiene los libros canónicos, deuterocanónicos y apócrifos, y entre éstos es de gran interés el libro de Henoc, porque sólo existe completo de esta versión. Del mismo periodo son las Reglas de Pacomio, los escritos cristológicos o Kerillos y el Fisalgos o historia natural. Con la caída de la dinastía axumita (v. iv) decayó la literatura, pero con los Salomónicos volvió a florecer, en los s. xni y xiv. Hay numerosos manuscritos en monasterios del país y bibliotecas europeas. Las guerras con los musulmanes se narran en las Crónicas de las guerras de Amda Sión.Kebra Nogast (Gloria de los reyes), especie de histeria sagrada, es la obra cumbre y ha llegado a formar parte del patrimonio nacional. Describe la visita de la reina de Saba al rey Salomón, su conversión y descendencia; tiene citas y paráfrasis bíblicas, así como de la literatura patrística, rabínica y hasta del Corán. Esta historia fue elaborada y redactada por Yeshaq de Axum en el s. xiv con el material aducido por las generaciones anteriores, que enriquecieron el relato, llegando a ser "quizá la más verídica y genuina expresión del cristianismo abisinio", según E. Ullendorff. De tema religioso son el Horologium, los himnos a la Virgen María Weddase Maryam, el Ritual de enterramiento y el Philoxenus, atribuido a Filoxeno de Mabug. Abundan los martirologios, entre los que destaca el Sinaxario, traducido del árabe (v. vii, 2). La explicación de Jesús, del s. xv, obra mesiánica y escatológica, expone la restauración del reino mesiánico al final de los tiempos por el rey Teodoro. La Historia de los judíos fue traducida del árabe por Pseudo Yosipón. Al rey Zar’a Ya’gob se le atribuyen varias obras sobre reformas litúrgicas y religiosas contra el culto mágico, el Libro de la luz y Libro de la Natividad. Desde la creación de los ángeles hasta los misterios cabalísticos trata el Libro de los misterios del cielo y la tierra. El género hagiográfico y la homilía son peculiares de esta literatura. Existen colecciones de himnos a la Virgen, a Jesucristo y a los santos, con metro y rima especiales, entre éstos destaca la llamada Deggwa, atribuida al abuna Yared. De tema apologético defendiendo el monofisismo (v.) hay muchos libros, como Refugio del alma. Hay algunos tratados filosóficos y de derecho canónico, civil y penal, como la Legislación de los reyes. Floreció también la historiografía.2. Lengua y literatura amhárica. Lengua. El amhárico es la lengua oficial de E. y sustituye al ge’ez como lengua literaria (v. 1). El ge’ez queda como lengua clásica en la enseñanza, y puede equipararse al latín, sirviendo para la formación de neologismos, cultismos y términos filosóficos de que carece el amhárico, hablado por la mayor parte de los habitantes de la meseta central y de la capital del país. Los nativos de otros idiomas utilizan el amhárico como segunda lengua, la cual sirve de lengua franca en E. y poco a poco se va extendiendo gracias a la protección oficial. Su nombre proviene de la provincia de Amhara. Se le da el apelativo de "lengua del rey" porque se utilizó en la corte de la dinastía Salomónida desde el 1270 d. C. Sin embargo, no se impuso como medio de expresión del pensamiento, de un modo regular, hasta entrado el s. xix.Al igual que el tigré y el tigriña, el amhárico procede del ge’ez. Aquéllos son considerados como del grupo nórdico y el amhárico del meridional, estando éste más alejado de su origen que aquéllos. Tiene muchos términos cuchíticos, tomados del agao, y numerosos neologismos europeos. La primera gramática la escribió H. Ludolf en 1661. Entre las características más notables, por las que se separa del ge’ez, tigré y tigriña, presenta el amhárico la debilitación o pérdida de las laríngeas, la aparición de las consonantes prepalatales, la constante duplicación de la segunda letra radical del perfecto, la falta de distinción del género en el plural de los verbos y pronombres; el estado constructo desaparece y el acusativo se forma sufijando una n; el verbo suele ir al final de la frase y las oraciones subordinadas preceden a la principal. Su alfabeto básico es el del antiguo etiópico, al que le añade siete consonantes más y varios diptongos.Literatura. Las primeras huellas son esporádicas y hay que verlas en cantos de guerra de los s. xiv y xv y en los escritos apologéticos que los misioneros jesuitas europeos, principalmente portugueses, que en el s. xvii impugnaron las doctrinas monofisitas y en cuyos escritos, como el Tesoro de la fe, se utilizó por primera vez el amhárico como idioma literario. Se tradujeron los Salmos, Cánticos y una colección de Himnos ordenados según el día de la semana. Se han conservado glosas y comentarios en los manuscritos, así como breves exposiciones teológicas. La más conocida de éstas es la Senna Fetrat (Hermosura de la Creación). A principios del s. xix Abú Rumí Habesinus tradujo en El Cairo la Biblia; en la misma época se escribió una enciclopedia médica.Fue el rey Teodoro II (1818-68) quien dio el gran impulso a la literatura amhárica; su biografía apareció en las Crónicas de Teodoro; se estableció una imprenta en Addis Abeba y se tradujeron obras como el Progreso del peregrino, que alentó la serie de novelas con tema religioso y alegórico en 1892. Al mismo tiempo, surgieron verdaderas poesías, cuyos autores fueron Ato Kebbede Mika’el y Ato Manguestu Lemma. Posteriormente apareció la Historia del pueblo etiópico de Aleka Tayye. AfeworkGabra Yasus escribió la Vida de Menelik II y la primera novela en amhárico Lebb Walad Tarik, en 1908, así como un trabajo sobre la gramática amhárica. Heruy Walda Sellasie escribió una biografía sobre el reinado de Juan IV, comentarios políticos y obras alegóricas, como Wadaye Lebbe (Mi corazón como mi amigo) y Addis ’Alem (Nuevo Mundo). Blatta Mars’é Hazan y Ato Ba’ emnat GuebreAmlak trataron cuestiones lingüísticas. Por último, Ras Bitwdded Makonnen Endalkatchew y Blatta Guermatchew Tekla-Hawaryat, así como el citado Ato Kebbede Mika’el, se dedicaron al teatro (dramas en vers. v), novelística y biografía, y lograron dar más flexibili?üd al idioma, que con ellos alcanzó su mayor esplen, _r. Se han hecho muchas traducciones de obras clá, cas de la literatura mundial así como estudios y comí itarios a los autores europeos, entre los que destacan ’ i?cethe, Shakespeare y Zola, e incluso a personajes hist ricos, como Alejandro Magno, Gandhi, etc.A. PERAL TORRES.
BIBL.: C. CONTi ROSSIN7, Grammatica Elementale della Lingua Etiopica, Roma 1941; A. MURTONEN, Early Semitic, Leiden 1967; E. ÜLLENOORFF, The Ethiopians, Oxford 1960; E. CERULLI, Storia della letteratura etiopica, Milán 1956; 1. GUIDI, Grammatica elementale della lingua amarica con esercizi di traduzione e glossario, Roma 1935; G. A. LIPSKY, Ethiopia, its people, its society, its culture, New Haven 1962; J. MANTELNIECKo, Les verbes de type A/B-C en aniharique, Varsovia 1969.
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