Estocolmo.arte. ARTE
Categoria:
Arte
Sus monumentos son la más genuina muestra del arte sueco (v. SUECIA VIII). A pesar de la presencia de artistas extranjeros en E., los monumentos tienen un sello característico creado por los materiales, el clima, las condiciones sociales e históricas, y sobre todo el temperamento del pueblo sueco.En el s. xvI y bajo la influencia del Renacimiento italiano, se construye el Castillo de E., circundado de patios, portalones de majestuosas columnas, logias puramente renacentistas y rodeado de espesas murallas de piedra. La enorme influencia del barroco romano es introducida en el s. XVII por N. Tessin, uno de los mejores arquitectos de E. Es, sin embargo, su hijo, Nicodemus Tessin, el que realiza en la siguiente centuria (ca. 1750) la obra más importante de la ciudad: el Palacio Real. Construido según los estilos francés e italiano, debe considerarse, sin embargo, como un conjunto de creación nacional. Predomina en él la maciza construcción cúbica, típicamente sueca, aunque sigue muy de cerca el tipo de palacio romano.En el s. xx se empieza a construir tomando motivos empleados anteriormente, tanto de la época del "renacimiento Vasa", como de la arquitectura de los Tessin. Así, el nuevo Palacio de justicia, obra de Westman, con sus masas agrupadas con ritmo, paredes exteriores de ladrillo, etc., es un recuerdo del Castillo de Vadstena. R. Óstberg, arquitecto del Ayuntamiento, se inspira en el Castillo de E., al hacer el imponente patio y la inmensa torre de ladrillo, con su carácter de grandioso bloque. El Stockholms Enskilda Bank, obra de Tengbom, es ya de un estilo mucho más moderno, aunque en algunos aspectos está aún influido por los Tessin. G. Asplund (v.), el arquitecto sueco que más ha influido en Europa, muestra en la Exposición de E. de 1930, junto a la libre interpretación neoclásica más allá del romanticismo nórdico, una enorme personalidad y un total conocimiento del gusto contemporáneo. Entre sus obras más representativas en E. destacan los Pabellones de 1930, el Cine "Skandia", la Biblioteca Municipal y la Capilla del Bosque, en el cementerio sur.En el tema de la Pintura en E. hay que incluir también a los grandes coleccionistas. El rey Gustavo Vasa puede ser considerado como el primero de ellos; en 1529 reúne en su castillo de Gripsholm unas 13 obras (holandesas y alemanas) y, unos años más tarde, su colección consta ya de 94 cuadros. En el s. xvlt florece el género del retrato, destacando Ehrenstrahl, cuya vida y obra se desarrollan en E.; lo más sobresaliente de su producción son los retratos históricos. Otra gran coleccionista fue la reina Cristina, quien reunió en E. una importantísima colección de obras italianas, ausentes hasta entonces. En el s. XVIII, al fundar Tessin la R. Acad. de Bellas Artes de E., los pintores suecos empiezan a encontrar apoyo para su formación. Son los más representativos: Lundgren, Roslin y Lafrensen. Entre los más recientes hay que citar a Josephsson, gran colorista; Larsson, el más auténtico de los pintores suecos (frescos del Museo Nacional) y A. Zorn, que logra una estupenda impresión de vida con temas muy sencillos.La escultura en E. cuenta con grandes artistas, como Hasselberg (m. 1884), cuyas figuras femeninas son de gran perfección; Eldh, especializado en retratos en bronce, y sobre todos ellos Carl Milles, creador genial cuyo nombre es hoy admirado en todo el mundo. Muchas de las obras de estos artistas decoran los parques y jardines de E.Á. MADRUGA REAL.
BIBL.: VARIOS, La Suéde ancienne et moderne, París 1937; S. RAY, L’Architettura nei paesi Scandinavi, Milán 1965; B. ZEVI, Erik G. Asplund, Buenos Aires 1957.
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