Espinel, Vicente
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Biografía GER
Escritor y músico español. N. en Ronda el 28 dic. 1550 y m. en Madrid el 4 feb. 1624. Reconocido como creador de la décima y reformador de la guitarra, su agitada vida típicamente barroca constrasta con el humanismo casi renacentista que respiran sus obras. Formado en su ciudad natal por el bachiller J. Cansino, completó los estudios en Salamanca, en cuya Univ. vivió intensamente el proceso inquisitorial de fray Luis de León. Adscrito por influencia familiar a una capellanía rondeña, volvió de nuevo a Salamanca una vez apaciguados los ánimos. Sus años salmantinos fueron felices y fructíferos. Conoció a Góngora, a Lope, y mantuvo una estrecha amistad con los Argensola. Durante su etapa estudiantil era famoso como poeta y músico. En 1574 comenzó una existencia agitada que le llevaría a muy variados lugares. Quiso embarcar para las Indias y se frustró su viaje; intentó enrolarse en la expedición africana del rey don Sebastián y hubo de permanecer ocioso en Sevilla donde llevó una vida picaresca y escandalosa tantas veces rememorada en su novela. Más tarde partió camino de Italia y fue apresado por los piratas; liberado impensadamente por los genoveses, recorrió, desde Génova, el norte de Italia, hasta que pudo alistarse en los tercios de Farnesio y con ellos conocer Flandes. Entre viaje y viaje estudió música en Milán. Cansado por fin de la carrera de las armas, decidió ordenarse sacerdote y dedicarse exclusivamente a la literatura. A partir de 1589, completada su carrera en Granada, lo encontraremos en Ronda, Alcalá y Madrid, donde fijó su residencia para así estar alejado de las justificadas críticas de sus paisanos. Publicó las Rimas en 1591 y en ellas no faltan bellísimos motivos poéticos de evocación de los clásicos. La Égloga de Liseo, Silvio y Castor rememora la apacible doctrina del beatus ille; en ella se hermanan delicados toques garcilasianos y motivos íntimos. Fue traductor de la Epístola a los Pisones. Su poesía, suave, musical y melodiosa, muestra los últimos ecos petrarquistas aunados al clasicismo de la escuela sevillana.La obra perenne y definitiva de E. fue Vida del escudero Marcos de Obregón (1618). Novela picaresca plena de aciertos poéticos de paisaje, sería admirada por R. Lesage (v.), cuya réplica, Gil Blas de Santillana, es muy diferente en intención y espíritu. Voltaire se equivocó por ello al considerar a su paisano un simple plagiario. E. es ante todo un poeta y a su pícaro lo ve con ojos de poeta.En buena ley no podemos llamar picaresca a su novela, o al menos su protagonista carece del desgarro que alcanza el auténtico pícaro en la época barroca. Don Pablos y Guzmán de Alfarache viven intensamente la retorcida y dinámica vida picaresca; Marcos de Obregón sonríe levemente al relatar sus hazañas, se extasía ante el paisaje y da cabida en su mente a la emotividad. Por ello su postura no es rigurosamente ética: no le importa la consecuencia moral deducida de sus calamidades. Su obra ni es novela, ni es picaresca; roza lo autobiografíco y al mismo tiempo se incluyen relatos de ficción tomados de la cuentística italiana o de Apuleyo (v.), anécdotas y aforismos que provocan la sonrisa amable, y versos intercalados al gusto de las novelas pastoriles. La evocación de su tierra natal le permite trazar bellas pinturas realistas llenas de aromas de azahar; "llegué a Málaga... y fue tan grande el consuelo que recibí de la vista de ella, y la fragancia que traía el viento regalándose por aquellas maravillosas huertas cubiertas de todas especies de naranjos y limoneros... que me pareció ver un pedazo del paraíso". La novela, más que la descripción de una vida picaresca, nos lleva de la mano a los cuadros costumbristas de tan honda tradición literaria, y constituye un colorista anecdotario de costumbres donde en el lienzo enmarcado por una acción picaresca se dan cita una serie de aventuras juveniles, en unos casos vividas y en otros tomadas de múltiples fuentes literarias. Nadie mejor que el mismo poeta se autodefinió en el modélico verso "bien sé que no soy ángel, sino un hombre".P. CORREA RODRÍGUEZ.
BIBL.: V. ESPINEL, Diversas Rimas... con el Arte Poética, y algunas Odas de Oraeio, traduzidas en verso Castellano, ed. e introducción de D. C. CLARKE, Nueva York 1956; 1D, Vida del escudero Marcos de Obregón, ed. y pról. de J. PÉREZ DE GUZMÁN, 2 ed. Barcelona 1883 (contiene la primera biografía documentada del escritor); A. ZAMORA, Tradición y originalidad en el escudero Marcos de Obregón, en Presencia de los clásicos, Buenos Aires 1951, 75-147; G. HALEY, Vicente Espinel y Marcos de Obregón. Una vida y su repercusión literaria, Providence 1959.
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