Eslovaquia (slovensko). Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua. En 1918 el eslovaco, que pertenece al grupo de lenguas eslavas occidentales (v. ESLAVOS III), se convierte en la lengua oficial de la zona este de Checoslovaquia, tras un largo periodo de dominio húngaro. Hasta dicha fecha, la cultura checa había sido tan predominante, ya desde el s. XVI, que había impuesto su lengua hasta en las regiones eslovacas. Sin embargo, no habían faltado varios y numerosos intentos para elevar el dialecto eslovaco a la categoría de lengua nacional. Actualmente las dos lenguas literarias difieren hasta el punto de que aun los más insignificantes matices de pronunciación denotan su pertenencia al checo o al eslovaco. En 1920 se dio el nombre de "checoslovaco" a las dos lenguas, y el eslovaco verdadero fue relegado de nuevo a dialecto de la zona este. Los tipos de dialecto son varios (el eslovaco del este semeja mucho al polaco (v. POLONIA VII, y el eslovaco tipo es el que se habla en Eslovaquia central). Igual que el checo (V. CHECA, LENGUA y LITERATURA), el eslovaco presenta un sistema de vocales largas en que el acento cae siempre sobre la primera sílaba de la palabra. Las dos lenguas, casi idénticas hasta el s. XVI, se fueron . modificando: el checo se enriqueció con múltiples cambios, mientras que el eslovaco continuó siendo una lengua extremadamente conservadora.Literatura. No se puede hablar de un intento sistemático de literatura eslovaca hasta el s. XVIII, en parte porque no hay trazas de antiguas obras religiosas antes de la conquista húngara. El primer texto que nos ha llegado de E. es el Libro de "Zilina", traducción de un texto legal alemán que se remonta a 1473.Las tendencias centrífugas, debidas a la decadencia de la producción literaria checa, que se inician en el s. XVIII, se consolidan con el filólogo Anton Bernolák (1762-1813), autor de una gramática, un diccionario eslovaco, y de la Dissertatio philologico-critica de litteris Slavorum (1787). Tras éste, el autor más importante es J. Holly (1785-1854), escritor lírico de Idilios (1836), Elegías (1839) y epopeyas románticas de tipo nacionalista (Svatopluk, 1833; Cirilo y Metodio, 1836; Slav, 1838), y que tiene siempre como modelo a Bernolák. Entre los escritores en prosa, el más notable seguidor de Bernolák es Juro Fandli (1750-1811), tratadista religioso de cierta consistencia. Es también una obra interesante del mismo periodo René de Jozef I. Bajza (1755-1836). Sin embargo, la lengua de Bernolák no fue adoptada por los protestantes, que continuaron utilizando el checo. Después de 1840, no obstante, el sentimiento popular católico se hizo tan fuerte que todas las producciones literarias se escribieron en eslovaco, hasta tal punto, que se hizo insuficiente la lengua codificada por Bernolák, así como la obra de otro lingüista, Ludovit Stúr (1815-1856), también ferviente patriota autor de Canciones y cuentos de los pueblos eslavos (1853).En el ámbito del romanticismo europeo, la nueva ampliación lingüística tuvo pronto una notable fortuna. La aplicó Andrel Sládkovic seudónimo de Andrej. Braxatoris (1820-72), autor del poema épico nacionalista Marina, valiéndose de la experiencia del Onieguin pushkiniano, y también S. Chalúpka (1812-83), que recogía en sus poesías líricas las antiguas baladas eslovacas. Pero el escritor más significativo del periodo es J. Kral (1822-49), que en 184876 era ya una figura legendaria, inspiradora de todo movimiento patriótico. Sus baladas épicas y líricas se encuentran entre los más originales productos de la literatura eslovaca. Es asimismo una obra interesante de este periodo La muerte de Janosik de Jan Botto.Entre los autores de teatro, J. Polarik (182270) escribe sobre la sociedad de su tiempo en un lenguaje culto y literario, con una mezcla de simpatía e ironía. Anterior a 1914, se recuerda todavía al realista Martin Kukuéin, seudónimo de Matel Bencúr (1860-1928), cuyos trabajos describen especialmente el ambiente de la costa dálmata, donde el autor pasó toda la vida. También anterior a 1914 es notable la figura del gran lírico neorromántico y dramaturgo Hviezdoslav (seudónimo de Pavol Orszagh, (1849-1921), famoso por su poema épico Ezo Vlkolinsky (1880) y por su infatigable actividad como traductor del inglés, ruso, alemán, polaco y húngaro.Después de 1918 cambia el rumbo de la literatura, que sigue las directrices de las corrientes literarias europeas contemporáneas. Entre los personajes más notables, hay que recordar a Martin Rázus (1888-1937), el poeta realista Janko Jesensky (1874-1945), autor de la novela Los demócratas, y Milo Urban (1904), con Zivy bié (El látigo viviente). Inmediatamente después de 1918, la literatura eslovaca atraviesa una época dominada por escritores que, habiendo concluido su formación cultural antes del estallido de la guerra, y habiendo también, en la mayoría de los casos, comenzado a publicar en ese preciso momento, no pudieron identificarse totalmente con la nueva problemática. Sus escritos y versos tuvieron por ello un carácter híbrido, y atendieron, ya a temas prebélicos, ya a temas que se desarrollarían tras la liberación. En líneas generales estos escritores se orientaron hacia un tipo de literatura realista. Alrededor de 1924-25 maduraron nuevas corrientes literarias, interesadas por los problemas posbélicos; los poetas y prosistas que pertenecieron a ellas tuvieron una fisonomía precisa y se reagruparon alrededor de tres revistas que se habían erigido en abanderadas de la renovación en este campo de las ideas. Fuego (Vatra) comenzó a publicarse en 1919 como órgano de los estudiantes de grado medio; en el mismo año nació La joven Eslovaquia (Mlade Slovensko), que desde Budapest, se trasladó a Praga, y más tarde a Bratislava. Sus colaboradores intentaron librarse de las angostas tradiciones nacionales y ampliar los propios horizontes culturales para elevarlos al nivel europeo. Esta revista más que órgano literario fue un instrumento de discusión política. Del grupo La joven Eslovaquia se separó un núcleo de jóvenes críticos y literatos, casi todos entusiastas del socialismo, que formó la revista de orientación comunista La masa (Dav). También ésta, nacida para debatir problemas literarios, acentuó progresivamente su carácter político. En el grupo revolucionario destaca Petz Jilemnicky (1901-49), autor de Terrón de azúcar, novela, y de Crónicas.Hacia 1930 la literatura eslovaca entró en la tercera fase de su desarrollo posbélico, etapa que resultó particularmente fructífera. En la escena literaria aparecieron muchos nombres nuevos, algunos figuran todavía hoy en la crónica de la vida cultural eslovaca. Fue especialmente vivaz, en estos años, el ritmo evolutivo en el campo de la producción poética. Entre los escritores que recogieron la herencia y el planteamiento ideológico de La joven Eslovaquia, es necesario recordar a Ján Kostra (n. 1910). Con un leve retraso respecto a su florecimiento en Europa, el surrealismo (v.) aparecia en el panorama de la cultura eslovaca, presentándose en una acepción muy peculiar: el surrealismo eslovaco, de hecho, tuvo valor de polémica social y desarrolló una función revolucionaria respecto a la cultura oficial. También, sobre 1935, otro intento de desprovincializar la producción poética eslovaca para elevarla al nivel europeo fue llevado a cabo por un grupo de escritores veristas; entre estos "modernistas hay que recordar de modo particular a P G. Hlbina, seudónimo de Pavel Gasparovié (n. 1908) y R. Dilong (n. 1905). V. t.: ESLAVOS III.NELIANA TERSIGNI.
BIBL.: E. PAULINY, J. RUZICKA, J. STOLC, Slovenská gramatika, 1955; I. J. KRAMORIS, An Anthology of Slovak Poetry, Scranton 1947; A. MRÁZ, Die Literatur der Slowaken, Berlín 1943; B. MERIGGI, Storia della letterature ceca e slovacca, Milán 1958.
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