Esgrima
Categoria:
Varios
Es el arte de defenderse con arma blanca, que ya el hombre primitivo utilizó en defensa de su vida y que en nuestros días ha pasado a ser un deporte competitivo y reglamentado, con tres protagonistas esenciales: florete, espada y sable. En algunos países se practican otras modalidades (e. de bayoneta en la URSS, p. ej.). Vencer al adversario es el objetivo final. Para conseguirlo es necesario que uno de los dos contendientes "toque" a su contrincante 4 ó 5 veces, en un tiempo de 5 ó 6 minutos, según el tipo de competición. A simple vista, uno de los cometidos más difíciles es controlar los "tocados". Por ello, se ha recurrido a sistemas electrónicos que señalan minuciosamente todas las incidencias. En el florete solamente es válido el "tocado" de tronco; en la espada, todo el cuerpo; y en el sable, tronco, brazos y cabeza. En cualquier caso el tirador -así se denomina a los practicantes de este deporte- no podrá cambiar de mano su arma, ni deberá utilizar la otra como sistema defensivo o de ataque.La espada y el florete están consideradas como armas de punta, y únicamente permiten una estocada, mientras que el sable, arma de punta y corte, autoriza golpes y estocadas con el filo. Las características comunes son la hoja de acero flexible, con una punta de arresto en su extremo más avanzado que permite el contacto electrónico, y la montura, constituida por la espiga, cazoleta, almohadilla, mango y atadura. Las diferencias, sin embargo, también son claras. La espada pesa 770 g. y su longitud es de 110 cm. El florete, arma más ligera, pesa 500 g. y, aproximadamente, tiene la misma longitud que la espada. El sable mide 88 cm. de hoja, con curvatura uniforme.Los combates suelen realizarse en pistas cubiertas. Las dimensiones máximas del campo son 2 m. de anchura por 24 de longitud, para las modalidades de espada y sable. La longitud se reduce a la mitad cuando se trata de florete. Los tiradores van provistos de trajes blancos y, debajo de sus chaquetillas, llevan también un peto de doble tejido de cáñamo y un chaleco eléctrico que permite controlar el número de "tocados". El contacto de la punta de la espada con el pecho de uno de los tiradores enciende una luz roja en el cuadro de control. El combate comienza después que los dos contrincantes se saludan con las armas. El tirador no debe rebasar la línea posterior de la pista ante la presión del rival. Si la pisa en tres ocasiones es castigado con un "tocado". Las modalidades de e. han sido introducidas en los pentathlón moderno y aeronáutico.Las posiciones más frecuentes en e. son: primera, segunda y tercera (posiciones de guardia para el sable); cuarta, quinta y sexta, para florete; las séptima y octava se reservan para la espada. Las tácticas principales son: marcha (ataque), fintas (desplante y llamada) y la invitación que se hace al adversario para que se decida a atacar. La forma clásica de avance es la estocada directa, que se consigue al extender el arma a la altura del hombro, formando línea recta con el hombro. Los tiradores pueden apartar la hoja de su adversario con la de su propia espada. Esta acción se denomina parada, que puede ser larga o corta, según se alargue o no el brazo. El contraataque se consigue cuando uno de los protagonistas replica con un nuevo ataque. Los combates son dirigidos por un presidente, auxiliado por los cuadros electrónicos.Los antecedentes de este deporte en Europa hay que buscarlos en la época de los gladiadores y, posteriormente, en la Edad Media, con ocasión de los ya históricos torneos. En el s. XV aparecieron en España los primeros elementos del arte de combatir con la espada. Por esas mismas fechas, en Alemania, se crearon los primeros gremios de esgrimistas. Francia, durante el reinado de Luis XIV, fundó también su Academia de Armas. Los campeonatos del mundo son anuales y cada país inscribe en ellos cinco tiradores y un equipo. También se incluye este deporte en los juegos Olímpicos. La Federación Int. de E. se fundó en 1914; 12 años más tarde se celebraron los primeros campeonatos de Europa.FÉLIX LÁZARO.
BIBL.: BOSSINI, La esgrima moderna, Barcelona 1946.
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