Dvorák, Antonin
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Biografía GER
Vida. Junto a Smetana (v.), 17 años mayor, D. es fundamental en la escuela nacionalista checa y en la época del nacionalismo posromántico. N. en Nelahozeves, junto al río Moldava, el 8 sept. 1841 y m. en Praga el 1 mayo 1904. Primogénito en la numerosa familia de un posadero y carnicero, su propio padre le inició en la música. El pequeño D. fue enviado a Zlonice para aprender el alemán, indispensable en el Imperio, pero dedicó mayor atención al arte. Esto sucedió también en Ceská Kamenice. De vuelta al hogar, estuvo a punto de seguir en el negocio de su padre, pero al fin, en 1857, fue a Praga para matricularse en la vieja Escuela de órgano. Dos años más tarde recibía su diploma sin demasiada gloria, pues el joven músico no sabía bien el alemán y era más intuitivo que teórico. Para poder vivir tocaba la viola en tabernas y bailes públicos. Ingresó como violinista en la Orquesta Nac. Checa, dirigida por Smetana, y empezó a componer en serio, con un interés especial por la ópera. El primer éxito llegó el mismo año de su matrimonio, 1872, con el himno patriótico Los herederos de la montaña blanca. Fue organista en la iglesia de S. Adalberto. Al solicitar del Estado austriaco una ayuda económica, las obras enviadas a Viena causaron tan buena impresión en el jurado que formaban el temido crítico Hanslick (v.), Herbeck, director de la ópera Imperial y Brahms, que no sólo se le concedieron 400 florines durante cinco años, sino que se le abrió el mundo musical europeo, gracias a la influencia de Hanslick y sobre todo de Brahms, quien le presentó al editor Simrock y a Hans ven Bülow, que dirigió sus obras. El Stabat Mater, compuesto en 1876 bajo la impresión de la muerte de tres de sus hijos en dos años, le consagró definitivamente. Lejos ya de las primeras influencias, D. alcanza su verdadero estilo, fundado tanto en los aires populares de su tierra como en el influjo de su admirado Brahms. Su popularidad fue aumentando. Era buen director y presentaba sus propias obras con éxito. Hizo nueve giras por Inglaterra donde, en 1891, la Univ. de Cambridge le nombró doctor honoris causa. Triunfó en Rusia con el apoyo de Chaikovski (v.) y en Alemania le popularizaron Bülow y Richter.En 1892 fue a Nueva York como director del Conservatorio, pero a los tres años la nostalgia le hizo volver a la Patria, donde fue profesor y director del Conservatorio de Praga, y el primer músico que perteneció al Parlamento austriaco. Cuando murió había recibido todos los honores posibles y era considerado como una gloria nacional. A pesar de ello, él siempre se creyó "un humilde músico bohemio", que se sentía feliz cuidando el jardín y las palomas en su pequeña finca campestre, y siempre con sus ingenuas aficiones infantiles, como su manía por las locomotoras, sustituida en Nueva York por la de los barcos.Obras. Es curioso que sus obras más difundidas sean las relacionadas con su estancia en América: la Sinfonía en Mi menor (1893), llamada por el propio autor Del Nuevo Mundo, el Cuarteto negro en Fa mayor (1893) y el Concierto para violoncelo, terminado ya en Praga. Escribió D. que nunca había utilizado propiamente temas americanos, pero que, sin América, la sinfonía y el cuarteto no hubieran nacido. Se puede decir que seguía siendo un nacionalista checo al que impresionaron los temas populares de los indios y los negros y que, con gran clarividencia, vio en la música negra el verdadero origen para una música norteamericana. Compuso diez óperas; la más conocida es Rusalka (1900). Oratorios y cantatas, poemas sinfónicos, oberturas, entre las que destaca Carnaval (1891), las Danzas eslavas (1878), escritas gracias al enorme éxito de las Danzas húngaras de Brahms, diversas obras sinfónicas, un Concierto para piano en Sol menor (1876), un Concierto para violín en La menor (1879), y el citado para violoncelo (1895). La ordenación y numeración definitiva de sus nueve sinfonías se ha establecido hace poco tiempo. La Del Nuevo Mundo es ahora la novena. También es muy escuchada la Octava en Sol mayor (1889), antigua cuarta. En su numerosa obra de cámara destaca, además del Cuarteto negro, el Trío Dumky (1890). Son muy populares algunas páginas breves.C. GÓMEZ AMAT.
BIBL.: K. SANDVED, El mundo de la música, Madrid 1962; K. HOFFMEISTER, Antonin Dvorak, Londres 1928; V. HOLZKNECHT, Antonin Dvorak, Praga 1959 (hay trad. española).
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